La Coctelera

El quicio de la mancebía (EQM)

Reflexiones en torno a las chirriantes bisagras que no nos dejan dormir. Al fondo, las bellas artes.

Categoría: Arcadi Espada

24 Mayo 2012

Patrias, deportes y Estados basura

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Beyoncé [EEUU, 1981], canta el himno nacional estadounidense en la Super Bowl 2004. ♪♪ ♫ Othq8.

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La emoción de los símbolos patrios

En EEUU, la final deportiva de cualquier deporte que se precie o tenga arraigo popular va precedido del correspondiente u orgulloso homenaje a los símbolos patrios. En el vídeo que les aporto, uno de tantos, la cantante Beyoncé es acompañada por un general vestido, también con orgullo, de general, al centro del campo de juego para allí cantar, emocionada, el himno nacional, que es coreado, emocionadamente, por la multitud.

 Qué envidia!

En la practica totalidad de los paises, democráticos o no, desde la enseñanza primaria se educa a los niños en el respeto a la bandera e himno nacionales, como símbolos esenciales de la patria. En muchos casos, los niños inician el día homenajeando tales símbolos.

Aquí, desde la transición a la democracia, que simboliza, precisamente, la reconciliación de las dos Españas a través de una Constitución consensuada, el Gobierno Central se despreocupa de sus obligaciones y delega todo tipo de educación a las CCAA, oportunidad que éstas aprovechan para laminar en las escuelas todo lo que une, ensalzando todo lo que nos separa. Desde luego, unas, las nacionalistas, más que otras, pero todas arrimando el hombro a fin de que el simbolismo se traslade a los coros y danzas regionales.

El resultado ha sido espeluznante. Al tiempo que se perseguía que las nuevas generaciones aprendieran a no saber leer y escribir, con la excusa de las nuevas tecnologías, y a despreciar todo lo que suene a esfuerzo, mérito, capacidad o excelencia, se les ha marcado, a sangre y fuego, la impronta de que lo regional es tiene como principal enemigo a lo nacional y, en consecuencia, cualquier manifestación de esto último es pura bazofia. No les digo nada sobre tal política aplicada en cualquiera de las regiones con infulas independentistas: en ellas el proyecto se ha llevado al extremo de conseguir incrementar, año a año, la población deseosa de una soberanía propia y asqueada de tener que depender de España.

En un ambiente como el descrito, cualquier discordancia en los nuevos usos y costumbres y en la nueva normativa conformadora del desastre, es posible. De modo y manera que si, por ejemplo, un perla tira un paraguas al campo y roza al Sr. arbitro, en el mundo del fútbol se arma la marinorena. Si algún pirómano enciende bengalas, se cierra el campo para próximos partidos. Si un nazi enarbola una bandera nazi, se suspende el partido, al menos hasta que enganchen el banderín. Si se la muchedumbre grita al negro una monada, se cierra el campo racista. Perfecto.

Más, pero, sim embargo, no obstante, si se silba el himno del Estado, nada. Si se insulta la bandera del Estado, nada. Si se dice de todo a la Jefatura del Estado, nada. Si a un blanco se le grita blanco o a un oriental amarillo, nada. Si ondean banderas pro ETA y sus gudaris encarcelados, nada. Si el Presidente de los catalanes dice que Cataluña no es España, nada. Si allí queman banderas españolas, nada. Si no dejan al ciudadano que se eduque en su lengua materna, nada. Si prohiben rotular los comercios en la lengua común del Estado, nada. Si incumplen sentencias del Tribunal Supremo o del Constitucional, nada. Si el presidente de algo más que un club, a propósito del debate, dice que anima a sus hinchas a expresar sus sentimientos, nada.

Habrá que hacer algo.

Y va Esperanza Aguirre y lo hace, diciendo lo que ella piensa, que es lo que piensa la mayoría de los españoles, franceses, alemanes, estadounidenses o qué sé yo. Las injurias a la bandera y a la Jefatura del Estado son delito en el Código Penal español. Así que para empezar, querellarse criminalmente contra todos los responsables del delito. A continuación, advertir a la UEFA y a la FIFA de que como esto sea contagioso no saben lo que les espera por el mundo mundial. De modo que, por si acaso -ellos, que pueden lo que quieren- se les invita a que impongan unas sanciones de aquí te espero a clubs y dirigentes. Plata e imposibilidad de jugar torneos.

Por si fuera poco, o lento, tengo una propuesta complementaria: 1) se producen las injurias, tarjeta amarilla. El partido se suspende 30 minutos. 2) Si prosigue el desprecio en la reanudación, tarjeta roja. Se suspende definitivamente el partido, que pasará a jugarse a puerta cerrada, otro día. 3) Si la hinchada de un club reincide en otra ocasión, se suspende inmediatamente el partido y se le da por perdido el encuentro al club en cuestión. Y si no escarmientan, se les habilita una liguilla independentista en la que participen aquellos que no se encuentre cómodos en el Estado de Derecho.

Y, desde luego, lo fundamental: volver educar a los niños [primero a sus profesores, obviamente] en el respeto a lo que en Latinoamérica se denominan ‘símbolos patrios'. Pero eso dará frutos, desgraciadamente, cuando esta peste de incultura y amoralidad forme parte de la historia más negra de España.

EQM 

Las naciones sentimentales

Arcadi Espada en El Mundo, 240512. Vía e-pesimo.

Es un claro síntoma de salud y juventud que aún me sobresalte la cara dura del nacionalismo, y la de sus compañeros de viaje socialdemócratas. Llevan 112 años haciendo política del fútbol, distribuyendo la plusvalía fundacional de la nación catalana («més que un club») e incurriendo incluso en descripciones de alto fuego semiótico como las del acharnegao Montalbán cuando dijo que el Barça era el ejército armado de Cataluña.

Y ahora le reprochan a la presidenta Aguirre que mezcle la política con el fútbol, porque ésta ha declarado que el Estado debe actuar ante la injuria al himno de España que preparan los nacionalistas vascos y catalanes en un partido que hay el viernes. Pero si se soslaya el espectáculo de la cara dura hay algo de gran interés en este asunto.

Cuando en 1989 el Tribunal Supremo norteamericano dictaminó por cinco votos a cuatro que quemar la bandera de EEUU no era ilegal, el juez William J. Brenan escribió en su explicación de voto, según la transcripción que hizo entonces el periodista Carlos Mendo: «Es irónico y a la vez fundamental que la bandera deba también proteger a aquellos que no la acatan.» Irónico, fundamental, maravilloso y conmovedor.

Lo que la bandera de los EEUU está diciéndole a los cafres es que la libertad es ignífuga. Y aún más, mucho más: que el poder, el poder de la libertad, está por encima del textil y de los sentimientos. Esta apreciación tiene un valor grandioso; y señala un grado evolutivo en la historia de las naciones que han pasado de ser pozos de sentimentalidad a ámbitos de la ley.

La vida simbólica presenta en España muchas y desagradables asimetrías. Destaca que la bandera, el himno del Estado y la iconografía institucional estén sujetas al desprecio constante, y, muchas veces, a la nítida agresión de los nacionalistas. Por el contrario, y como todo el mundo sabe, los símbolos de los nacionalistas son intocables.

La hipótesis de una pitada a Els Segadors o la quema de la ikurriña son hechos puramente inconcebibles. La razón es algo más sofisticada de lo que parece: ni ese himno ni esa bandera amparan nada más que sentimientos, convencionalmente textiles. La edad madura en que esos símbolos alcancen la posibilidad de amparar también la libertad y la disidencia está todavía lejana.

De ahí que los insultos que hoy dirigen los nacionalistas a los símbolos del Estado español no sean más que expresión de su propio naturaleza faltona. De lo que les falta.

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Making of de Aguirre y su valet

Arcadi Espada en El Mundo por dentro, 240512.

La opinión socialdemócrata, que siempre es transversal, no cabe olvidarlo, carga contra la presidenta Aguirre porque ayer donde Herrera, dicen, eludió hablar del déficit para dedicarse al fútbol. Como es habitual, su fuerte no son los hechos.

De los 15 minutos 25 segundos que duró la entrevista, y a preguntas de Herrera y de los participantes en la tertulia, la señora Aguirre dedicó exactamente 12 minutos, 40 segundos. Al fútbol, 1 minuto, 9 segundos. Al llamado fútbol, porque evidentemente la presidenta de la Comunidad de Madrid no habló en absoluto de fútbol.

Ahora bien, hay algo que no se debe ocultar: la intervención de la presidenta estuvo perfectamente preparada. Alrededor de las ocho de la mañana, uno de los participantes en el programa, cuyo nombre por el momento voy a callarme, recibió una llamada de la señora Aguirre. Dios sabe cuanto me repelen los diálogos en el periodismo, pero está vez tengo íntimas razones para hacerlo.

--Oye, que esta mañana voy a estar donde Herrera.
--Qué ilusión, yo también, presidenta.
--Ya lo sé. Que me preguntes por el fútbol y lo que preparan los nacionalistas, por favor.
--No tenías ni que decírmelo, presidenta. Bueno soy yo.
--Hala, hasta luego.
--Hasta luego, presidenta.

Y así se hizo. La antífrasis.

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Es falso de toda falsedad (@EsperanzaAguirre, 13:45 h.)

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Suspender el fútbol

Arcadi Espada en El Mundo por dentro, 230512.

Aguirre donde Herrera. Pide suspender el fútbol si hay menosprecios al himno. Yo pido más. Pido suspender cualquier relación entre el fútbol y las autoridades del Estado. Entre el fútbol, y el deporte en general, y lo público. El grosero deporte no merece la atención institucional. Dicho lo cual. La abominable asimetría. La simple posibilidad de que en uno de esos partidillos que juega Cataluña con Chipre alguien se pusiera a silbar Els Segadors. Las trizas que harían.

Y al margen esos sinvergüenzas (etimología) que se fotografían hoy en la primera página del periódico, en la más clara demostración de cómo soy puta y ramoneta.

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Llamen a Jordi Grau

Respuesta apócrifa

Santiago González en su blog, 240512.

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Pie de foto: el de la derecha de la pancarta, Errekondo, es diputado de Amaiur y a veces portavoz de su grupo en el Congreso. Él facilitó la entrada en el Congreso a los de la plataforma. Consejos vendo. Hace muy pocos años este chico defendía los colores de España en la Selección de España de Balonmano. Arrepentidos los quiere Jaungoikoa [Dios]. Vía.

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El genio de Parmenio ha escrito la carta de respuesta que la presidenta de la Comunidad de Madrid NO ha escrito al lehendakari Patxi López. Mañana me ocuparé de este asunto epistolar en mi columna de El Mundo. Vaya como adelanto esta respuesta apócrifa, que quiere decir falsa. Solo la firma, ojo. Las razones son impecables y ajustadas a los hechos:

"Estimado Lehendakari:

El profundo respeto que me infunden los ciudadanos españoles y sus representantes políticos, como es su caso, me impide "trasladarle personalmente" mi valoración sobre su desacuerdo y su desagrado. Baste decir, por el momento, que me preocuparé seriamente el día en que cualquiera de mis acciones como ciudadana, profesional de la política o representante electa cuente con su aprobación o agrado.

Puesto que no ha tenido a bien escuchar mis declaraciones, le aclaro que en lo expuesto en el excelente programa del Halcón de las Ondas diferencié entre aquellos aficionados que quieren disfrutar de su deporte favorito y los que quieren aprovechar este evento para ultrajar el himno, la bandera y al Jefe del Estado de todos los españoles. Considera usted que mis declaraciones encrespan los ánimos y enturbian el clima de lo que usted llama la gran fiesta del futbol. Los hechos le contradicen. Nada declaré en el 2009 y esas grandes aficiones de las que usted habla ultrajaron tanto al himno de España como al Jefe del Estado. Mucho me temo que esas grandes aficiones ya vienen turbias y encrespadas "de fábrica".

Nada sé de esas minorías de las que usted habla y que supongo que ya habrán sido amonestadas epistolarmente por usted.

Dice usted no querer entrar en elucubraciones sobre los motivos de mis manifestaciones. Elucubrar, bonito verbo. Puesto que en tercera acepción se refiere a las obras de ingenio, supongo que usted se referirá, bien a la apariencia de profundidad en una divagación complicada o bien al acto de imaginar sin mucho fundamento. Elucubre cuanto usted quiera, en cualquier caso, mis motivos son simples. Se requirió mi opinión, la di y, por supuesto, no la retiro. En cuanto que representante electa de los madrileños es mi obligación cumplir y hacer cumplir la ley y esto incluye el oponerme a que los símbolos de los españoles y su Jefe del Estado sean injuriados.

Disfrute usted de esa gran fiesta del futbol (en mi desconocimiento pensé que la gran fiesta del futbol español era la Liga, esa Liga que de forma brillante ha ganado el Real Madrid, precisamente, en el campo del Athletic Club) y no se preocupe tanto por lo que le digan a usted que yo he dicho. En cualquier caso, me alegro de que dedique usted su tiempo a escribirme pues, el tiempo que dedica usted a esto es tiempo que no dedica a lo que sea que ustedes hacen con ETA y sus hijuelas o a degradarse, aún más, exigiendo la impunidad de integrantes de la banda asesina presos.

Un saludo.

Falsa Esperanza Aguirre"

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Una copa española

Santiago González en El Mundo, 230512. Vía Para la Libertad.

Esperanza Aguirre ha manifestado su parecer en torno a la gamberrada colectiva del viernes en el estadio del Manzanares. No es cuestión menor que la propuesta de pitar al himno nacional y al representante de la Casa patrocinadora se hiciera en el Congreso, por invitación de Amaiur y con la presencia de parlamentarios de CiU, ERC, ICV, BNG y el apoyo ausente del PNV, que siempre ha sido un especialista en estar sin haber ido.

Aguirre ha dicho que si se materializa la amenaza, debería suspenderse el partido y reanudarlo otro día a estadio cerrado. Invocaré la virtuosa llamada de Duran Lleida a respetar la libertad de expresión de la parte más semoviente de las aficiones vasca y catalana, para que dicha libertad pueda amparar también a la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Hay que ver qué raro es todo. El Barça y el Athletic quieren jugar en la liga española, sus jugadores se mueren por ser llamados a la selección y unos y otros muestran una enorme ilusión por ganar la Copa del Rey. ¿Tiene sentido que abucheen al patrocinador y los símbolos del Estado anfitrión? El Athletic ganó varias veces la Copa, cuando se llamaba del Generalísimo, con muy buenos modales y sin perder la compostura.

Yo recuerdo al capitán de la selección española, José Angel Iríbar, recibido en audiencia por el dictador sólo cinco años antes de participar en mítines de Herri Batasuna, lo que le costó perder al principal cliente de su almacén de patatas: el Ejército español. El portavoz de Amaiur que anima toda esta tangana defendió no pocas veces los colores de España en la selección de balonmano.

Pongamos orden en todo este ludibrio. Que venga Stéphane Dion, padre de la Ley de la Claridad que acabó con el independentismo quebequés, y explique las tres condiciones de la ley, que no me caben aquí, pero hablemos de cómo afectaría al caso que nos ocupa: comer y sorber no puede ser. ¿Cómo se pueden tener dos selecciones a la vez y no estar loco?, cantaba aproximadamente Antonio Machín.

El modelo son Gales y Escocia. Tienen sus propias selecciones y también sus propias ligas. No se aflijan. La división de honor de la liga vasca estaría formada por el Athletic, la Real y el Alavés. Seis partidos y los tres equipos a la Champions, si la Uefa quiere, que eso no está claro.

Transigir con esta humillación abonará la siguiente. El Estado y la Casa del Rey deberían tomar nota. El grupo parlamentario de Errekondo, el antiguo defensor de los colores de España, ha transformado el Congreso en la casa de Viridiana. Tras la cena de los mendigos, que termina en orgía de borrachos, la mismísima Viridiana, alma caritativa que los había recogido de la calle, es violada por uno de sus protegidos.

¿Cómo extrañarse del juicio que emitía sobre ella la pordiosera Lola Gaos: «La señorita es muy buena, pero un poco chalá»? 

Kermesse

Ignacio Camacho en ABC, 230512.

Disminuir tamaño del textoAumentar tamaño del textoLA culpa va a acabar siendo de Florentino Pérez, que oliéndose la tostá se negó a ceder el estadio porque con su pasión compulsiva de constructor tenía que instalar urinarios nuevos que son una obra de arte cerámica como los de Marcel Duchamp. Una tarde, al calor eufórico de una goleada, en el Bernabéu brotó un canto espontáneo por las gradas: «La final de Copa no se juega aquí». Y Floroobedeció el veredicto del soberano pueblo de Madrid y del Madrid. A silbar a otra parte. Aunque sea a la vera del Manzanares.

Porque las hinchadas futboleras, esos alegres grupos de gente tan morigerada y contenida, se tienen que expresar libremente, como dicen Sandro Rosell y Duran Lleida. Y con mucha libertad, que la hay, han de mostrar su buena educación abucheando al himno de España y al representante del Rey cuyo nombre bautiza el trofeo en disputa.

Esto es muy propio del nacionalismo, siempre propenso a aplicarse la ley del embudo por la parte más ancha: juego la Copa del Rey pero le armo la bronca al Rey, o al Príncipe, o al que tenga la deferencia de ir a entregarla. Participo en una competición española y voy a la capital de España a ciscarme en los símbolos españoles. Me quiero separar de España pero le exijo inversiones al Estado español. Lo mío es mío y lo tuyo de los dos. Y además tú eres un explotador de mis derechos históricos y te has de aguantar si voy a insultarte a tu casa.

Menos mal que, según Gerard Piqué, gran jugador, se trata sólo de un partido de fútbol. Y como el fútbol activa pasiones volcánicas y siempre algo exaltadas, pues es normal que los partidarios del Athlétic y del Barça, excelsos equipos, den suelta a sus más profundos sentimientos de identidad oprimida.

Qué hay de malo en ello, como decía Ibarretxe. Si alguien se cabrea o se ofende es que carece de espíritu democrático y de sentido del humor. Si hay bronca será responsabilidad de Esperanza Aguirre, esa alborotadora cimarrona que provoca a las criaturitas con su autoritario radicalismo centralista. O de la caverna mediática o de la central lechera que bebe de las ubres ubérrimas del madridismo opresor.

Para un nacionalista, la culpa siempre es de los otros. El nacionalismo es la inocencia virginal, prístina e inmaculada, el russeaunianoidealismo de los nobles pueblos sojuzgados.

A liberarse, pues. El viernes, en el Calderón, gran pitada. Kermesse tribal reivindicativa a la orillita del río. Happening lúdico para expansión y jolgorio de las sufridas masas periféricas en el rompeolas de la nación de naciones.

Pacífico y cortés abucheo contra la Corona imperialista, contra la España centrípeta, contra el Estado jacobino, contra su capital cavernaria y de paso contra Florentino Pérez, que fue el único que vio venir la andanada a tiempo de cerrar las puertas de su casa. No es nada personal, por supuesto, ni una agresión a nadie. Sólo un partido de fútbol.

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Estragos nacionalistas

Isabel San Sebastián en ABC, 240512.

Disminuir tamaño del textoAumentar tamaño del textoLO peor de todo el esperpento orquestado en torno a la final de la Copa del Rey por quienes utilizan cualquier medio para impulsar su proyecto excluyente no es que ellos, los de siempre, lleven semanas planificando y jaleando a través de las redes sociales y los medios de comunicación la comisión de un acto ilegal como es el ultraje a los símbolos de la Nación española, con total impunidad.
Tampoco que en muchos casos lo hagan empleando para ello dinero público recibido en forma de subvenciones del Gobierno central y los autonómicos. Ni siquiera el hecho en sí, por humillante que resulte para quienes sentimos el himno y la bandera de España como algo valioso que merece ser tratado con el máximo respeto. Lo más grave es la cobardía democrática que demuestra tener nuestra clase política ante este agravio anunciado.

Cobardía democrática, sí, como suena, porque únicamente apelando al miedo como sentimiento incontrolable puede entenderse que ni un solo ministro del ejecutivo popular o representante de la oposición socialista haya salido al paso de las amenazas separatistas. Tal vez no miedo físico, pero sí temor a ser tildado de «facha», de «ultra» o de miembro de la «derechona» por atreverse a defender la dignidad de lo que la Constitución define como «patria común de todos los españoles».

Miedo entendido como falta de coraje o de convicción democrática suficientes como para exigir que se cumplan las leyes que nos hemos dado todos desde la más absoluta libertad. Únicamente Esperanza Aguirre ha demostrado ese valor, al poner su voz a un sentimiento de hartazgo compartido por una gran mayoría de los ciudadanos de este país, e inmediatamente ha sido víctima de una lapidación en toda regla.

Que los órganos de expresión del nacionalismo desacrediten a la presidenta de la Comunidad de Madrid se comprende. No en vano es, hoy por hoy, la única líder del PP cuyo discurso supone un obstáculo para el avance de sus proyectos soberanistas. Lo mismo cabe decir del socialismo, cuya deriva «discutida y discutible» en lo que atañe a la consideración de España le ha llevado a cosechar los peores resultados electorales de su historia. Pero que se ceben con ella, o la ignoren en actitud displicente, sus propios compañeros de partido, es algo que carece de justificación y hasta de lógica.

¿A dónde nos conduce este pensamiento blando, esta rendición a los dictados de lo «políticamente correcto» impuestos por gentes de corazón apátrida? A la derrota incondicional frente a quienes sí creen en lo que consideran «sus» naciones y están dispuestos a llegar a donde haga falta en su afán por construirlas desde la nada.

Habrá quien argumente que el mejor desprecio es no hacer aprecio y que la indiferencia es la mejor reacción posible a la provocación. ¡Error! Precisamente a base de esquivar roces y evitar conflictos hemos ido cediendo terreno los demócratas hasta quedar arrinconados en un espacio que no da más de sí: de las instituciones y de la enseñanza pública catalana ha desaparecido el castellano, porque «por la paz un padre nuestro».

Idéntica razón ha sido invocada para legalizar al partido etarra y dejarle gobernar Guipúzcoa, imponiendo su férula implacable a millares de vasco-españoles abandonados por su Estado. Hemos reculado y reculado en los últimos treinta años ante el avance imparable del nacionalismo, sin lograr otra cosa que acrecentar su apetito insaciable, hasta el extremo de mirar hacia otro lado cuando ofenden a nuestros símbolos.

Pero «por la paz, un padre nuestro» es mejor hacer como que no pasa nada. Aunque pase. ¡Y ya lo creo que pasa! 

NOTAS.-

Enlaces [en azul], corchetes, negritas [con perdón], imágenes y vídeos de diversa procedencia son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.

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16 Mayo 2012

Leer y escribir: ciencias y letras

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Antonio de Nebrija [España, 1441-1522] impartiendo una clase de gramática en presencia de D. Juan de Zúñiga [España, 1459-1504]. De Introductiones Latinae [1481; ed. 1486]. Biblioteca Nacional de España. Madrid. Vía Wikipedia.

Elecciones quinceañeras

Esa opción a tan temprana edad entre ciencias o letras es un suicidio colectivo. Con la necesidad que tenemos de volver al Renacimiento que perdimos cuando Villar Palasí [España, 1922-2012] introdujo la obligada especialización, clausurado el mayo francés. Abocados a olvidar la prevalencia del saber aprender sobre el aprender mismo. Y haciendo ascos a la memoria y al origen de las palabras.

La imposible dicotomía de lo tomas o lo dejas. Latín o Biología, por ejemplo. Cuando, verbigracia, la nomenclatura bológica binomial o trinomial, basada en Carlos Linneo [Suecia, 1707-1778] y antes, no es posible abarcarla sin el latín al hombro.

Con el sistema educativo -y el resto- en contínua decadencia desde 1970. Que ha acabado en la diana anual del informe PISA. Por concentrar lo peor de lo peor. Mientras, por si fuera poco, se 'carnavalea' políticamente soberanizando determinadas lenguas maternas, por aquí se sigue devaluando la importancia social e individual tanto de la lengua común como de las útiles o vehiculares. Sin que a nadie parezca importarle que la consecuente ignorancia conduzca, nada más y nada menos, a la imposibilidad de instruirse, educarse, aplicarse, cultivarse, formarse y, lo que es más importante todavía, comunicarse.

En ciencias o en letras. Investigación o cultura. Con esa inmensa zona gris plena de colorido, donde se comparten lo que, en el fondo, son dos tipos de lenguaje sobre los que no acaba de saberse quién necesita más a quién.

Analfabetismo que afecta al tronco de la comprensión y manejo del lenguaje: esa etimología, también tan liberadora de la penitencia que supone gran parte del diccionario. El conocimiento: ese eterno camino de lo particular a lo general para volver a lo particular, destrozado por quienes nunca han oido hablar de ello.

¿Es mucho exigir? Porque solicitar un poco de atención para el griego antiguo o el árabe ya es rozar la locura. El país, pues, irá creciendo en acémilas -azzámila/zāmilah- a los que nunca extrañará desconocer su significado. Mientras l

EQM

Ciencia de las letras

Arcadi Espada en El Mundo, 120512. Vía e-pesimo.

Querido J:

Dado que es una de las pocas conversaciones que logra interesarte, tal vez estés al corriente de la intención del ministro Wert de reformar el Bachillerato. En realidad la reforma es un pie quebrado. Fue un sorprendente anuncio del presidente Rajoy y una de las escasísimas concreciones de su discurso de investidura. El carácter de la reforma se ha ido anunciando de la manera confusa y homeopática que distingue la comunicación de este Gobierno y poco podré decirte sobre ella hasta que no pase a ser un hecho. Pero su mera enunciación me da la oportunidad de hablarte de un asunto en el que pienso hace tiempo. Su mera enunciación, y el papel que trajeron el otro día las twins.

Han cumplido 15 años y el próximo acaban la cruelmente llamada ESO: según el papel les había llegado la hora de elegir. Y estaban en pleno embarras, aunque por fortuna del choix. Letras o ciencias, papá. He de decirte, antes de proseguir por el centro, que su embarazo ante la obligación de elegir no me sorprende. Los adolescentes de hoy no eligen. Se limitan a probarlo todo: hípica, natación, voley, esquí, inglés, francés, alemán, chino, heavy, son, Twitter, Facebook, chicos, chicas, pitis, pelis y voy a callarme. La España binaria de Joselito o Belmonte era producto de la miseria. Elegir es un anacronismo. Pero si se trata de letras o ciencias, y se trata de los 15 años, es probable que roce el crimen.

Mil veces hemos hablado de la fractura contemporánea entre ciencias y letras. Mil veces hemos predicado la conferencia de C. P. Snow que en 1959 formalizó antes que nadie la fractura. Mil veces hemos escrito por una literatura y una ciencia y un periodismo que la eludiera. Pero no recuerdo que habláramos del arranque de esta escisión, es decir, del sistema educativo. Es un poco ridículo que un adolescente de 15 o 16 años deba elegir entre Latín y Biología. A mi juicio, lo único que tendrían que estudiar los adolescentes, antes de la Universidad, son idiomas. En un sentido amplio, desde luego. Inglés, francés, alemán o chino y hasta latín. Pero por delante de ellos los cuatro idiomas básicos: el de la lengua, el de las matemáticas, el de la filosofía y el del dinero. No parece razonable que un alumno llegue a la universidad sin saber quiénes y por qué son Julio César, Vermeer, Shakespeare, Newton, Hume, Smith o Gödel.

Pero lo fundamental son los idiomas, la capacidad de razonar y manejarse en los lenguajes básicos. Es esa competencia fundamental lo que se echa de menos en los alumnos españoles. Al menos en los alumnos de mi generación. Pero también, y eso es lo preocupante, en los alumnos que he tratado después de casi 20 años de docencia universitaria: la capacidad para tener una visión omnicomprensiva del conocimiento, eso es lo que falta. No importa que esa visión sea elemental, es decir, que corresponda a su edad. Como en las lenguas propiamente dichas, también aquí lo importante es la sintaxis: el vocabulario es una pura cuestión de tiempo. Y es evidente que esa sintaxis ha de tener un carácter global que agrupe antes de las inexorables especializaciones profesionales lo que vulgarmente entendemos por ciencias y letras.

Vulgarmente. Demasiado vulgarmente. Porque el otro grave problema del sistema educativo (y no sólo español) es concebir cualquier enseñanza, incluida la universitaria, al margen de la naturaleza y de sus ciencias. No puedo concebir una licenciatura en arte, cualquiera, sin incluir las aportaciones de la neurociencia o el estudio de la percepción. Es inaudito que Darwin no ocupe un lugar central en cualquier temario filosófico. ¿Cómo escribir novelas (¡y no cuentos!), ignorando la psicología evolutiva y la angustiosa relativización del libre albedrío? ¿Cómo formalizar científicamente el tópico de que la economía es un estado de ánimo sin la ayuda de la neuroeconomía?

¿Es concebible una Historia del hombre sin advertir el impacto de la cosmología moderna en el patrón renacentista, relativizando ¡de manera absoluta! el lugar central en el universo del hombre y la tierra? ¿Puede ignorar un estudiante de Derecho de nuestro tiempo el debilitamiento del concepto de responsabilidad que anuncia la profunda e inminente revisión del concepto de enfermedad mental? En realidad, todo el dualismo que aún reflejan las especializaciones docentes es fruto de otro dualismo anterior, cuyas consecuencias son de amplísimo espectro. Me refiero, claro está, al veterano dualismo entre cuerpo y mente. Es decir, al responsable de que los estudios de letras hayan sido considerados ámbito del espíritu y los de ciencias escuetas maniobras del cuerpo mecánico.

Una propuesta de esta naturaleza, que a mi juicio es imprescindible también por razones económicas, afronta serios problemas vinculados con las inercias culturales. La escuela ha cambiado mucho menos que el mundo. Nada tan importante está tan fuera de época. Por si fuera poco drama, algunos de esos cambios, como los vinculados a la disciplina, han sido para mal. Pero el principal problema no afecta a los estudiantes que han de aprender, sino a los maestros que han de enseñar. La formación de un profesorado que pueda moverse de un modo transversal entre las dos zonas clásicas del conocimiento es un requisito imprescindible. No he oído que el ministro Wert hablara de todo eso, y es un sociólogo bien dotado para comprender el problema. Ni el ministro Wert ni, para qué negarlo, ningún ministro de la Historia de España. Un país que, en Europa, es el que más leyes de reforma educativa habrá generado en menos tiempo.

Las twins presentaron dos listas. A un lado las viejas asignaturas de letras. Tenían el inconfundible aspecto, y hasta el aroma, de las tareas del hogar. Al otro lado estaban las que hoy se asocian con el conocimiento fuerte, el éxito y el dinero. Emparejé con cierta tristeza la Biología y el Latín. Advertí de pronto algo que no había pensado nunca respecto de la superioridad de la ciencia sobre nuestras entrañables marías. No se trata sólo del conocimiento o del dinero. Se trata del misterio y del descubrimiento. Entre nuestras marías no sólo el Latín está, técnicamente, muerto. Las asignaturas de ciencias dan paso a un vibrante mundo en movimiento, en gran parte inexplorado. Nuestras marías, por el contrario, proponen un conocimiento cerrado y previsto. De acuerdo, añade los matices que se te ocurran: el fondo de verdad permanece indemne. Y explica, más allá de la promesa de dinero y éxito, por qué, entre todas las materias, un adolescente elige la vida en marcha.

Sigue con salud
A.

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Ilustración de Raúl Arias para el artículo de A. Espada

De la lengua

Nos podemos aproximar al estudio de la lengua en sus diferentes niveles, por un lado, como sistema, atendiendo a las reglas que la configuran como código lingüístico, es decir, lo que tradicionalmente se conoce como gramática y, por otro lado, como instrumento para la interacción comunicativa, desde disciplinas como la pragmática y la lingüística textual.

Desde el punto de vista de la lengua como sistema, los niveles de indagación y formalización lingüísticas que convencionalmente se distinguen son:

  • Nivel fonético-fonológico que comprende:
    • Fonología: estudio de los fonemas de una lengua.
    • Fonética: estudio de la realización alofónica individual de dichos fonemas. Los fonos son sonidos del habla, realizaciones diferenciadas de un mismo fonema.
    • Aunque no son campos estrictamente lingüísticos, ya que intervienen factores culturales e históricos también se suele considerar dentro de este nivel el estudio la Grafémica, la Ortología y la Ortografía.
  • Nivel morfosintáctico que comprende:
    • Morfología: estudio de la mínima unidad con significado (el morfema), la palabra y los mecanismos de formación y creación de palabras.
    • Sintaxis: estudio de la combinatoria sintagmática, en dos niveles: el suboracional, que corresponde al propio de los llamados sintagmas, y el oracional que estudia las relaciones específicas sintagmáticas de los signos lingüísticos que conforman, a su vez, el signo lingüístico gramatical superior del sistema de la lengua.
  • Nivel léxico, que comprende:
    • Lexicología: estudio de las palabras de una lengua, su organización y sus significados.
    • Lexicografía: se ocupa de los principios teóricos en que se basa la composición de diccionarios.
  • Nivel semántico, que, aún no siendo propiamente un nivel, puesto que afecta a todos, excepto al fonético-fonológico, (en realidad el fonológico si tiene contenido semántico, ver pares mínimos) comprende:
    • Semántica: estudio del significado de los signos lingüísticos.

Fuente: Wikipedia

NOTAS.-

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11 Mayo 2012

La nevera de hielo

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Oberwallstrasse, en el centro de Berlín, primavera de 1945. De las consecuencias de los enfrentamientos entre rusos y alemanes por la toma de la ciudad durante la II Guerra Mundial. Fotografía, hasta ahora inédita, de William Vandivert [EEUU, 1912-1989], uno de los grandes que fundó en 1947 la Agencia Magnum, con su mujer, Rita V., Robert Capa, Henri Cartier-Bresson, George RodgerDavid "Chim" Seymour y Maria Eisner. Vía Time & Life Pictures/Getty Images. Aquí, la impresionante imagen, en grande.

Anda, si estamos en economía de guerra!

Si se vuelve la vista atrás, se encuentra uno con tribus infinitamente peores en degradación organizativa: corrupción; caciquismo; inexistencia del principio de legalidad y de tantos otros.

Grecia es un ejemplar modélicamente degradado, pero qué decir de Rusia, China, bastante Latinoamérica o casi toda África. Aunque por distintas razones basadas, en todo caso, en la maldad que el indivíduo suele aplicar socialmente con permiso de la autoridad y si las mayorías se dejan. Que se dejan. Corresponsabilizándose aunque no se enteren [el pueblo, sí, el pueblo].

España, a su nivel, tampoco se queda corta, porque aquí ¿hasta ayer? se seguían atando los perros con longanizas.

Por ofrecer parangones, se ha despilfarrado con AVEs a costa del ferrocarril rentable. Se ha despilfarrado con empresas públicas a costa de la iniciativa privada. Se ha despilfarrado en Sanidad a costa del cotizante. Se ha despilfarrado en Educación a costa del alfabetismo. Se ha despilfarrado en organización del Estado a costa de la cohesión territorial y del bolsillo del ciudadano. Se ha despilfarrado en frikismo a costa de la cultura. Se ha despilfarrado en la liquidación de principios a costa de la Historia. Se ha despilfarrado en políticos a costa de la democracia. Se ha despilfarrado en hipotecas a costa del valor real de las cosas. Y así hasta el infinito.

El resultado es un país en economía de guerra donde nadie parece querer mirar de frente a la miseria. Con lo sencillo que sería, en un país moral, aceptar que la tribu ha quebrado por una mala cabeza y que hay que volver a la nevera de hielo.

Ese es el gran problema de Mariano y Alfredo: que también a ellos les falta educación y, por tanto, escuela, para dejarse de cincunloquios y llamar a la verdad por su nombre. Y, a partir de ahí, partir de ahí.

¿Los verdaderos paganos? esas generaciones de jóvenes y ‘jóvenas' enseñados a pedir, que no saben dar. Y a los que durante los próximos -y muchos- años ‘les van dar' lo que no está en los escritos. Empezando por el chándal olímpico, esa gota de humor tan español que corre de boca en boca. 

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Del aminoácido al botellón

Entre los jóvenes aminoácidos chinos y los españoles botelloneros hay un término medio: si bebes, no conduzcas.

Aquí elpueblo ha conducido a todo meter con el maletero lleno de alcohol de garrafa. Y luego pasa lo que pasa. Acostumbrados a los tradicionales préstamos españoles al 14% -o más- la 'Unión Alemana' nos coqueteó con dos cebos germanos de un encanto que para sí quisiera Lady Gagá: los fondos europeos y el dinero teutón a intereses de risa.

Y el Sur picó. ¡Vaya si picó! Como que la adicción a las compras hizo presa de unos pueblos, también el español, a los que eso de la hambruna les sonaba a coña del fascismo.

¿Responsables? todos menos los alemanes. Los Gobiernos elegidos por el pueblo, incapaces de reponer el Catecismo, es un decir, en las escuelas. Y el pueblo, por dedicarse a entramparse por generaciones sin ninguna necesidad que pueda fundamentar tal barbaridad.

Ahora sólo nos queda, pues, como en la película de Garci, 'Volver a empezar'. Eso sí, con la mochila en la chepa de la penitencia por nuestro pecado deudor. La adicción se curará solita: a la fuerza ahorcan.

Y a vender los sobrantes -es decir, casi todo- en eBay o en el mercadillo semanal.

EQM

Si se trata de beber

Arcadi Espada en El Mundo, 100512. Vía e-pesimo.

ES BIEN sabido que una de las cuestiones trascendentales que habrá encarado la humanidad en el último tiempo es la conme-moración del 15-M. Recapitulando. Unas tres o cuatro mil personas decidieron hace un año acampar en la Puerta del Sol. La relativa proximidad de las elecciones, com-binada con el franco carácter crepuscular del Gobierno y la cuidadosa pasividad del principal partido de la oposición, provoca-ron que la acampada no se desalojara y siguiera ocupando durante varios meses el centro de Madrid. Hasta que llegó un día en que la acampada se disolvió.

Para decirlo en los manoseados términos cervantinos, aquí muy precisos: «Fuese y no hubo nada.» Por lo tanto cualquier miembro de la acampada debería evitar la conmemoración del artefacto. Al menos toda conmemoración que no fuera privada, meramente sentimen-tal. ¡Un foc de camp da para mucho! Ayer Julia, en la radio, parecía muy sorprendida de que los adolescentes españoles, según una encuesta europea, celebrasen el país donde viven con mucho mayor aplauso que los alemanes. ¡Orgullo de botellón!, se llama eso. Y también esplendor en la hierba: no en vano son los muchachos españoles líderes mundiales de la especialidad.

Por si todo esto fuera poco se añade el detalle incontro-vertible: no hay en Europa una juventud más adulada. Así pues yo comprendería la celebración, ¡y hasta me añadiría, depende!, si se tratase de beber. Pero no puede ni debe ir más allá. Ni política ni intelectualmente el 15-M ha dejado nada.

En cualquier caso no es una frustración estrictamente española. Obsérvese lo que ha dejado electoralmente en Grecia, el epicentro de la algarada. Un tipo cuyo referente político y humano es Chávez; y otro que se inclina por José Antonio Primo de Rivera. Esas son las alternativas. Leo el capítulo del Boomerang de Michael Lewis. Un pormeno-rizado recuento de los inconcebibles excesos griegos. Cojo éste: «La edad de jubilación para los empleos griegos clasificados como duros es 55 años para hombres y 50 para las mujeres». Entre los empleos duros constaban peluqueros, locutores de radio, camareros y músicos.

Grecia es el lugar donde el exceso se ha representado con escenografías más violentas; pero las prejubilaciones españolas no están lejos de ese milagro roto.

No hay alternativas. Ni puede haberlas. El 15-M, y cualquiera de las alternativas de acampada, se parte por la mitad, sin argumentos, cuando se observa de cerca la crisis. Demasiadas cabezas que cortar. Ha sido el pueblo el que ha robado: a cada uno según sus capacidades y de cada cosa según sus necesidades.

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De cómo roba el pueblo (extensiones)

Arcadi Espada en su blog El Mundo por dentro y por fuera, 100512.

Mi columna de hoy tiene un iceberg debajo. O un infierno. Apenas pude exhibir ese dato de la edad de jubilación de los empleos duros en Grecia. Pero Michael Lewis da en el mismo capítulo griego de Boomerang muchos otros.

Con placer ofrezco al dilecto lector una selección:

«Los Ferrocarriles Nacionales tienen unos ingresos anuales de cien millones de euros frente a unos gastos anuales de personal de cuatrocientos millones, más otros trescientos millones de euros en otros gastos. El empleado medio de los ferrocarriles estatales gana sesenta y cinco mil euros anualmente. Hace veinte años, un próspero empresario llamado Stefanos Manos, nombrado después ministro de Finanzas, señaló que sería más barato meter a todos los pasajeros de los ferrocarriles griegos en taxis: sigue siendo verdad.»

«El sistema sanitario público griego invierte en suministros mucho más que la media europea; y me cuentan varios griegos que no es raro ver a enfermeras y médicos salir del trabajo con los brazos cargados de toallas de papel, pañales y cualquier otra cosa que puedan sacar de los armarios de los suministros.»

«El sistema de enseñanza pública es escenario de una pasmosa ineficiencia: uno de los sistemas peor valorados de Europa que, no obstante, tiene cuatro veces más profesores por alumno que el mejor valorado, Finlandia. Los griegos que mandan a sus hijos a las escuelas públicas sencillamente dan por sentado que tendrán que contratar profesores particulares para asegurarse de que verdaderamente aprendan algo.»

«El mayor problema que tuvieron los bancos fue que habían prestado al gobierno griego alrededor de treinta mil millones de euros; ya fuesen robados o despilfarrados. En Grecia los bancos no hundieron al país; el país hundió a los bancos.»

«(...) El déficit previsto aproximadamente en siete mil millones de euros era, en realidad, de más de treinta mil millones. (...) En cuanto al ministro de Finanzas tuvo la cifra, se fue a la reunión que, de manera regular, tenía programada cada mes con los ministros de Finanzas de todos los países europeos. "Cuando les comenté la cifra se oyeron gritos ahogados de sorpresa" (...) "Me entraron ganas de decirles que ellos deberían haberse fiado en que los números no cuadraban. Pero el problema era que yo estaba sentado detrás de un letrero que decía 'GRECIA' y no de uno que dijera 'EL NUEVO GOBIERNO DE GRECIA'.»

«El ministro de Agricultura había creado una unidad no contabilizada que daba empleo a doscientas setenta personas para digitalizar las fotografías de las tierras públicas griegas (...). El problema fue que ninguna de las doscientas setenta personas tenía experiencia alguna en el campo de la fotografía digital. Su verdadera profesión era la peluquería, por ejemplo.»

«El grueso del colectivo de autónomos (todos, desde médicos a quiosqueros) engañaba a Hacienda; una razón de peso para que Grecia tenga el porcentaje más alto de trabajadores por cuenta propia de cualquier país europeo.»

«Grecia es el único país europeo que no tiene ningún Registro Nacional de la Propiedad, algo muy conveniente para el mercado negro. "Tienes que saber dónde ha comprado un individuo un terreno, la dirección, para vincularlo con su persona (...). Y aun así está todo escrito a mano y resulta difícil de descifrar".»

«Una antigua funcionaria del FMI, convertida en asesora financiera del antiguo primer ministro griego Konstantinos Mitsotakis y luego analista de Salomon Brothers (...) señaló en 1998 que la suma de todos los déficits presupuestarios griegos de los quince años anteriores ascendía únicamente a la mitad de la deuda del país. Eso significa que la cantidad de dinero que el gobierno griego había prestado para financiar sus operaciones duplicaba su déficit declarado.» 

Cuando un régimen político se agota

Luis María Anson en El Mundo, 100512. Vía e-pesimo.

NO LE BUSQUEMOS explicaciones circunstanciales. Lo que ha ocurrido en Grecia está claro. El régimen político heleno se ha agotado. La República griega se ha hecho ingobernable. Las medidas oportunistas y los parches de ocasión ni arreglan ni arreglarán nada. Grecia tiene que modificar su régimen político. Los errores del Rey Constantino fueron tan grandes que la solución monárquica parece agostada. Los griegos deben construir una República nueva. Ni Pericles sería capaz de poner orden en el caos actual.

Recuerdo muy bien lo que ocurrió en Francia en 1958. La IV República se había hecho ingobernable. El general Massu y los militares de Argelia, hartos de la incapacidad de los políticos para gobernar y para mantener las posiciones francesas en el norte de África, anunciaron que lanzarían sus paracaidistas sobre París. Guy Mollet, el líder socialista, se fue a buscar a Charles de Gaulle a Colombey-les-deux-Églises. El héroe de la Resistencia tuvo el acierto de dar por concluido un régimen político que se había agotado y articuló la V República. El nuevo sistema garantizaba la gobernabilidad sobre la base de una fórmula electoral a doble vuelta y una limitación en el cargo de presidente, inicialmente de dos periodos de siete años y ahora, tras la enmienda correspondiente, de dos periodos de cinco años.

No sé si algo parecido a la V República francesa es lo que necesitan los griegos. Eurípides o Sófocles podrían teatralizar la tragedia actual. Lo que parece claro es que Grecia está pidiendo a gritos cirugía de urgencia y una transformación profunda del régimen. Si la operación no se hace pronto, la extrema izquierda comunista o la extrema derecha fascista pueden dar un susto a los griegos. Y se encendería la alarma en toda Europa.

La situación en España está muy lejos de la griega. Pero hace ya cuatro años que escribí que el régimen español se está agotando. También aquí las nuevas generaciones, en su mayoría, han dejado de creer en la Constitución de 1978. Si no queremos asistir un día al estallido de la indignación popular habrá que proceder a una profunda reforma constitucional. «Si queréis evitar las revoluciones -decía Winston Churchill, la cabeza más importante del siglo XX- haced evoluciones».

A mí me parece claro que es necesaria la reforma del Estado de las Autonomías, modificando profundamente el Título VIII de la Constitución. No se puede gobernar seriamente una nación zarandeada por 17 Estados de pitiminí que gastan desaforadamente. Estoy a favor del Estado de las Autonomías. Pero hay que embridarlas. La clase política de cada una de ellas, salvo alguna excepción aislada, está abusando hasta la náusea. El pueblo español considera que, entre los diez grandes problemas que atosigan a la ciudadanía, los partidos políticos ocupan el tercer lugar.

El régimen español, en fin, se ha agotado. Es necesario emprender ya, con el espíritu abierto y el ánimo despejado, la reforma constitucional si no queremos enfrentarnos un día, como le ocurre ahora a Grecia, con los mastines de la ingobernabilidad mordiendo los tobillos de España.

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Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.

NOTAS.-

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9 Mayo 2012

Rato, enladrillado

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'El Pisito' [2004]. Interpretada y compuesta por Albertucho [España, 1983], de su disco 'Que se callen los profetas' [2004]. ♪♪ ♫ chachitochachitoLetra.

"[...] Quiero tener techo pa vivir
ratonera de mis sueños,
en mi cuarto el mundo entero
y un florero de jardín. [...]"

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Dime de qué se trata que yo me opongo

El lunes estuvo el Presidente del Gobierno en 'Herrera en la Onda' e insinuó la probable ayuda pública a BANKIA a base de préstamos. Lo que supuso la pronta dimisión de Rodrigo Rato por el qué dirían las malas lenguas si quedaba a la espera de tal crédito, habiendo sido Vicepresidente del Gobierno popular de Aznar. Dicho y hecho: al toque, salió presto el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, a manifestar:

que los ciudadanos no entienden que "haya dinero para la banca y no para sanidad o educación. Como no entiende ningún pensionista que ahora les obliguen a parar por sus medicinas".

Con 'llamadme Alfredo' hoy -pero mañana de vd o quién sabe- es posible cualquier cosa/causa. Estos socialistas parecen como niños que no se dan cuentan de lo que hacen, pero la realidad es que se lanzan como hienas al menor atisbo de mermar en su provecho, aun a costa de decir lo contrario de lo que se piensa. O sea, mentir. 

Bankia tiene 10 millones de clientes -¡entre los que confiesa encontrarse el propio Pérez!- y, por tanto, el préstamo al banco es un salvavidas, sobre todo, para todos ellos, los impositores. De esa cantidad de población enganchada, si seguimos la tenebrosa ciencia estadística, al menos 5 millones han votado a Rubalcaba quien, cuando llegó a casa, se encontró con el consiguiente rifirrafe, imagino:

- Alfredo, después de la barbaridad que has dicho, mañana sin falta te acercas y cancelas la libreta!
- ¡Pero si fue un decir!
- ¡Pues en teniendo que ir a ca Herrera mismamente mañana, vas y te desdices!

Efectivamente, pocas horas después, llamadme como queráis ha cumplido el mandado en el mismo programa de Carlos Herrera, de Onda Cero:

"Yo tengo mi dinero en Bankia y no voy a hacer nada con mis ahorros". "Los ciudadanos pueden tener la tranquilidad de que no hay un solo euro que van a perder en este proceso de transformación del sistema financiero que es necesario".

Cada día se explican mejor los 40 años de franquismo.

EQM

El sistema de comunicación socialista

Arcadi Espada en El Mundo por dentro y por fuera, 080512.

La posibilidad, que se conoció ayer, de que Bankia reciba dinero público permite hacerse una idea clara del sistema de comunicación socialista. Veamos la secuencia.

1. El presidente Rajoy, en entrevista con Herrera, insinúa que el próximo viernes alguna entidad financiera recibirá dinero público.

2. Rodrigo Rato anuncia su dimisión como responsable de Bankia. Se deduce que será Bankia la entidad financiera que recibirá ese dinero público.

3. El jefe de la oposición declara de inmediato que no comprende cómo el gobierno da dinero a los bancos y se lo quita a la sanidad y la educación, y que ya está bien.

4. Al día siguiente, y otra vez donde Herrera, el jefe de la oposición declara que el gobierno tiene la obligación de salvar a Bankia de la quiebra, e incluso añade la nota de color de que él tiene su dinero allí.

5. Pero el bien ya está hecho.

Un rescate para Bankia

La dimisión de Rato facilita la gestión del grupo tras una inyección masiva de fondos públicos

Editorial de El País, 080512.

La delicada situación financiera de Bankia, cuyos balances están lastrados por activos inmobiliarios depreciados por importe de casi 32.000 millones, tomó ayer un nuevo rumbo con la dimisión de su presidente, Rodrigo Rato, después de dos años de gestión al frente de CajaMadrid primero y el grupo Bankia formado a partir de ella después, y el reconocimiento por parte del Gobierno de que se está preparando un plan para inyectar dinero público en Bankia.

Ya no cabe duda alguna de que la reforma financiera propuesta por el Gobierno a primeros de año, que suponía un aumento de las provisiones sobre los activos inmobiliarios, no ha surtido los efectos deseados. Más bien ha prolongado la agonía de la banca española frente a la creciente desconfianza de los inversores internacionales y ha maquillado durante meses la mala situación de varias entidades financieras, cuyo caso más grave es Bankia. Tras meses perdidos por las dudas, Rajoy y Guindos se aprestan a resolverlo.

La dimisión de Rato es plenamente coherente con el panorama actual. El ex vicepresidente económico fue la persona adecuada para desplegar relaciones y pilotar la conversión de una caja en banco y acelerar su salida a Bolsa. Llegados al punto actual, el presidente del Gobierno parece haber caído en la cuenta de que no habrá solución para la crisis española si no se sanea Bankia, objeto de sospecha para todos los mercados de inversión europeos. Rajoy ha intervenido sin duda para facilitar el cambio en la gestión y Rato ha engrasado la transición proponiendo a José Ignacio Goirigolzarri, ex consejero delegado de BBVA. Rato declaró ayer que presentó su renuncia por "estimar que es lo más conveniente para esta entidad". Y por ende, cabría añadir, para el conjunto del sistema financiero español.

La Bankia actual tiene que luchar por su supervivencia.

Y si el Gobierno debe inyectar miles de millones a la entidad, también resulta más defendible ante la opinión pública que no se sitúe al frente alguien que compartió mesa en el Consejo de Ministros de Aznar con los actuales responsables políticos. Por otro lado, la salida de Rato es congruente con el derecho del Estado a cambiar el equipo de gestión de una entidad en caso de participación pública en su capital. No se entendería un rescate público sin que el Gobierno participase, con mayor o menor intensidad, en las decisiones del grupo al que se presta el dinero, sea en calidad de crédito o, con más razón, en calidad de capital.

El brusco cambio de dirección en Bankia puede dar una pista sobre las medidas bancarias que pretende tomar el Gobierno el próximo viernes; si se plantean cambios directivos, pocas dudas caben ya de que empeñarán dinero público en el saneamiento bancario. Los detalles de la nueva reforma bancaria no se conocen todavía y son imprescindibles para valorarla. No es lo mismo inyectar dinero público en el capital de Bankia (o en otras entidades, como las cajas gallegas) que hacerlo en la sociedad inmobiliaria que se haga cargo, de forma individual o colectiva, de los activos tóxicos del grupo. No es lo mismo aportar un crédito, con su interés correspondiente, que entrar directamente en el accionariado del banco; en el segundo caso se obtiene el derecho al entrar en el Consejo de Administración y en el primero no. No es igual rebañar dinero de la Hacienda española que recurrir al capital (también público) del Mecanismo de Estabilidad Europeo o del FMI.

En cualquiera de los casos, admitido que el dinero público es el último recurso para sanear Bankia (y con él, el sistema financiero español), es imprescindible que los recursos de los contribuyentes obtengan, como contrapartida, el derecho a que el Gobierno ejerza un control estricto sobre los bancos salvados.

 

Entre Estanislao Figueras y Pep Guardiola

José Antonio Navas en ABC, 080512.

Algunos aseguran que Rodrigo Rato se ha despedido con la célebre frase de Estanislao Figueras cuando dijo aquello de «estoy hasta los c… de todos nosotros» poco antes de dimitir como presidente de la I República. Otros afirman que el titular de Bankia ha dejado su cargo más presionado que el mismísimo Pep Guardiola pero, claro está, con muy peores resultados.

Probablemente todos tengan su parte de razón porque Rato se ha marchado harto ya de estar harto y después de que Luis de Guindos le conminara a una profunda reconversión de la estructura corporativa de su entidad como condición indispensable para que el Banco de España acudiera en socorro del soldado Bankia. Los más de 30.000 millones de euros en activos inmobiliarios pesaban como una losa sobre las expectativas de rentabilidad de una entidad sistémica y esencial en el desenlace de la gran reforma financiera proyectada por el ministro de Economía.

Entre los cambios auspiciados por el Gobierno sobresalía la necesidad de incorporar a José Ignacio Goirigolzarri en calidad de primer ejecutivo con el cargo de consejero delegado, pero ni Rato quería ser un chairman encargado de vestir santos en Bankia ni el flamante fichaje estaba dispuesto a repetir la experiencia de segundón que le llevó a salir del BBVA con un «adiós muy buenas» y una indemnización multimillonaria de las de antes de la crisis.

El relevo efectivo y con todas las consecuencias en la cúpula de la cuarta entidad financiera del país equivale en todo caso a un golpe encima de la mesa por parte de Mariano Rajoy. El fin de semana ha sido de órdago para el presidente del Gobierno, quien finalmente se ha decantado por apoyar a su ministro frente a los planteamientos del que fuera su gran adversario en la carrera por la sucesión de Aznar al frente del Partido Popular. Rato se había labrado un enorme ascendente ante Rajoy pero no el suficiente para doblegar la estrategia de Luis de Guindos, que ahora sube muchos enteros en su objetivo de reestructurar por las bravas el sector bancario y de cajas de ahorros en España.

El Ministerio de Economía ha cogido definitivamente el toro por los cuernos para tutelar al Banco de España y que el Banco de España tutele a Bankia. La salida de Rato tiene todas las trazas de una intervención tácita o encubierta que será culminada cuando dentro de unos días se oficialice el plan de saneamiento de la entidad con una aportación del FROB de hasta 10.000 millones de euros adicionales a los casi 4.500 que todavía tiene que devolver . Las nuevas ayudas se canalizarán mediante los célebres “cocos”, apodo como se conoce a los títulos contingentes convertibles, un producto híbrido de la ingeniería financiera moderna aceptado por los reguladores supranacionales y que se contabiliza en la partida de recursos propios por el emisor pero es considerado como deuda perpetua para el comprador.

Mediante este invento el Estado podrá sacudirse la responsabilidad directa en la gestión, al tiempo que Guindos da un serio aviso al resto de navegantes que andan deshojando la margarita de nuevas fusiones como las que reclama a voz en grito el Ministerio de Economía. En cuanto al presidente saliente de Bankia la experiencia demuestra que siempre hay Rodrigo para rato y todo sea que Rajoy tenga que volver a enfrentarse con un rival en potencia, una especie de Monti a la española situado, de momento, en la recámara de una recesión que aún no ha tocado fondo. 

Guindos justifica el golpe de mano en Bankia por las presiones de la Comisión Europea y de los grandes bancos

Vozpópuli, 080512.

Enfrentado a las tesis menos traumáticas que defendía el núcleo duro del PP, Luis de Guindos ha terminado por imponer su criterio sobre el futuro de Bankia y ha justificado su actitud a partir de la presión que estaba recibiendo de la Comisión Europea y de los presidentes del Santander y del BBVA, sobre todo.

Según fuentes gubernamentales, de las conversaciones que el ministro de Economía ha mantenido en las últimas semanas con los comisarios europeos de Competencia, Joaquín Almunia, y de Economía, el finlandés Olli Rehn, dedujo que tenía que actuar rápido para resolver el problema de Bankia y buscar, además, una respuesta drástica con el fin de despejar las dudas que la entidad suscita en Bruselas, al margen de las que derivan del saneamiento global del resto del sistema financiero.

Los mensajes que Rehn le trasladó a Luis de Guindos fueron muy claros y contundentes: La mayor parte de los países europeos llevan muy adelantado el proceso de saneamiento de la banca y si España quería salir del mismo saco que Grecia, Irlanda o Portugal, debía tomar decisiones urgentes, sobre todo con Bankia. Una tesis muy parecida a la que también ha venido defendiendo en las últimas semanas el Fondo Monetario Internacional.

El comisario Rehn ha colocado a Guindos en más de una ocasión frente al espejo alemán. En este país han desaparecido entidades con un volumen de activos similar al que tiene en España el BBVA. El banco alemán Hypo Real Estate, por ejemplo, ha encarado un saneamiento brutal, con la reducción del 85% de su balance. En Alemania solo queda por limpiar el balance del banco regional de Baviera. La diferencia con la actuación que tuvo Zapatero es que Ángela Merkel dio desde el principio la máxima prioridad a la consolidación de su sistema financiero, algo que no ocurrió en España, en parte también por la pasividad del gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Ahora, a estas alturas, es necesario encontrar alrededor de 175.000 millones, el importe de los activos inmobiliarios dañados, sin disparar el déficit y la deuda en lo que se antoja una misión casi imposible. El reto preocupa a los principales bancos, especialmente a Emilio Botín (Santander) y a Francisco González (BBVA), que la semana pasada se sumaron a la compañía del presidente de Caixabank, Isidre Fainé, para compartir confidencias con Luis de Guindos y presionarle a favor de soluciones quirúrgicas respecto a Bankia.

 El ministro les explicó sus planes y el posible fichaje para la entidad de José Ignacio Goirigolzarri, quien solo aceptó el encargo después de imponer duras condiciones, entre ellas la de convertirse en el presidente de la entidad y remover a todo su consejo de administración y demás cargos directivos que han acompañado desde principios de 2010 la singladura de Rodrigo Rato.

 Las mismas fuentes informan que ha sido la dura y larga negociación mantenida entre Economía y Goirigolzarri, ex consejero delegado del BBVA, la que ha retrasado la solución dada a Bankia, a pesar del interés de Guindos en protagonizar este golpe de mano en el fin de semana de finales de abril.

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Y en esto vino Guindos y quitó el tapón Rato

Jesús Cacho en Vozpópuli, 070512.

¡De buena te has librado, Nacho González...! Ignacio Nacho González es el vicepresidente de la Comunidad de Madrid a quien Esperanza Aguirre, no se sabe si en un arranque de infinito amor o de exquisita venganza, quiso colocar en la presidencia de Caja Madrid como sucesor de Miguel Blesa. Las obras completas de González en materia financiera caben en la servilleta de un bar de carretera, pero otro tanto cabe decir de Rodrigo Rato de Figaredo, de los Figaredo de toda la vida, que es un brillante, un suponer, licenciado en Derecho, con algún cursillo de algo parecido a Economía en alguna universidad americana. Un misterio la vida de este prohombre de la derecha española.

Se fue del FMI por la puerta de atrás y sin explicación, después de haber puesto todo un país patas arriba para conseguirle el puesto, y por la misma puerta se despide ahora de Bankia, poniendo broche de cartón piedra al currículum de quien pudo haber sido todo y no fue, un personaje con más talento natural que conocimientos y, eso sí, con un exceso de soberbia de la que ha dejado huella, no precisamente buena, allí por donde ha pasado.

Nunca entendí por qué títulos de propiedad o merecimientos había que darle a este galán la presidencia de la segunda Caja de Ahorros española tras La Caixa catalana, aunque en la famélica España democrática de nuestros días los grandes capos de la política se lo merezcan todo a costa de los indefensos ciudadanos que les mantienen con sus impuestos, pero el caso es que el señorito se postuló y claramente reclamó la merced a quien podía concederla, un tal Mariano Rajoy con el que había competido por la presidencia del Gobierno, quien, contra todo pronóstico, accedió al regalo tal vez en pago de alguna deuda pasada o como liquidación y cierre de cualquier débito futuro.

Es difícil imaginar a don Rodrigo sin saber dónde se metía, porque media parroquia sabía cómo estaba Caja Madrid y la otra media lo sospechaba. Su otrora discípulo Luis de Guindos lo conocía tan al dedillo que rechazó la oferta que el propio Rajoy le formuló para hacerse cargo del invento. Listo este prunus cerasus de sabor agridulce: no me voy a la Caja como presidente; prefiero intervenirla como ministro dentro de unos meses.

Ya metido en harina, nuestro héroe prácticamente cerró la compra de Bancaja en una cena, sin preocuparse de menudencias del tipo due diligence y demás engorros. Para Olivas y otros árboles frutales de la arruinada huerta valenciana, la llegada de Rato debió ser algo parecido a la aparición de la Virgen de Fátima en forma de Cid Campeador. Aquello prometía. Prometía ser el desastre que ha terminado siendo, haciendo bueno aquello de que la fusión de dos Cajas malas hace una malísima, una ruina de Caja imposible de salvar incluso para el Séptimo de Caballería disfrazado de Banco Central Europeo.

Don Rodrigo, que sabe poco de empresas y menos de empresas financieras, tuvo que echarse en brazos de un consejero delegado que conocía muy bien Mallorca (Banca March), lo cual hubiera estado muy bien si de gestionar una agencia de viajes en Stuttgart se tratara, pero quedaba como mal cuando la cosa iba de insuflar vida al muerto de Bankia.

¿Un posible Monti emboscado amenazando a Rajoy?

Otros con quienes lo intentó antes le dieron calabazas, que es también, como guindas y olivas, un producto de la huerta. Parece que uno de ellos fue Goirigolzarri, ex consejero delegado del BBVA y tipo conocedor, éste sí, de lo que se trae entre manos. Sería la primera llamada a la puerta del bilbaíno. La segunda ha tenido lugar hace escasas fechas, y de nuevo la respuesta fue no. Seguro de sus posibilidades y liberado de servidumbres con el BBVA, el de la Comercial de Deusto se jugó un órdago: no quiero ser empleado tuyo; quiero tu empleo. No quiero sentarme a tu lado; quiero tu sillón. Acepto la presidencia; desdeño la consejería delegada. En este contexto, es un puro gesto de cortesía, en realidad un acto de caridad cristiana que quienes le han puesto en la calle permitieran ayer a Rato apuntarse el fichaje de Goiri como una libérrima decisión personal.

El problema de Bankia había alcanzado tales dimensiones, tal peligro sistémico para el futuro no ya del sistema financiero sino de la economía española entera, que no ha quedado más remedio que quitar el tapón que impedía desatascar las cañerías de un eventual saneamiento. Lo ha hecho el Gobierno tarde, mal y nunca, porque el señorito tenía -¿tiene?- mucho predicamento en las filas de la derecha conservadora y en Moncloa parece que le tenían -¿tienen?- mucho respeto, al punto de que alguno llegó a temer en él a un posible Monti emboscado y a la española.

No ha sido. No será. Sic transit. Haber metido dinero público nuevo en Bankia sin haber cesado a su presidente, hubiera sido un escándalo de proporciones mayúsculas. Nunca supimos por qué se le dio la presidencia de Bankia y nunca tampoco sabremos por qué se la han quitado. El ministro de Economía lo ha cocinado todo con los tres grandes banqueros -Botín, González, Fainé- del Reino. Como siempre, desde Viriato a esta parte, la oligarquía española haciendo y deshaciendo a su antojo, de espaldas al pastueño pueblo dizque soberano. Cosas de la "calidad" de nuestra democracia. 

NOTAS.-

Enlaces [en azul], corchetes, negritas [con perdón], imágenes y vídeos de diversa procedencia son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.

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27 Abril 2012

Mariano... ¿ [a] dónde vamos a parar?

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'Quando, quando, quando' [1962].  En versión de Tony Renis [Italia, 1938], quien la compuso e interpretó en el Festival de S. Remo del mismo año, formando pareja con Emilio Pericoli [Italia, 1928]. La letra es de Alberto Testa [Italia, 1927-2009]. ♪♪ ♫ sugar0000.

"Dimmi quando tu verrai,
dimmi quando... quando... quando...
l'anno, il giorno e l'ora in cui
forse tu mi bacerai... [...]".

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Dime dónde, cómo y cuándo

Este es el momento de hacer más política que nunca, precisamente porque con el despilfarro de ayer mismo y las consiguientes economías, los 'mercados' -esos acreedores e inversores- están condicionando nuestra vida individual y social.

Hacer de la necesidad virtud. Explicar con un discurso medido, coherente y con objetivos ilusionantes, un proyecto político que empieza -está obligado a empezar- con la soga al cuello del contribuyente y del estado del bienestar.

El problema es que resulta verosimil que ese silencio no se deba a un problema de comunicación: veo en el PP cierto temor a factores externos que no deberían ser obstáculo para un cuatrienio con objetivos mayores que la salvación económica. Con objetivos políticos.

Parece que es esté aplicando el no hay mal que por bien no venga, para ajustar , simplemente ajustar, el horrendo modelo de 17+1 Estados Miembros con que nos hemos dotado.

Esos factores externos que asustan a Mariano son demasiados: los terroristas, los nacionalistas, las multinacionales, la banca, sus propios barones, la algarabía andaluza, yo qué sé.

Demasiados. Mal sunto. Porque está muy claro: si la familia anda mal de perras, la pareja debe ajustarse el cinturón, claro, pero contando a la prole dónde vamos, queremos, parar.

O sea, recortar, ajustar, sí, por supuesto. Pero, además, decidir en qué modelo sostenible, solidario, redistributivo y sin distinciones territoriales queremos vivir. A la fuerza ahorcan. Si no hay más remedio, pensemos. Aunque sea de vez en cuando, como decía el nubático ZP.

Porque sin objetivo político estructural no se puede subsisitir socialmente. No hay que olvidar aquello escrito en El Quijote, con motivo del «Diálogo entre Babieca y Rocinante»:

-- Metafísico estáis.
-- Es que no como.

EQM

 ¡Haga como yo!

Arcadi Espada en El Mundo, 260412. Vía e-pesimo.

TENGO una pregunta, y es quién se dedica a la política en el Gobierno y en el partido del Gobierno. Sabemos que a la política no pueden dedicarse, por ejemplo, los ministros Guindos y Montoro. Ellos se dedican a cuadrar y a cuadrarse y es imprescindible que sigan en ello. En cuanto al presidente Rajoy, es verdad que los gallegos no se meten en política («¡haga como yo...!»); pero aún así.

El caso de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría merece mayor atención. Después de cinco meses en el Gobierno, ejerciendo un poder en teoría omnímodo, aún se espera de ella que haga su primera declaración política: sobre todo, porque la coordinación entre sus ministros, visto el espectáculo, no debe de ocuparle mucho tiempo.

Quizá, y venciendo la vergüenza, haya que explicar qué supone hacer política. En primer lugar supone la práctica del gene-ralismo. No es la ministra Mato, sacando y metiendo la tarjeta sanitaria, ni el ministro Wert apagando y encendiendo los semáfo-ros de la reforma educativa ni el ministro Margallo en sus Argentinas, dubitativo entre los barcos y la honra, ni los ya citados ministros económicos manejando sus arañas aritméticas.

Hacer política es insertar todos esos movimientos en un relato claro, coherente, justificado y hasta orgulloso. Hacer política no es tuiteo sino escritura.

Hacer política es también la exhibición de las convicciones; gozar del escrúpulo del principio de la realidad, pero sin olvidar que un político es parte inexorable y activa de ese principio. La realidad, por ejemplo, es que en Andalucía y en Cataluña el Gobierno afronta mayorías políticas regionales peligrosamente contrarias a sus propósitos. Pero la impresión dominante va mucho más allá de este dato objetivo. La impresión dominante es que allí el Gobierno no gobierna ni piensa gobernar.

El PP ha perdido las elecciones andaluzas pero eso no le da derecho a guardar un depresivo silencio sobre el exceso andaluz que va configurándose (bajo la mirada complaciente e irresponsable del líder de la oposición) y del que la sesión de constitución del nuevo Parlamento fue su preludio dadá.

El PP no gobernará nunca en Cataluña, pero ni siquiera las comprensibles aspiraciones de su líder catalana a llevar una vida regalada justifican la pasividad con la que el partido está encarando la continua deslegitimación del Estado que llevan a cabo, con obsesiva pertinacia, los dirigentes nacionalistas. Para hablar del País Vasco será mejor esperar unos meses. Tétricos.

Cualquier Gobierno tiene un relato. Pero yo no había visto aún ninguno que estuviera siendo escrito en solitario por sus enemigos. 

NOTAS.-

Ir a parar.- Finalidad. Acabar. En su conjugación, se utiliza como expresión de asombro o consternación ante nuevas cosas o situaciones.

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Primum vivere deinde philosophari (aunque no se use la coma, léase con cesura: Primum vivere, deinde philosophari), es una cita latina que significa "primero vivir, después filosofar". Advierte contra los que se dedican a teorizar, sin tener los pies en el suelo. Se suele atribuir la frase a Hobbes, aunque parece que ya se había utilizado con anterioridad.

Fuente: Wikipedia.

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Enlaces [en azul], corchetes, negritas [con perdón], imágenes y vídeos de diversa procedencia son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.

servido por elquiciodelamancebia 13 comentarios compártelo

16 Abril 2012

Elefantiasis

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El Rey, en la fotografía de portada ayer en El Mundo.

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La decadencia de un Estado

Sobre la urgente operación al Rey, la reacción más acorde con los tiempos la ha tenido, como no podía ser de otra manera, la portavoz de ERC, Anna Simó, quien criticó que no haya entrado en lista de espera. Me imagino que Felipe no tira la toalla porque quien yo me sé se la aguanta.

Pero lo gordo no ha sido eso, sino la avalancha general contra la Corona, aprovechando que el rey  se encontraba en plena senda de los elefantes y que los cuarenta republicanos de siempre proclamaban la República como todos los 14 de abril. Con el agrocomunista Cayo Lara, aquél que fue abucheado por los del 15M cuando intentaba fotografiarse con ellos, acusándole de falta de ética.

SM, toda una vida dedicada a estrechar manos en nombre de España, ha sido traicionado por el tiempo, que no perdona al convertirlo en pasado y romperle la cadera; pero, sobre todo, por la desaparición del Estado democrático que él mismo lideró y coinstauró en sus inicios pre y constitucionales, y por la errónea asumción de una vulgarización de la Corona que ha llegado hasta el punto de que, también aquí, su enorme y sustancial papel puramente simbólico y cohesionador está corriendo el riesgo de dejar de tener sentido, si es que le queda alguno.

De lo que resta de España, políticamente hablando, no hay más que darle un vistazo a la situación actual, esto es, al definitivo quebranto de la Constitución vigente y de la estructura que con ella se ideó, ingenuamente: ha acabado hecha añicos.

Y de la Institución, demolida al compás que el Estado, en virtud del derribo simultáneo de la moral colectiva, la cultura común, el patriotismo o el vertebral modelo familiar. La Monarquía comenzó a crujir cuando entregó su simbolismo casando al heredero con el pueblo. Ya nunca el 'Hola' sería lo mismo. La pérdida de ese glamour que, como la fé, sostiene la esperanza popular.

El coste de tal paso es gigantesco e irreversible. No puedes convertir en principesca a la prensa para luego comportarte como siempre, como debe ser, es decir, como un real Mourinho. La majestad está para ejercerla y, por tanto, para casarse con símbolos y para cazar elefantes, que es donde se supone van las demás majestades, empezando por los Jefes de 'los mercados' o del petróleo que tienen en vilo a tu país.

Cuando una Corona se vulgariza, pierde el único y gran sentido que tiene. El Rey poseía todo el derecho del mundo a viajar por aquí y por allá, elefantes u osos por medio, a fin de recomponer los desbarajustes propios tembién de los Gobiernos democráticos o, simplemente, de representar el poder de España ante el resto de poderes.

Todo se ha venido abajo como un castillo de naipes. No quedan ni siquiera franquistas que arrinconar o golpistas que parar. Hasta los nacionalistas catalanes se han percatado de la ruina y cantan la independencia por no llorar. Ellos verdaderos coartífices del derrumbe del Estado, dicen ahora, a través del que fue memorable 'español del año', Jordi Pujol, que 'el proyecto de Cataluña y España que yo, pero sobretodo muchos más, hemos defendido durante sesenta años, no es viable'. Y tanto, Jordi, y tanto.

Ahora todo es distinto. Hasta 'Time' dijo ayer que ser rey en España es muy complicado. Escuchando el vocerío reinante. Como el de la propia Carmen Rigalt, que contribuye a la oportuna expiación colectiva, diciendo que la culpa la tiene él, de tanto ir con emires y banqueros... En cambio, alega, la pobre Sofía, traga que te tragará...

Lo dicho, son otros tiempos, con formas impuestas precisamente por aquellos que contemplan, anonadados, cómo se disuelve la auctoritas... aquella magia que te permitía cazar elefantes a cambio de llegar donde no puede llegar el Gobierno y de representar la influencia de una nación.

Vivir para ver.

EQM

pd.- Lo más terrible de la vejez de uno mismo es descubrirla a base de los destrozos que te causa no contemplar con objetividad tu decadencia y la de tu país.

Los masivos cánticos de estos días proclamando al Rey chivo expiatorio de nuestra responsabilidad colectiva subrayan la miseria moral en la que estamos envueltos. El contenido del artículo de Zarzalejos, que les adjunto, es un apoteósico resumen de tal enfoque. Basta con sustituir Corona por Estado.

El acoso más hipócrita

Editorial de ABC, 150412.

Su Majestad el Rey es una figura de dimensión histórica, cuyo protagonismo en la Transición democrática y en la ya larga etapa constitucional merece el reconocimiento y admiración de una gran mayoría de los ciudadanos. Por ello, es lamentable que unos cuantos pescadores en río revuelto aprovechen el accidente sufrido por Don Juan Carlos en su viaje privado a Botsuana, o el de su nieto Felipe, para cargar contra la Monarquía parlamentaria como «forma política del Estado», ignorando así su papel determinante en el funcionamiento de nuestro sistema democrático.

Al parecer, no pasa nada cuando se van de caza ciertos personajes menores próximos a la izquierda, y, sin embargo, la misma actividad es objeto de descalificación absoluta en este caso concreto, como si los eventuales derechos de los animales fueran diferentes según quién sea el cazador. Otros exigen información detallada sobre viajes privados y actividades de ocio, desarrolladas durante el fin de semana, cuya difusión choca frontalmente con el respeto debido a la intimidad de las personas.

La Corona es símbolo de la unidad y permanencia del Estado. Don Juan Carlos cumple de forma ejemplar como árbitro y moderador, sin que nadie en justicia pueda formularse reproche alguno en una tarea tan delicada. Por fortuna, la atención médica inmediata, el rápido traslado a España y la exitosa intervención quirúrgica han reducido las secuelas del accidente, de tal manera que Don Juan Carlos volverá —cuando proceda— a ejercer en plenitud sus altas responsabilidades. En plena sintonía con la abrumadora mayoría social, ABC desea trasmitir al Rey de todos los españoles los mejores deseos de una pronta y completa recuperación.

El Rey

Alfonso Ussía en La Razón, 160412.

Salgo en defensa del Rey porque hoy su defensa no es empresa fácil. Una malísima anécdota no puede enturbiar un reinado admirable. Inoportuno viaje a Botswana; inoportuno ocultamiento y una inoportuna caída. Lo último -exceptuando el dolor físico del Rey que se une al anímico que con toda seguridad siente-, es lo menos importante. En los últimos treinta años hemos amanecido en muchas ocasiones con el Rey lesionado. Eso se cura. En efecto, un año horrible para la Familia Real que no para la Corona. Para las personas, que no para la Institución. Para el presente demagógico, que no para un pasado rebosado de aciertos y permanentes servicios a los españoles que parece destinado a habitar la desmemoria.

El Rey se ha equivocado viajando a Botswana en los presentes momentos. Pero el Rey ha acertado en centenares de ocasiones y nadie ha aplaudido sus aciertos, entre otras razones, porque una buena parte de su labor y de sus gestiones no alcanzan el dominio público. En las redes sociales se frotan las manos los recalcitrantes republicanos. No. La Corona en España cuenta con un apoyo abrumadoramente mayoritario y no va a resignarse por unos elefantes de Botswana. Otra cosa es que, al fin, por reiteración, el Rey se aperciba del efecto contagioso de alguna mala compañía. Porque quien perjudica al Rey camuflado en la amistad, está perjudicando a todos los españoles.

Y el Rey se debe liberar de quien tanto le perjudica. No es fácil hacer comprender a mucha gente que los errores de las personas no pueden confundirse con errores institucionales. En tal caso, los aciertos del Rey serían sólo suyos. En tal caso, lo de los elefantes en Botswana en momentos tan inapropiados sería una levísima mancha en comparación con los logros y aciertos acumulados durante sus 37 años de reinado. No es justo que un error del Rey sea un error de la Institución que ha elevado hasta el máximo su prestigio, gracias a los buenos actos del mismo Rey. No tiene justificación amable el viaje en secreto del Rey a Botswana. Pero tampoco puede convertirse en una acusación resentida y lejana a la reflexión. Me consta que el Rey ha pasado por una época en la que ha tenido que enfrentarse, física y anímicamente, a muchas contrariedades.

Me preocupa más su ánimo que su físico, que está todavía preparado para experimentar nuevas fracturas de huesos, porque en ese aspecto, el Rey no ha sido nunca prudente. Y no me uno a quienes desean adelantar el curso de los acontecimientos. Un Rey de verdad, se muere Rey. Todos aquellos españoles que guarden un espacio para la gratitud, tenemos que ayudar, apoyar y estar junto al Rey. Y junto al Príncipe, clave de nuestro futuro. Esto no puede irse al carajo por unos elefantes. Pero insisto. Ayudar al Rey no es cerrar los ojos ante los errores del Rey como persona. Ayudar al Rey es, incluso, perder su afecto como consecuencia de la sinceridad. La sinceridad es uno de los elementos de la lealtad bien entendida, no el único, pero sí fundamental para intentar comprender su significado. Lo escribe el hijo de un padre que vivió siempre al lado del Rey que no iba a serlo, y por ello, liberado de toda suerte de intereses y privilegios.

Defiendo al Rey porque creo en su persona y en la Institución. España necesita la figura del árbitro que concilia los enfrentamientos, cada día más ásperos. Defiendo al Rey porque lo admiro y respeto. Ha sido uno de los grandes Reyes de nuestra Historia. Pero se acabó el silencio. El Rey, la Institución y la unidad de España no están seriamente amenazados por los republicanos y los sesgados. Están principalmente amenazados por un amigo del Rey con nombre de calle madrileña que mucho bien nos haría a todos renunciando a su alta amistad. El proveedor de elefantes y otras cosas.

Pero con el Rey y junto al Rey, a muerte. 

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Las raíces del cielo

Martín Prieto en La Razón, 160412.

El diplomático francés Román Gary escribió en los años cincuenta «Las raíces del cielo» aludiendo a los elefantes en su lento camino hacia su extinción, novela llevada al cine por John Huston. Gary alcanzó más fama por su matrimonio con la delicada y desdichada Jean Seberg («À bout de souffle») que en Los Ángeles desconcertaba al mexicano Carlos Fuentes porque mientras hacía el amor miraba los retratos de sus amantes en la mesita de luz. Los elefantes despiertan simpatía y son exterminados por los furtivos en busca del marfil y para hacer grandes ceniceros con sus pies. Son las raíces del cielo y las hembras poseen una inteligencia misteriosa que los etólogos aún no saben descifrar.

Como no soy republicano ni ecologista intransigente no objeto que el Rey cace lo que quiera legalmente, pero sus asesores de imagen necesitan un cursillo intensivo. La Casa del Rey no debe dar sustos. La Reina Isabel II puede viajar privadamente a la India a que se la coma un tigre de Bengala pero al primer ministro David Cameron no debe darle un infarto enterándose del regicidio por un telegrama. La Casa Real debería informar puntualmente al jefe del Gobierno sobre los viajes al extranjero de los Reyes, de él a Botsuana o de ella a Grecia, no por dar fe de austeridad como se jalea demagógicamente sino por procedimiento, por norma, por despacho ordenado. Obama no sale de EEUU sin una reunión  previa con su vicepresidente. En una ocasión, Felipe González no podía nombrar a un ministro de Asuntos Exteriores porque el Rey, que debía firmar el decreto, ni estaba en España ni se le esperaba.

El Rey no puede estar transitando el camino del cementerio de los elefantes. Que tenga salud.

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Si Rajoy cazara elefantes

Arcadi Espada en su blog, 150412.

Este asunto sólo se ve bien cuando se examina la posibilidad de que el protagonista de los hechos fuese la segunda autoridad del Estado:

1. La agenda del presidente del Gobierno no es pública.

2. El presidente del Gobierno abandona su trabajo durante cinco días laborables, y sin tener en consideración las circunstancias políticas que vive España.

3. El presidente del Gobierno caza elefantes.

4. El presidente del Gobierno acepta que un grupo de empresarios le pague una cacería.

5. A 61 horas del accidente el presidente no ha dado información oficial sobre las circunstancias concretas de su viaje ni de su caída de la alta madrugada.

6. El presidente del Gobierno es un anciano de 74 años.

El Rey es la primera autoridad del Estado. Su nivel de irresponsabilidad (etimológico) es incompatible con una democracia. Pero eso ya se sabía. Lo peor es que es absolutamente incompatible con la imagen de la monarquía (moderna, dicen) que quiere proyectar.

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La monarquía, a 14 de abril

Arcadi Espada en su blog, 140412.

Esta es la monarquía que a mí me gusta. Un infante, no sé, que juega con escopetas en el patio de su casa y se hiere. Un Rey que se va a cazar elefantes a Botswana (qué coño: una dura semana laborable de abril) y se hiere también. Quién va a reñir a quién, abuelito, dice Froilán.

Yo estaré siempre a favor de esa monarquía veraz, y no de la que casa príncipes con locutoras o infantas con balonmanos.

Una monarquía de reinas que escuchan a Brahms y de reyes que abaten elefantes. Salve.

"«No sabía yo entonces que para matar a un elefante hay que trazar una línea imaginaria que le atraviese la cabeza de oreja a oreja. Por lo tanto, como el elefante estaba de costado, debí apuntar intuitivamente al oído. En realidad apunté unos centímetros más adelante, creyendo que el cerebro estaría algo más adelantado.

Cuando apreté el gatillo no oí el restallar de la bala ni sentí el retroceso del arma --es algo que nunca se percibe cuando se da en el blanco--, pero sí me llegó a los oídos el diabólico rugido de la muchedumbre alborozada. En ese instante, en un lapso brevísimo, tanto que cualquiera habría pensado que era prematuro para que la bala hubiera llegado adonde iba destinada, un cambio misterioso, espantoso, había sobrevenido al elefante.

No se movió, ni cayó al suelo, pero cada una de las líneas de su cuerpo se había alterado. Parecía de súbito golpeado, encogido, inmensamente avejentado, como si el terrible impacto de la bala lo hubiera paralizado sin abatirlo. Por fin, al cabo de lo que pareció un buen rato --yo diría que unos cinco segundos-- se hincó débilmente de rodillas.

Se le abrió la boca babeante. Una senilidad enorme parecía haberse adueñado de él. Cualquiera habría dicho que pasaba de los mil años de edad. Volví a disparar al mismo blanco. Con el segundo disparo no se desmoronó, sino que logró levantarse con desesperada lentitud y aguantó débilmente en pie, aunque con las patas combadas y la cabeza gacha. Disparé por tercera vez. Ése fue el tiro que acabó con él. Se pudo ver a las claras la agonía que le produjo y le sacudió todo el cuerpo y le arrancó de cuajo la fuerza que pudiera quedarle en las piernas.

Al derrumbarse, aún pareció levantarse un momento, pues aun cuando las patas traseras se hundieron bajo su peso pareció descollar como una roca inmensa que cayera rodando, la trompa erguida hacia el cielo igual que un árbol. Barritó por primera y única vez.  Y quedó abatido, el vientre vuelto hacia mí, con un estúpido estrépito que pareció estremecer incluso el suelo donde estaba yo tendido.»

Matar a un elefante, George Orwell (1936) Turner 2006. Traducción de Miguel Martínez-Lage

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En Babia

Santiago González en EL MUNDO, 16/4/12. Vía Fundación para la Libertad.

Babia es una comarca de León que linda con Asturias, un hermoso valle al que los reyes leoneses de la Edad Media se retiraban para cazar y descansar. Cuando alguien preguntaba por el monarca, la respuesta obligada era «su majestad está en Babia», expresión que ha llegado hasta nuestros días con un significado no ejemplarizante.

El miércoles pasado la prensa española daba noticia del accidente del nieto mayor delRey,que se pegó un tiro en el pie en la finca que su padre tiene en Soria. Este diario abrió con la expresión asustada del niño: «El abuelo se va a enfadar mucho». Santa inocencia. El abuelo debió de pensar allá en Botsuana: «De raza le viene al galgo».

Resulta que el Rey se ha ido al sur de África en compañía no idónea durante la semana más negra de la economía española, con la prima de riesgo disparada hacia la intervención y la presidenta argentina desbocada hacia la expropiación. Viene a decir Wittgenstein (Ludwig Josef, que era filósofo y de la rama austriaca de su familia) en su Tratado Lógico-Filosófico que todo lo que se puede decir se debe decir de manera clara y que, si hay algo de lo que no se puede hablar, hay que callarse. Ella era otra Wittgenstein. Esos son otros López, que se dice en los ambientes plebeyos.

Y se ha ido a cazar elefantes. El único ministro que le dimitió a Zapatero fue Bermejo por una aventura cinegética equivocada. La caza es delito de lesa Humanidad, la única razón que podía costarle el cargo. Si era políticamente inaceptable que el ministro de Justicia se cargara al papá de Bambi aún es peor que el monarca dé chicharrón al de Dumbo.

La Reina se fue a celebrar la Pascua ortodoxa con su familia a Atenas. El Rey no puso fin a su safari por el accidente de su nieto y Doña Sofía no interrumpió su visita a la familia por el accidente de su marido, váyase lo uno por lo otro. Babia estaba esta semana en Botsuana y a ver quién nos dice a la luz de estos faroles que España no es Grecia.

Hay alguna circunstancia más que va a cargar de significantes esta crisis. El próximo 14 de mayo los Reyes de España cumplen sus bodas de oro. Por si esto fuera poco, 11 días después se celebrará en Madrid la final de la Copa del Rey, con las aficiones del Athletic y del Barça garantizando bronca, como en la final de Valencia. Es la teoría de los marcos de Lakoff, recogida en un librito entretenido, No pienses en un elefante. Un día les hizo esa petición a sus alumnos y ninguno pudo sustraerse. El elefante es un animal tan rotundo, tan excesivo en sus apéndices que es imposible escapar al marco que define. Y el Rey se ha ido precisamente a cazar elefantes.

El 25 de mayo, en la final de la copa que lleva su nombre, puede que vaya a entregar el trofeo o que la rehabilitación de su cadera se lo impida. En cualquiera de los dos casos, algunos miles de hinchas mirarán hacia el palco presidencial del Manzanares para ver dibujado con toda nitidez el ele- fante de Lakoff, con sus orejotas, su trompa, sus colmillos, esas patazas y sus cuatro toneladas. Hoy Babia es territorio Imserso. Para vivir en Babia hay que abdicar, que es la forma de prejubilación que les cumple a los monarcas.

Historia de cómo la Corona ha entrado en barrena

J.A. Zarzalejos en El Confidencial, 150412.

El Rey ha hecho que el vaso de muchas paciencias haya rebosado. La opinión pública -y publicada- recibió ayer con perplejidad la noticia de que Don Juan Carlos había sido operado en la Clínica San José de Madrid durante la madrugada del sábado de una fractura múltiple de cadera a consecuencia de una caída en Botsuana (África central) mientras participaba en una cacería de elefantes. Se desvelaba así la razón por la que el Jefe del Estado no había aparecido en público desde el pasado domingo de Resurrección, ni siquiera para visitar a su nieto mayor, Felipe Juan Froilán, primer hijo de la infanta Elena, ingresado en la clínica Quirón de la capital tras propinarse accidentalmente un disparo en el pie cuando pasaba en Soria sus vacaciones de Semana Santa con su padre, Jaime de Marichalar. El entorno del Rey había lanzado la especie de que estaba "muy afectado" por el accidente que le evocaba el que protagonizó él mismo y que acabó accidentalmente con la vida de su hermano, el infante Don Alfonso en Estoril en 1956. La realidad era muy otra: el Jefe del Estado -al parecer, invitado- se había trasladado a Botsuana, país al que se desplazó también en 2005, para practicar la caza mayor -de elefantes- ocultando el viaje bajo el eufemismo de su "carácter privado".

El desplazamiento del Rey al país africano -en el que España no tiene representación diplomática y con un sistema de comunicaciones precario- se producía después de que el 3 de abril viajase a Kuwait para "impulsar las relaciones políticas y económicas con aquel país", sin que tampoco este desplazamiento constase en su agenda oficial ni se diese noticia previa del mismo. Lo más llamativo es que el Don Juan Carlos viajó al pequeño Estado árabe sin la compañía de un ministro de jornada, como manda no sólo la tradición, sino como también exige el refrendo -a efectos de cualquier tipo de responsabilidad- de los actos y palabras del Jefe del Estado según el artículo 64 de la Constitución.

La agenda del Rey tampoco fue desvelada por su Casa para saber con exactitud cuántos días de la Semana Santa pasó Don Juan Carlos en Palma de Mallorca. Según entornos próximos al monarca, el Rey parece sumamente renuente a dar conocimiento de sus actividades. Así sucedió cuando, a petición suya, se reunió en la sede de Telefónica el pasado 20 de marzo, con dieciséis de los diecisiete miembros del Consejo Empresarial de la Competitividad, que agrupa a los principales dirigentes de las grandes compañías españolas. El almuerzo se conoció por una filtración a El País y El Mundo que publicaron el domingo  25 de marzo en primera página una fotografía del acto a cinco columnas. A lo largo de la mañana de ese día, y ante el revuelo causado por la inédita exclusiva, la Casa del Rey -que asumió el error de considerar privado el encuentro pero que negó la autoría de la filtración- distribuyó a través de la agencia EFE las imágenes del monarca y los empresarios pero ya pasadas las 11 horas de la mañana.

Estos comportamientos del monarca se producen, además, después de la exclusión de la Casa del Rey -y por lo tanto, de las actividades del Jefe del Estado- del anteproyecto de Ley de Transparencia que aprobó el Consejo de Ministros el pasado mes de marzo. La vicepresidenta del Gobierno salvó esta omisión refiriéndose a la ambigua naturaleza jurídica de la estructura de apoyo a la Jefatura del Estado, cuyas cuentas, aunque sometidas al control de un interventor del Estado en excedencia, sólo son conocidas en sus partidas generales, sin detalle, y sobre las que el derecho de petición de conocimiento de los ciudadanos no será efectivo. Tanto en los círculos gubernamentales como parlamentarios, se reconocía que el monarca había perdido "una oportunidad de oro" para seguir impulsando el acercamiento de su Casa a los ciudadanos, más aún después de la incorporación a la misma de nuevo director de comunicación -Javier Ayuso- y la determinación con la que el Jefe de la misma -Rafael Spottorno- manejó la descalificación de la conducta ("poco ejemplar") del yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, imputado por varios delitos -prevaricación y falsedad, entre otros- en el llamado caso Palma Arena. Para librar a la institución de la Corona del desgaste de la presencia del Duque de Palma y de su mujer la Infanta Cristina, ambos han sido apartados del protocolo real, suspendiéndose así las asignaciones que la hija del Rey percibía por la representación que ostentaba en actos y eventos.

De hecho, según fuentes de toda solvencia, "Don Juan Carlos se encuentra abrumado por los problemas familiares" en alusión, no sólo a la delicada tesitura en la que le han dejado los Duques de Palma, sino también por el público y notorio fracaso de su matrimonio con Doña Sofía, de la que vive prácticamente separado. Su estrecha e íntima amistad con Corinna zu Sayn-Wittgenstein ha dejado de constituir un rumor para convertirse en una certeza, hasta el punto de que existe ya documentación acreditativa de que acompaña a Don Juan Carlos en viajes al extranjero y asume funciones de representación oficiosas. El apartamiento de la infanta Cristina de los actos oficiales y protocolarios, y la ruptura del matrimonio de los reyes, ha convertido a la familia Borbón Grecia en "desestructurada y mal avenida, con frecuentes enfrentamientos más o menos explícitos", según fuentes de su entorno.

La Reina, sin embargo, entiende que "su condición personal de madre del heredero de la Corona y esposa del Rey" le compromete a seguir manteniendo las formas y asumir sus obligaciones oficiales, pese a los gestos crispados del monarca hacia ella. Especialmente evidentes cuando el Papa visitó España el pasado mes de agosto o cuando el pasado 15 de marzo su marido le instó abruptamente con un "¡déjame terminar!" en un acto celebrado en la Fundación La Caixa durante el que Don Juan Carlos dijo que "el paro juvenil me quita el sueño". Doña Sofía se ausenta habitualmente de España para trasladarse a Londres donde "se encuentra a gusto con su hermano Constantino y sus sobrinos". Ayer, la Reina estaba en Grecia a donde había viajado para celebrar la Pascua ortodoxa y no está previsto su regreso hasta mañana.

Por otra parte, Don Juan Carlos atribuye a su esposa buena parte de la responsabilidad en los "matrimonios poco idóneos" de sus hijos. Doña Elena, divorciada de Jaime de Marichalar, sometido ahora a una investigación policial por posible imprudencia al permitir a su hijo Felipe Juan Froilán manejar una escopeta de caza; Doña Cristina, casada con Iñaki Urdangarin, en un trance penal gravísimo, y el propio Príncipe de Asturias esposado con Doña Letizia Ortiz, divorciada, matrimonio que se le planteó por su hijo como un ultimátum en octubre de 2003: o aceptaba su enlace o renunciaba a la sucesión. Para acreditar ante su padre la firmeza de su decisión, Don Felipe no asistió el 12 de octubre de ese año al desfile militar que celebra, como todos, la fiesta nacional de España. El primero de noviembre de ese año se anunciaba oficialmente el enlace del heredero.

"Es necesario un cambio de rumbo"

Fuentes tanto del Partido Popular como Socialista creen que el Rey "no ha entendido los gestos de adhesión que ha recibido", primero el 27 de diciembre pasado con motivo de la apertura en el Congreso de la X Legislatura de la democracia y, después, el pasado 19 de marzo en el oratorio de San Felipe Neri de Cádiz con motivo de la conmemoración del bicentenario de la Constitución allí aprobada en 1812. "No le estábamos ofreciendo patente de corso, sino reconociéndole sus méritos en estos años de reinado y transmitiéndole apoyo para el necesario cambio de rumbo que debe emprender la institución" manifiestan estas fuentes, ayer "desoladas" ante lo que consideran "una pésima imagen del Rey y de la Corona".

Porque lo que se estima gravísimo es que Don Juan Carlos haya estado cazando en Botsuana cuando se ha desatado una grave crisis internacional con Argentina a propósito de Repsol-YPF y se ha incrementado la ofensiva de los mercados contra la deuda soberana española (ha escalado por encima de los 430 puntos básicos). El Ibex 35 registraba la pasada su peor semana del año y se situaba en niveles de hace tres. A mayor abundamiento, el Rey debía estar pendiente de la Cumbre de las Américas que se celebra en Bogotá, ya que la representación de España con los países hispanos le es encomendada de manera especial por la Constitución. Y en los países americanos se juega nuestro país una enormidad de intereses económicos, financieros y empresariales.

El apoyo que ha recibido Don Juan Carlos no ha sido sólo el institucional de las Cámaras. También de otras instancias. Las fuentes citadas aluden a "cómo se mojaron algunos medios de comunicación" en la defensa de la Corona y, "especialmente, el diario El País, con bastante coste editorial". Efectivamente, el diario de Prisa publicó el pasado 4 de marzo un editorial que arrancaba de la primera página titulado El caso Urdangarin y el futuro de la Monarquía. El texto se apoyaba en las palabras del mensaje del Rey del pasado 24 de diciembre ("necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos") y sostenía que "sólo la frivolidad, el populismo y el amarillismo periodístico, o la mezcla de los tres, permiten confundir la crítica que merece el comportamiento no ejemplar de Iñaki Urdagarin con un debate sobre el futuro de la monarquía", añadiendo que España "no necesita de un debate artificial sobre la Jefatura del Estado (...)" porque "el Rey y la Corona han rendido y seguirán prestando servicios impagables a la libertad de nuestros ciudadanos, a la democracia española, a su construcción y desarrollo y a su prestigio e influencia en la escena internacional". El periódico de referencia de la izquierda española señalaba, no obstante, la necesidad de superar "corsés y rigideces" en la institución, "cuando no el oscurantismo" que atribuía a "quienes adulan" al Rey. El diario, además, se inclinaba, por mejorar la transparencia de la institución y la protección del heredero, competencias que corresponden a las Cortes.

Todo este amparo institucional y mediático ha quedado en entredicho con los últimos comportamientos del Rey que, según fuentes del entorno de la Zarzuela y de los dos principales partidos, "ha de elegir entre las obligaciones y servidumbre de la Jefatura del Estado y una abdicación que le permita disfrutar de una vida diferente". No se maneja la hipótesis inmediata de la abdicación de Don Juan Carlos, pero sí la necesidad de aprobar lo antes posible la ley orgánica que prevé en el apartado 5º del artículo 57 de la Constitución: "las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán mediante una ley orgánica" y de materializar la reforma de ese mismo artículo para suprimir la prevalencia del varón sobre la mujer en la sucesión.

Además, según insisten estas fuentes, "la irresponsabilidad del Rey con este viaje a Botsuana, no es solamente institucional y política, sino también personal, porque es evidente que su estado físico desaconseja esas aventuras cinegéticas". Efectivamente, el Rey ha sido sometido en pocos años a ocho intervenciones quirúrgicas, siendo las más serias las de extirpación de parte de un pulmón, una artroscopia de rodilla y reparación del talón de Aquiles. Ahora, la fractura de cadera -que a su edad, 74 años, podría presentar complicaciones- requerirá de una muy larga convalecencia que pondrá a prueba las capacidades bien contrastadas del Príncipe de Asturias que ya ha cubierto precedentes ausencias.

A mayor abundamiento, existe cierto "bochorno" por la falta de sensibilidad del Jefe del Estado al desvelarse que caza elefantes, especie en recesión cuyos colmillos son mercancía de valor en las transacciones negras de marfil, en detrimento de países pobrísimos como Botsuana que están siendo esquilmados. Sin olvidar el "alto coste material de estas cacerías que superan los 25.000 euros por escopeta, más desplazamientos, alojamiento y manutención, todo ello incompatible con un mínimo criterio de austeridad".

En medios gubernamentales se teme que la tendencia de baja valoración de la Monarquía que se empezó a comprobar, primero entre los jóvenes, desde el inicio de este siglo, y luego generalizada, se agudice con acontecimientos como el de Botsuana. En 2006, los consultados por el CIS sobre la Corona (entre 18 y 24 años), la suspendían con un 4,77 y en 2008 con un 4,93. En el último registro demoscópico del CIS sobre la Jefatura del Estado, que data del pasado mes de octubre, registró, en el conjunto, un inédito suspenso: 4,89. "El asunto concierne al Gobierno también" indican fuentes del entorno de La Zarzuela. Efectivamente: el Rey asumió criterios más disciplinados con González y, especialmente, con Aznar, pero no así con Rodríguez Zapatero. "Rajoy a este respecto, está inédito". Pero parece claro que si España ya tenía un grave problema con su modelo de Estado -el autonómico-, a partir de ayer -81º aniversario de la proclamación de la II República Española el 14 de abril de 1931-, el país tiene un muy serio problema con la forma de Estado, es decir, con la Monarquía parlamentaria porque la Corona ha entrado en barrena con un más que preocupante diagnóstico político y social.

NOTAS.-

La elefantiasis es un síndrome caracterizado por el aumento enorme de algunas partes del cuerpo, especialmente de las extremidades inferiores y de los órganos genitales externos.

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12 Abril 2012

Mariano, por patas

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Espectacular fotografía -realizada por Uly Martín [España, 1958] y portada en El País, 110412- de Mariano Rajoy, el pasado 100412 en el Senado, huyendo de los medios de comunicación.

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No corras, que es peor

La actuación patética y la fotografía de Uly Martín perfecta, digna de portada, como, obviamente, lo fue. Esa escena no se puede volver a repetir. Un inmenso borrón en su credibilidad y, sobre todo, en la confianza que la ciudadanía ha depositado en él.

A Mariano le puede una suerte de buenismo honrado pero falto de carácter, antitético del que posee el nubático ZP, pleno de malicia y peligro.

En estos momento falta un Aznar, seguramente un Rato, y como Rajoy nunca podrá con ese papel, precisa inmediatamente de dos portavoces exclusivamente dedicados a informar:

uno, sobre lo que hace el Gobierno ante la ruina que nos ha traído el socialismo delirante; otro, que le pare los pies a la desvergüenza de llamádme Alfredo y compañía, afeándoles su antipatriotismo y recomendándoles que abrazen el camino del perdón adentrándose en el anacoretismo.

Por cierto, Soraya hace bien lo que sabe; esto es, la Vicepresidencia. Mal la portavocía del Gobierno: no es lo suyo. Hay que buscarle alternativa.

Y recuperar cuanto antes a González Pons.

En el partido, a María Dolores debería bastarle con la Presidencia de la Autonomía porque, en estas circunstancias, la Secretaría General le viene grande; a Esperanza Aguirre le cabe el Estado en la cabeza, como a Fraga. Pero esa ya es otra cuestión de la que, como en caso de Rato, es tarde para lamentarse.

EQM

El Huidizo

Arcadi Espada en El Mundo, 120412. Vía e-pesimo.

NO HAY política informativa. Hay política. La política informativa solo es el eufemismo que atenúa la ausencia o el fracaso de la política. Esa cosa tan cómica de los gobiernos derrotados en trance de autocrítica: «Hemos hecho las cosas, pero no hemos sabido explicarlas.» Lo más seguro es que no haciendo nada no hayan podido explicarlo. Salvo afasias más o menos coquetas, cualquiera que hace o sabe algo, de verdad, sabe explicarlo.

El vídeo demoledor del presidente Rajoy en el Senado, que tanto y tan sostenido daño va a hacerle, no es un nuevo fracaso de la política informativa del Gobierno, técnicamente considerado. Es un grave fracaso de liderazgo. El presidente es uno de esos políticos que ante la nube de periodistas que le aguardan ve periodistas, y feroces y hambrientos. Cuando solo debería ver ciudadanos. No querría ser ofensivo: pero su actitud es la del que mira el dedo teniendo la luna.

Un político tiene derecho a elegir cuándo habla, pero nunca a darle la espalda a los ciudadanos: a riesgo de perder su honrado nombre. Por lo demás, alguien que la tarde de este martes hirviendo decide largarse del teatro por una puerta trasera ha perdido por completo el sentido de la realidad. ¡Y solo lleva cien días! Su actitud revela también poca comprensión de los mecanismos comunicativos más elementales. Aunque lo crea, el presidente no eligió el silencio la tarde del martes. No hablar no es callar.

¡Quia! Dándose la vuelta con desdén y huyendo el presidente estuvo elocuente. Demasiado. Mucho más elocuente de lo que habría sido pararse y explicar con sencillez que estamos luchando. Lo que dijo el martes a los ciudadanos la apresurada espalda del presidente es que no sabe cómo encararse con la realidad. La palabra clave de su gesto fue desconfianza.

La peor palabra. En otras circunstancias la fuga podría merecer solo una sanción moral. Pero la desconfianza cuesta hoy, a cada minuto, muchos miles de euros. Falta tiempo, análisis y cabezas para que la actual crisis económica se explique en términos de sistemas de información. Es decir, y entre otros misterios, cómo se combate una crisis retransmitida al minuto, 7/24, y si la información, y qué parte de ella y con qué métodos, es un antídoto añadido para combatirla.

Pero de lo que no hay duda es de que buena parte de las decisiones que toma un prestamista están basadas en percepciones sobre la confianza que ofrece el peticionario. A día de hoy un presidente que no sabe mirar a la cara de los otros puede que pase por un líder torpe y fofo. Pero lo realmente fatal, la estocada, es que pase por insolvente. 

Tocata y fuga en dos tiempos

Santiago González en su blog, 110412.

Hoy, el diario El País informa sobre un hecho al que el resto de los medios no dan la dimensión que requería el asunto. Las dos fotos explican algo extraordinario: la tocata y fuga en dos tiempos del presidente del Gobierno, abordado ayer por los periodistas en los pasillos del Senado, después de no haber respondido en el hemiciclo a la pregunta de Marcelino Iglesias.

"Nietos de toreros disfrazados de ciclistas", empezaba aquel retrato coral de Sabina en la canción ‘Todos menos tú'. Rajoy, aficionado al ciclismo debió de recordar la esencia del toreo en tres tiempos: parar, templar y mandar y lo primero que hizo fue pararse, como se ve en la foto primera. Pero a continuación se dio la vuelta y tomó el olivo, en una espantada como las que hizo famosas Rafael El Gallo. Véanle en la segunda foto, ya camino del garaje, seguido por un aparato de seguridad nutrido.

No hay un precedente comparable en nuestra historia reciente. Bueno, está lo de Urdangarin en Washington, pero José María Urquijo le ayudó a rectificar en la primera ocasión. Uno vuelve a hacerse la misma pregunta que se hizo tantas veces durante la presidencia de Zapatero: Y esto, ¿qué efecto tendrá sobre nuestra imagen exterior? Fue una actuación patética. 

NOTAS.-

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27 Marzo 2012

Socialismo andaluz

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'Amarraditos' [1963]. Vals peruano interpretado por María Dolores Pradera [España, 1924], de quien su primera versión fue editada en 1967. Letra de Margarita Durán [Argentina, ?] y Música de Pedro B. Pérez. [Argentina, ?-1989]. ♪♪ ♫ fonsucu. Letra.

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"Vamos amarraditos los dos
espumas y terciopelo,
yo con un recrujir de almidón
y tú serio y altanero. [...]"

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Andalucía: o sea, cuestión de voluntades

José A. Griñán, en el último Congreso del PSOE, se alió con la catalano-almeriense Carmen Chacón para que ésta le arrebatara la Secretaría General del partido al otro candidato, Alfredo P. Rubalcaba. No lo consiguió, aunque sí lograra la Presidencia del socialismo español a cambio de tranquilizarse un poco en su apuesta. O sea, es Presidente del PSOE en contra de la auténtica voluntad del Secretario General.

José A. Griñan ha sido Presidente de la Junta de Andalucía sin presentarse a las elecciones, ya que, como Vicepresidente que era, sustituyó a Manuel Chaves cuando éste fue nombrado Ministro por José Luis Rodríguez Zapatero. O sea, que lo fue en contra de la auténtica voluntad de parte importante del PSOE andaluz, que lo veía como un paracaidista contra la democracia interna; sobre todo cuando tal carambóla le llevó a la Secretaría General de PSOE de Andalucía.

José A. Griñan ha sido candidato a las últimas elecciones autonómicas, pues, contra la voluntad de Rubalcaba, que es consciente de tener al enemigo en su propia cocina pero que no tiene más remedio que hacer encaje de bolillos, incluso pervirtiendo definitivamente el caracter honorífico de la Presidencia de su partido.

José A. Griñan tiene muchos motivos para dedicarse a poner palos en las ruedas politico-económicas de Mariano Rajoy. 1) Está obligado a tapar sus miserias y las que ha tolerado. 2) Está obligado a mantener el clientelismo que ha impedido la victoria del PP. 3) Está obligado a tragarse la dosis de antisistema que los agrocomunistas le exijan para que pueda continuar en el poder.

¿Y Mariano? Después el tremendo error de parar las reformas a petición de su candidato Javier Arenas y de que éste se disfrazara de socialdemócrata populista por erróneas razones electorales, no le queda más remedio que decidir cuanto antes que en Andalucía necesita urgentemente un cambio de liderazgo popular. O sea, lo mismo que está pensando Rubalcaba de Griñán.

Lo cual no sería óbice -más bien al contrario- para, mientras tanto, como especula Arcadi Espada [ver infra], llegara a un acuerdo con Rubalcaba a fin de rebajar considerablemente el peso político de ambas lumbreras, haciéndoles gobernar juntos, como ya ocurre en el País vasco con otro perfil, por razones de Estado.

Porque... ¿a qué acuerdos puede llegar el PSOE con los 15emeros de IU, para continuar en el poder? La misma pregunta valdría si el PP tiene la tentación de solucionar el problema a la extremeña. Derivación que podría acabar incluso en un acuerdo tripartito para limpiar Andalucía de la miseria clientelar y de la corrupción, vetilando ambos tipos de facturas, con un Consejero de Economía y de Hacienda y un Interventor General consensuados.

En fin, interesante papeleta para todos, alegría precipitada de Griñan y victimismo personalista en Arenas.

A ver qué pasa.

EQM

PP-PSOE

Arcadi Espada en El Mundo, 270312. Vía e-pesimo.

EL PP DEBE gobernar en Andalucía, con el apoyo o el permiso del PSOE. En Asturias debe pasar al revés. Al mismo tiempo el extremeño Monago ha de gobernar con los socialistas. Es urgente que populares y socialistas pacten en todas aquellas circunstancias donde dependan de IU o de los partidos nacionalistas. Unos y otros son fuerzas que se sitúan al margen del sistema y no hay razón para que éste les favorezca.

Nadie en su sano juicio, es decir, en un juicio no perturbado por la histeria de la representación política, puede creer que la política económica de los socialistas esté más cerca de IU que del PP. Lo mismo sucede respecto de los nacionalistas: en las filas populares o socialistas no hay quien hable de España como un lodazal de «aguas podridas». Es cierto que PP y PSOE no son iguales; pero son entre ellos mucho más iguales que con cualquiera de sus parejas de Gobierno extremo.

La colaboración entre populares y socialistas, que tuvo un momento de esplendor en el acuerdo de reforma de la Constitución, debería haberse producido hace muchos años: el ruido político habría bajado y la estabilidad habría favorecido la realización de proyectos básicos; y tal vez se habría encarado mejor la crisis. Cierto que España es un Estado peculiar, con sus autonomías, sus elementos diferenciales, sus lenguas propias e impropias y hasta su nación de naciones. Muy bien.

Entre las peculiaridades debe incluirse (descartada la obstinación en un Estado imbécil) una colaboración entre los partidos mayoritarios que quizá no sea tan frecuente y necesaria en otros lugares. Lo que no puede ser es que esa colaboración sea casi inexistente y muy inferior a la que se da en Alemania, EEUU o Gran Bretaña. En algún momento pudo creerse que UPyD y el movimiento ciudadano traducirían este acuerdo en su papel de bisagra. Pero ese movimiento crece demasiado lentamente.

En cualquier caso, si esta propuesta de acuerdo parece delirante (¡a tal punto ha llegado el delirio!) acótese la duración del pacto a la salida de la crisis económica y al apaciguamiento de la política barriobajera del nacionalismo. Dure lo que dure, el entendimiento tendrá efectos pedagógicos.

No desconozco que esta propuesta tiene en los resultados andaluces su alarma y su piedra de toque. Pues bien: yo creo que el PP debe intentar gobernar en Andalucía. Incluso al precio de facilitar la posibilidad de un presidente socialista, ofreciendo compartir el cargo a lo largo de la legislatura. Y el PSOE debe obrar en consecuencia. Asumiendo que los años treinta son sólo los que han de venir.

¿Habría ganado la cabra de la Legión las andaluzas?

Jesús Cacho en vozpópuli, 260312.

Curiosa la decepción, profunda decepción, sentida ayer en carne viva por las gentes del Partido Popular a cuenta del resbalón andaluz. Es como si de repente se hubieran olvidado de que hace apenas 4 meses lograron una más que cómoda victoria en las generales por mayoría absoluta. Un desencanto tal ha impedido que muchos de los prebostes de la derecha se hayan parado a reflexionar sobre algunas cuestiones dignas de análisis.

No gobernar en Andalucía tal vez no sea el desastre que la amarga sorpresa de la noche del domingo ha hecho creer a casi todos ellos. Primero, porque José Antonio Griñán ha quedado emparedado entre el poder central, del PP, y el municipal, casi todo del PP también. Segundo, porque los experimentos del socialismo coaligado con la izquierda comunista han terminado siempre como el rosario de la aurora, y a la experiencia catalana o balear me remito. Pierden, pues, los fatuos que, a derecha e izquierda, necesitan del poder absoluto para dormir tranquilos. Ganan los amantes del gambeteo de la política pura.

De alguna manera lo ocurrido en 2012 en Andalucía recuerda lo sucedido en junio de 1993 en todo el país. También entonces el triunfo de José María Aznar parecía garantizado por las encuestas. También entonces fracasaron con estrépito los sondeos. Fueron necesarios tres años y pico más de desastres continuos en la gobernanza de la nación (GAL, Ibercorp, Caso Roldán...), para que por fin la derecha democrática pudiera llegar a Moncloa.

¿Está Andalucía anclada en el 93 español? ¿Necesitan los votantes de esa comunidad doble ración de nepotismo y corrupción para desprenderse de "la piel que habitan" y dar por finiquitada la larga etapa PSOE? Parece evidente que la Andalucía profunda ha votado con "racionalidad" dando la espalda a una alternativa de Gobierno que, más allá de las medias verdades -en el pecado de no hablar claro ha llevado el PP la penitencia-, amenazaba directamente -vía política de ajustes- la forma de vida de un porcentaje significativo de la población acostumbrado a vivir del subsidio desde hace décadas.

Va a ser interesante, por eso, a la par que divertido, ver cómo la nueva Junta andaluza salida del pacto PSOE-IU desarrolla las políticas de ajuste obligadas por la Ley de Estabilidad aprobada el pasado 2 de marzo, en una Comunidad con más telarañas en su caja fuerte que estrellas hay en el cielo. Lo llamativo del caso es que tal vez no haya sido solo el votante de izquierdas el que ha reaccionado con el estómago antes que con la razón moral a la hora de depositar su papeleta, tapándose ojos, nariz y oídos ante el espectáculo de corrupción ofrecido por la Junta de Griñán. Tal vez una parte de esos 420.000 votos que el PP se ha dejado por el camino en apenas 4 meses, los que van del 20-N al 25 de marzo, se deban también a la existencia de un cierto voto subsidiado conservador que, sintiéndose amenazado por el ajuste, se ha movilizado en defensa de sus privilegios quedándose en casa. 

Economía subvencionada, sí, paro galopante y corrupción, también, pero igualmente un candidato al frente del PP andaluz que ha vuelto a demostrar sus limitaciones en un momento en el que, como alguien afirmaba ayer con sorna no exenta de crueldad, "pones a la cabra de la Legión al frente de las listas del PP en Andalucía y gana por mayoría absoluta..." Interesante lección de nuevo: ha sido la democracia cristiana de Javier Arenas, tan poderosamente representada en el Gobierno de la nación, es decir, el ala más populista del PP, la que se ha estrellado al sur de Despeñaperros.

El programa del PP andaluz no era tan distinto al del PSOE. De hecho, Arenas y su gente parecían encantados con la perspectiva de mantener el esquema de subvenciones creado por el socialismo a lo largo de 30 años de poder omnímodo, y jamás plantearon una ruptura radical, ni mucho menos, con el modelo de sociedad asistencial y clientelar entronizado por la izquierda en la región. ¿Hubiera ganado de haberlo hecho? Imposible saberlo.   

Ha perdido el ala populista, socialcristina, del PP

Lo que es cierto es que ese PP populista, democristiano o socialcristiano se ha quedado sin argumentos a la hora de reclamar "prudencia" -mucho menos impedir- con la política de ajuste duro que nuestra situación económica reclama. La lección a extraer por Mariano Rajoy es doble. Primero, que cometió una grave equivocación al concederle a Arenas los paños calientes, en forma de ralentización de ese ajuste, que reclamó con insistencia para no perjudicar sus opciones electorales en el sur. Quienes recomendaban, por el contrario, una batería de medidas rápida y contundente, estaban en lo cierto. Ese pecado tan español de procrastinar las decisiones nunca lleva a buen puerto. El resultado es que se han perdido unas semanas preciosas. Segundo, que ya no hay tiempo que perder, de forma que está obligado a completar una política de ajustes agresiva si no quiere que España empiece a deslizarse por la pendiente griega. Ello es tanto más acuciante cuanto que la victoria de la izquierda en Andalucía podría ser vista por la UE y los mercados como una invitación a la relajación del programa de consolidación fiscal y reformas estructurales pendiente.

Contra lo que algunos pudieran suponer, el Presidente se encuentra hoy más libre que la semana pasada dentro de su propio partido para acometer el ajuste necesario a través de los PGE para 2012 y 2013. Por lo demás, no gobernar en Andalucía no es ninguna tragedia. Compartir poder es una simple cuestión de higiene democrática. Desde esta perspectiva, la colleja andaluza no puede ser más saludable para un partido cuyas gentes más principales, cuyos nombres más prominentes, se han apresurado en dos días a colocar a maridos, cuñados, primos, hijos y demás familia en empleos de privilegio.

Esto no se hace. Esto no tiene un pase. De modo que menos pesadumbre, señores del PP, y menos alegría fingida también, señores del PSOE. La relativa "victoria" del socialismo andaluz plantea igualmente serios problemas internos a un tal Alfredo Pérez Rubalcaba y su equipo, gestes todas que el domingo por la noche desplegaron todo un manual de hipócrita alegría. Que se sepa, José Antonio Griñán no es precisamente un rubalcabista.

¿Frente Popular en Andalucía?

Luis María Ansón, 060312. Vía e-pesimo.

LAS ARENAS todavía están movedizas en Andalucía. Si el PP no gana por mayoría absoluta, o si no la consigue aún sumando el pincho de Rosa Díez, socialistas y comunistas se aliarán para formar gobierno. Sería otra vez el Frente Popular. Que nadie se encrespe ni se asuste. La democracia pluralista española vertebrada en la Monarquía de todos permanece muy sólida y el sistema no resultaría alterado. No estamos en 1936.

Lo que sí parece cierto es que la política del PSOE se radicalizaría, que el partido comunista, enmascarado tras Izquierda Unida, ocuparía las consejerías de Educación y Fomento y que los medios de comunicación públicos se lanzarían a la abierta propaganda marxista. Las encuestas más serias siguen otorgando mayoría absoluta a Javier Arenas pero los márgenes se han reducido y el Partido Popular debe mantener alta la guardia.

Griñán jugó hábilmente sus cartas al negar la coincidencia entre las elecciones autonómicas y las generales. Habría sido arrasado del poder. Quería contar con la impopularidad de las inevitables primeras medidas de Rajoy. Y, en efecto, ha recuperado en parte el terreno perdido. En todo caso, lo que está claro es que el PSOE perderá las elecciones.

Las ganará el Partido Popular. Javier Arenas sabe que si no alcanza la mayoría absoluta, aliado tal vez con UPyD, los socialistas permanecerán en la Junta con la participación del partido comunista. Se produciría el cambio pero, para el centro derecha, a peor.

En Andalucía se juega algo más que la redondez de la victoria del PP en España. Si Rajoy consigue imponerse en Andalucía y en Asturias dominaría el Gobierno de la nación, el de la inmensa mayoría de las ciudades de relieve y el de todas las autonomías, salvo Cataluña donde Mas gobierna con el apoyo del PP, del País Vasco donde ocurre lo mismo y solo quedaría la excepción de Canarias donde, en cualquier caso, la mayoría electoral es de centro derecha. Ni el PSOE de Felipe González, tras la arrolladora victoria de 1982, llegó a acumular tanto poder.

El problema no es si el PP gana o pierde Andalucía. El problema reside en que, si pierde, la comunidad autónoma andaluza pasará de estar gobernada por un socialismo moderado a un Frente Popular que, con un comunismo prepotente, zarandeará las estructuras de aquella región clave en la entera política española.

No existe conciencia clara de lo que se juega en Andalucía ni siquiera entre dirigentes destacados del Partido Popular que viven entre los aromas y la molicie de la victoria del 20-N, sin advertir que la oposición podría radicalizarse en el futuro no solo en el Parlamento o en la calle, sino en el gobierno de una poderosa comunidad autónoma. La izquierda agresiva se refugiaría en Andalucía, cobraría allí sus sueldos y prebendas, colocaría en la región a los principales cesados en toda España y radicalizaría la política española.

Hay que desear suerte a Javier Arenas. La moderación española se juega mucho en su envite. Cruzar el Rubicón andaluz en los idus de marzo compromete la estabilidad nacional, zarandeada por la galopante crisis económica y por la herencia política zapateresca con Bildu gobernando Guipúzcoa, Amaiur circulando por el Congreso de los Diputados y Artur Mas diciendo, a quien quiera oírle, que el Estatuto concedido por el expresidente dadivoso es solo el penúltimo peldaño de la escalera del secesionismo. 

NOTAS.-

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