Los catalanes: orgullosos de ser españoles.
Del Blog de Arcadi Espasa, hoy.
"El mismo día que Pasqual Maragall exhibe en Nueva York su esperanza de que Cataluña sea una nación articulada, el Centro de Investigaciones Sociológicas da a conocer una encuesta.
El 44 por ciento de los catalanes creen que Cataluña es una nación.
Una cifra similar creen que Cataluña es una región y un 10 por ciento prefieren otro nombre que no se especifica.
Es el momento de recordar el párrafo de la redacción preambular pactada por Zapatero y Mas: “El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de ciudadanas y ciudadanos catalanes, ha definido, de forma ampliamente mayoritaria, a Cataluña como una nación.” 90%/44%.
Los datos merecen alguna consideración suplementaria.
En primer lugar el carácter extremadamente impresionable del cuerpo ciudadano, para utilizar metáforas orgánicas.
Una encuesta publicada por el diario La Vanguardia a principios del año 2005, situaba en un 28% el porcentaje de catalanes que creían que Cataluña es una nación.
En un año la “nación catalana” ha aumentado su consenso en más de un 50%, no habiendo mediado guerra, segadores, ni arrebato: sólo ruido.
Aunque los resultados del Cis de 1998, 2001 y 2002 son más estables no impugnan la sospecha ante la volatilidad.
Si yo fuera nacionalista me sentiría profundamente ofendido.
Ni nación política, ni cívica, ni cultural: pura y brevemente de marketing.
Luego: si en Cataluña ha habido un término históricamente maldito ha sido el de “región”, el neutro, limpio, y cartográfico concepto de región.
Es hora de volver a él, con el 43 por ciento de los catalanes, y desdeñar palabras demediadas, como “comunidad autónoma”, “autonomía”, “nacionalidad”.
Por último, y aunque ningún periódico que yo haya leído lo destaque: alrededor de un 70 por ciento de catalanes se sienten orgullosos.
De ser españoles.
Dios mío. ¡Cómo se pueden dar estas respuestas!
Pero, sobre todo: ¡cómo se pueden hacer estas preguntas!"
(Solo los enlaces con negrita son cosecha del autor del artículo)



gallud dijo
Me parece que en el mundo del futuro la única solución a los problemas sería un gobierno mundial, reparto de alimentos a todos, desaparición de países y fronteras y unidad de la especie. No sé si eso es posible o si se tardará. Aunque modeso, el intento de unificación de Europa es un paso en la prehistoria del futuro. Las Cataluñas del mundo son ya un anacronismo. (Y las Españas, me temo que también. Hay que empezar a pensar en términos más amplios.
24 Febrero 2006 | 01:28 PM