El Grupo de Alto Nivel, con vértigo.
Alianza contra la civilización.
Arcadi Espada en El Mundo, 161106. Vía el blog de Arcadi.
Como dicen los novelistas, se me agolpan las sensaciones. Entre ellas, descollando, la de que este ruinoso texto sobre la Alianza de Civilizaciones que firma el Grupo de Alto Nivel (eso sí), haya sido alentado por un gobierno dicho de izquierdas. ¡Quiá de izquierdas!: por el Gobierno más de izquierdas del otro lado del Misisipí.
Cuesta vencer la tentación de ponerse a desmenuzar el alcance de algunas bobadas concretas, sea la producción de informativos para la concordia, el proyecto de escribir una historia de la Humanidad consensuada o la recomendación de que la enseñanza primaria provea al alumnado de una formación identitaria.
Pero hay que hacerlo, porque cualquier bobada empalidece ante el objetivo final de la declaración, que es la reivindicación de la teocracia, o sea, del gobierno de Dios. Armados del descaro que caracteriza a los bondadosos, los promotores abogan por la recuperación del rol público de la religión; expresamente por una suerte de síntesis entre política y religión que gobierne el mundo.
En la justificación de sus atractivas propuestas se permiten incluir un apresurado balance de la muerte en el siglo, que atribuyen a una política dominada por el laicismo. E incurren resueltamente en la delincuencia intelectual cuando citan el genocidio nazi o el ruandés como ejemplos de una política antirreligiosa, obviando la implicación de tanto clérigo cristiano en la propagación del antisemitismo y las responsabilidades de la iglesia católica en la diseminación de odio que preparó la descomunal matanza ruandesa.
Este informe baldío y reaccionario, oscuro, propuesta de una vida que no vale la pena vivir; obsesionado por la enseñanza de la religión en las escuelas y por cómo los periodistas deben dar cuenta de Dios, es la metáfora más acabada (por el momento) del caos que rige la cabeza del Adolescente. Pero sería banal dejarlo ahí.
Zapatero no es sólo un producto ibérico. Cada día, en todas partes del mundo, llegan a la playas restos del naufragio de 1989, patitos amarillos de la Gran Ilusión, tan exacta y melancólicamente descrita por François Furet.
Al naufragio se añaden las tristes noticias que trae cada semana la ciencia y que minan muchos de los patrones de esa tabula rasa sobre las que buena parte de la izquierda desarrolló su credo. Su incapacidad para dotarse de una ética fundada en lo real es patética.
O sea que, pensándolo bien, tampoco extraña que se eche ahora en manos de la fe. Como el deshauciado pide hora al curandero.
(Coda: “La vida del judío sólo se limita a esta tierra, y su espíritu es tan ajeno al Cristianismo verdadero como lo fue su naturaleza dos mil años antes del gran fundador de la nueva doctrina. Por supuesto, este último no escondió su actitud hacia el pueblo judío, y cuando fue necesario, incluso utilizó el látigo para expulsar del Templo a este adversario de la Humanidad, que, como desde siempre, veía en la religión un instrumento de su existencia económica” (Hitler, Mein Kampf)."

Para leer en español el texto completo del documento.
![]()
NOTA.- Enlaces [excepto el del documento], negritas (con perdón) e imágenes son aportados por EQM.


Juan dijo
Las majaderías del GAN son de premio a la estupidez.
Si ZP no sabe repartír aquí ni el agua, ¿que cojones hace de bolos con los islamistas?
20 Noviembre 2006 | 09:27 AM