La Coctelera

El quicio de la mancebía (EQM)

Reflexiones en torno a las chirriantes bisagras que no nos dejan dormir. Al fondo, las bellas artes.

13 Junio 2006

¡Me dejáis solo, compañeros!

En 1937, con veintisiete años, Miguel Hernández escribía en Nuestra Bandera sobre su participación en los combates librados en los alrededores de Madrid, Boadilla del Monte, Pozuelo:

“En una de las forzosas retiradas que tuvimos hacia Madrid, en la primera en que me vi envuelto, me sucedió algo significativo. La artillería, la aviación, los tanques enemigos se cebaban en nuestros batallones, sin más armas que fusiles y algún que otro cañón, que no volvía el alma al cuerpo al oírlo de tarde en tarde. Nos retirábamos, por no decir que huíamos, dentro del más completo desorden. Las encinas de las lomas de Boadilla del Monte temblaban a nuestro paso enloquecido, y algunos troncos se precipitaban degollados bajo las explosiones de las granadas.
En medio del fragor de la huida, de los cartuchos y los fusiles que los soldados arrojaban para correr con menor impedimento, me hirió de arriba abajo este grito: “¡Me dejáis solo, compañeros!”. Se oían muchos ayes, muchos rumores sordos de cuerpos cayendo para siempre, y aquel grito desesperado, amargo: “¡Me dejáis solo, compañeros!”. ¡A mí me falta y me sobra corazón para todo!
En aquellos instantes sentí que se me desbordaba el pecho; orienté mis pasos hacia el grito y encontré a un herido que sangraba como si su cuerpo fuera una fuente generosa. “¡Me dejáis solo, compañeros!”. Le ceñí mi pañuelo, mis vendas, la mitad de mi ropa. “¡Me dejáis solo, compañeros!”. Le abracé para que no se sintiera más solo. Pasaban huyendo ante nosotros, sin vernos, sin querer vernos, hombres espantados. “¡Me dejáis solo, compañeros!”. Le eché sobre mis espaldas: el calor de su sangre golpeó mi piel como un martillo doloroso. “¡No hay quien te deje solo!”, le grité. Me arrastré con él hasta donde quisieron las pocas fuerzas que me quedaban. Cuando ya no pude más le recosté en la tierra, me arrodillé a su lado y le repetí muchas veces: “¡No hay quien te deje solo, compañero!”
Y ahora, como entonces, me siento en disposición de no dejar solo en sus desgracias a ningún hombre.”

Miguel Hernandez (1910-1942) poeta y dramaturgo (España).

-----------------------------
El relato es de una belleza, ritmo y dramatismo sin igual. Es la guerra hecha realidad. La crueldad de las guerras, de todas las guerra: incluso las diarias, aquellas por las que nadie sale a la calle protestando.
Porque la gente muere y mata por sus ideales, pero también por intereses o necesidad. Y siempre hay heridos. En todas las guerras.
Guerra es la disputa despiadada por un poco de alimento lanzado desde un opulento helicóptero occidental; la contienda egoista por un puesto de trabajo; la legítima defensa; la liza por el favor de una mujer; La pugna por un mejor salario...
Ahora a eso se le llama competencia, disfrazando de eufemismos la desigualdad. Y a la matanza del cerdo, tradición, mientras sacrificamos, no siempre con estricto control veterinario, millones de animales, que nos sustentan aterrorizados.
Por eso me asombra la facilidad con que se vende el 'no a la guerra', pretensión tan ilusa como el sí a la justicia, a la solidaridad, a la paz.
Olvidando, de paso, las beligerancias colectivas: la lucha de clases, de civilizaciones, de culturas, de creencias, todas inherentes a la condición humana.
Si malo es no tener ideales, mucho peor siquiera ideas.
Educados, plácidamente, estúpidamente, en el ¡No a la guerra! -que no es lo mismo que el tratar de evitarla- sin saber la majadería que estamos diciendo, al vivir en la permanente batalla de todos los días y de todos los hombres (y mujeres).

servido por elquiciodelamancebia 7 comentarios compártelo

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Carlos

Carlos dijo

Terrible y estremecedora la descripción poética de M. Hernandez.
Sobre la reflexión posterior de elquicio, sólo me cabe añadir que cada vez es más evidente que la gente no tiene ni puta idea de nada.
Porque no tiene ni puta idea.

13 Junio 2006 | 09:56 AM

Elma

Elma dijo

Según el diccionario de la Real Academia Española la definición de guerra es: Guerra. (Del germánico werra) pelea, discordia.

1. f. Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias.
2. f. Lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación.
3. f. pugna.
4. f. Lucha o combate, aunque sea en sentido moral.
5. f. Oposición de una cosa con otra

Según estas definiciones si que sería cierto lo que dice elquicio acerca de que la guerra es la disputa despiadada por un poco de alimento; la contienda egoista por un puesto de trabajo; etc ...

Ahora bien... menuda subnormalidad el utilizar esos argumentos para querer defender la postura de que la guerra no era evitable.

Es cierto, no es evitable en el mismo momento en que hay gente en el poder que no ha avanzado desde el cromagnon y piensa como tú.

13 Junio 2006 | 10:39 AM

Rosa

Rosa dijo

Estimada Elma, elquicio no habla, en absoluto de la invetaibilidad de la guerra, antes al contrario:
"(...) Educados, plácidamente, estúpidamente, en el ¡No a la guerra! -que no es lo mismo que el tratar de evitarla- (...)"

Lo que viene a decir es que son a menudo inevitables y, por tanto, el ¡N0 a la guerra! es tan generalizador como majadero.

En cuanto al cromagnon, me imagino que tú sí habras avanzado y, aun así, querría verte mientras unos rufianes te violan por el culo, deguellan a tú bebé o te confiscan tus cuantiosos bienes. o sea.

Porque no todo en la vida tiene arreglo y eso se produce cuando el próximo invade lo que consideras sagrado o tuyo.

Entonces hay guerra.

De todas formas tú tranquila. Ellos consideran que el cristiano bueno es el muerto. Y los nazis no se hicieron con Europa porque vinieron, desde lejos, los asquerosos yanquis. Te lo habran contado en el colegio.

Cuando aun se enseñaba historia y cultura.

13 Junio 2006 | 11:45 AM

Luis

Luis dijo

oye elma, tu mandas a la guerra de la hambruna a miles de somalíes.
por omisión.
por insolidaridad.
¿por qué no te traes alguno aquí, con las titiriteras, para que no muera?
¿por qué no adoptas a un negro patero y lo metes en tu casa?
¿por qué consumes el petroleo que los americanos te traen de Irak?
si los fanáticos te hubieran asesinado un ser querido, ¿también con el síndrome de Estocolmo?
Menuda hipócita estás hecha.

13 Junio 2006 | 11:58 AM

eulogio

eulogio dijo

Elma, no se si eres charnega, maketa o churra pero, en todo caso, si quieres, lee esto:

Prat de la Riba: “Son grandes, totales, irreductibles las diferencias que separan Castilla y Cataluña, Cataluña y Galicia, Andalucía y Vasconia. Las separa, por no buscar más, lo que más separa, lo que hace a los hombres extranjeros unos de otros, lo que según decía San Agustín en los tiempos de la gran unidad romana, nos hace preferir a la compañía de un extranjero la de nuestro perro, que al fin y al cabo, más o menos nos entiende: les separa la lengua”.

Sabino Arana: “Ni parece que haya maketos y bizcaitarras, sino que todos somos hermanos”; “El euskeriano y el maketo, ¿forman dos bandos contrarios? ¡Cá! Amigos son, se aman como hermanos, sin que haya quien pueda explicar esta unión de dos caracteres tan opuestos, de dos razas tan antagónicas”; “El bizkaíno tiene por suyas las glorias patrias de los españoles, por decadencia patria la de España, ríe y se regocija con el español, y con él se entristece, piensa y obra como el español. Lo estamos viendo todos los días”. Por lo tanto, “debemos desterrar de nuestra mente y nuestro pecho toda idea y todo afecto españolista”, sentir que “pesaría sobre nosotros como la mayor de las desdichas el que España prosperara y se engrandeciera”.

13 Junio 2006 | 12:32 PM

Elma

Elma dijo

No os preocupeis, yo ya me he adoptado a un negro patero y lo tengo en mi casa. Al final de cuentas son los que sustentan la economía española (y además la tienen más grande que muchos otros que van por ahí presumiendo).
PD. Os veo a todos muy alterados. Calma, calma.

13 Junio 2006 | 01:17 PM

lucrecio

lucrecio dijo

Para obtener la paz, sólo hace falta rendirse. A eso se reduce todo. A eso se redujo siempre. Aquí y en todas partes. ¿Vale la pena combatir para ser libre? ¿O es mejor ser apaciblemente esclavo? Rajoy vaciló durante meses. Hoy fue claro. Aguardan tiempos malos. Pero es mejor mirar al mal de frente.
http://www.libertaddigital.com/bitacora/lucrecio/

13 Junio 2006 | 02:52 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de elquiciodelamancebia

El quicio de la mancebía (EQM)

ver perfil »
contacto »
Apoyado en el quicio, perplejo y preocupado ante una sociedad blanda que pasa de historias, tratando de averiguar por qué chirría con su amado óxido. Para mis adentros. Será la edad (España).



La partida continúa hasta la derrota del terrorismo. Fot. Mitxi.

Algunas versiones de 'Ojos verdes' ['Apoyá en er quisio de la mansebía...']:

-


Dña. Concha Piquer. Vía Aiseilles.

-

Aquí para escuchar el collage digital [dueto] de Rocío Jurado & Pasión Vega.

Aquí para escuchar a Isabel Pantoja.

Aquí para escuchar a Carlos Cano.

Aquí para escuchar a Amália Rodrigues.

Aquí para escuchar a Concha Buika.

Aquí para escuchar a Martirio.

Aquí para escuchar a Rocío Jurado.

Aquí para escuchar a Plácido Domingo.


ADVERTENCIA SOBRE COPYRIGHT: Este es un blog no comercial. Las imágenes, música y documentos se editan citando la fuente gratuita (donde se encuentra, de forma libre y sin abono de derecho alguno, exactamente lo mismo). En caso de existir COPYRIGHT si, por error, se hubiera publicado algo inadecuadamente, comuníquenoslo y el documento, la imagen o la música serán eliminados de forma inmediata. Gracias.

Locations of visitors to this page




Fotos

elquiciodelamancebia todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera