Borat, El gran silencio y Casino Royale (2006).

Vía cartel.
TITULO ORIGINAL Borat: Cultural Learnings of America for Make Benefit Glorious Nation of Kazakhstan (2006).
DURACIÓN 84 min. PAÍS EEUU. DIRECTOR Larry Charles. GUIÓN Sacha Baron Cohen, Anthony Hines, Peter Baynham, Dan Mazer. MÚSICA Erran Baron Cohen. FOTOGRAFÍA Anthony Hardwick, Luke Geissbuhler. REPARTO Sacha Baron Cohen, Pamela Anderson, Ken Davitian, Pat Haggerty, Alan Keyes. PRODUCTORA 20th Century Fox. WEB OFICIAL www.boratmovie.com
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“La brillantez de 'Borat' es que su comedia es tan despiadada como su sátira social y su inteligencia. Baron Cohen no es todavía un cineasta como Jerry Lewis pero la energía cómica y el ritmo informan cada escena de la película.”
Manohla Dargis: The New York Times, 03/11/2006
“El resultado es una combinación perfecta de bufonadas y sátira, un alto ideal platónico y poco culto que logra apelar a nuestros mínimos comunes denominadores mientras brillantemente critica el racismo, el antisemitismo, el sexismo y esa aflicción peculiarmente americana: somos-los-número-uno-ismo.”
Ann Hornaday: The Washington Post, 03/11/2006
“Muy bonita. Me gusta mucho 'Borat'. Creo que es, como ha venido diciendo todo el mundo, la película más divertida en años. Y no porque sea tonta (aunque es muy tonta), sino porque es inteligente (y es muy inteligente).”
Valoración: **** (sobre 4)
Jim Emerson: Chicago Sun-Times, 03/11/2006
“... una película tan divertida, tan impresionantemente ofensiva, tan suicidamente descortés, que estrictamente hablando no debería ser del todo legal.”
Valoración: ***** (sobre 5)
Peter Bradshaw: The Guardian, 27/10/2006
“El resultado es una obra maestra con forma de falso (o no siempre falso) documental low-fi, donde el ficticio Borat interactúa con la hiperrealista estulticia de Occidente, encarnada por integristas cristianos, activistas gays o congresistas republicanos.”
Valoración: ***** (sobre 5)
Jordi Costa: Fotogramas, 13/11/2006
“... una de las películas más chocantes y graciosas de los últimos años es su efectividad [...] sobresale por la brillantez del personaje, por su astuta estrategia de discurso, por la rotundidad de su humor.”
Mirito Torreiro: El País, 17/11/2006
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CRITICA.
Borat Sagdiyev es un tipo humilde, antisemita, un tanto burdo y vecino de una pequeña y ruinosa aldea del Kazakstán, cuya máxima aspiración en la vida (aparte de follar con cuantas más féminas mejor) es la de convertirse en afamado reportero al servicio de su gobierno. En compañía de un orondo colega -que le asistirá en calidad de productor- y armado de una cámara, partirá hacia los EE.UU. para realizar un documento que analice las costumbres sociales y políticas del país para después amoldarlas a su propia nación. A pesar de que, según sus propias palabras, teme viajar en avión “por miedo a que los judíos planeen otra masacre como la del 11-S”, acabará utilizando ese medio de transporte para desplazarse hasta Nueva York, aunque realizando los viajes posteriores por el interior de la tierra de George Bush en una pequeña y desvencijada furgoneta. Una vez instalado en Manhattan, haciendo zapping en la televisión de su hotel y tras descubrir un episodio de Los Vigilantes de la Playa, decidirá cambiar las intenciones de su misión para marcase una nueva meta personal: conseguir, al precio que sea, el cuerpo plastificado de Pamela Anderson.
En breves palabras, ésta es la idea principal de Borat, una especie de falso documental que, siendo una producción norteamericana dirigida por Larry Charles (uno de los responsables de la serie Seinfeld), finge ser, desde sus títulos de crédito iniciales, una película pagada por el gobierno de Kazakstán. Pero, al contrario de lo que ocurre con otros falsos documentales, en éste se mezclan escenas reales con otras simuladas. Y, cuando digo reales, me refiero a todas aquellas en las que el actor-cebo que da vida al torpe periodista kazaki, se presenta como tal ante todo tipo de personajes de la sociedad norteamericana. Algunos de ellos descubren el juego de Borat y le siguen la broma; otros, como ocurre con un grupo de feministas radicales a las que entrevista, se le acaban rebotando e incluso abandonan el plató de rodaje. De todos modos, uno de los momentos álgidos de la cinta es aquel en el que, durante un rodeo californiano y ataviado con la bandera yanqui, tras dar apoyo público a Bush por su sed de venganza mediante la guerra de Irak, entona el himno norteamericano adaptándolo a la peculiar letra de su país natal: la cara de alucinados del público presente no tiene desperdicio; es de pura antología.
Borat es una película gamberra al cien por cien. Una bufonada mayúscula que se pasa la consigna de lo políticamente correcto por el forro de la americana. No deja títere con cabeza. Judíos, políticos y deficientes mentales reciben su palo correspondiente a través de la muy particular guasa del tal Borat. Su mala leche no tiene fronteras. Sus disparos están envenenados por el mal gusto, pues la escatología es la principal fuente de inspiración de un periodista colado por los huesos (y la silicona) de la Anderson; una escatología que empieza por sus propios calzoncillos de rejillas (que lava en un lago del mismísimo Central Park) y termina con una sabrosa cena en compañía de un reducido grupo de gourmets de la jet set. En Borat, nadie está a salvo de Borat: ni el propio Borat (y valga la redundancia).
El problema del film de Larry Charles es que, en su última media hora, empieza a cansar. Todo está dicho y redicho en sus 60 minutos anteriores. Y, lo peor es que, en esa parte final, cae totalmente en la astracanada. Si hasta ese momento, el humor burdo utilizado por sus guionistas estaba controlado y funcionaba a la perfección, con el desmadre y la subida de tono utilizada en su último round se rompe un tanto la fuerza torpedera de la película. Una hora hubiera sido ideal para un producto como éste. Y una hora en la que se podría haber potenciado aún más la presentación de los personajes de la aldea natal de Borat que, en el fondo, es lo mejor de la cinta. Hacía tiempo que no me reía tanto en un cine con la sorpresiva presentación del pueblo y de los vecinos del reportero kazaki. Una manera delirante de entrar en materia y de presentar a un personaje en su hábitat natural.
Una comedia destructiva, con muy pocos límites y un actor espléndido, Sacha Baron Cohen, capaz de hablar a la perfección un jocoso pero pésimo inglés de manera macarrónica, muy a lo Kazakistán. Es por ello que les recomiendo que la vean, si tienen ocasión, en su versión original subtitulada. Me temo que en su doblaje español, como suele ocurrir con este tipo de productos, se hayan pasado un tanto de rosca. Ojalá me equivoque.
Vía Spaulding, 231106.
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Mi opinión.
Como cine, muy mala. Tampoco es un documental, más bien un simulacro.
Lo importante es su mensaje, en plena Alianza de Civilizaciones. Respira libertad y cuestionamiento, subrayando tanto los contrastes como la importancia de poderlos contar.
Su humor recuerda un tanto -y a lo bestia- al de Tony Leblanc en Los tramposos (1959), de Pedro Lazaga. A su lado, la comicidad y profundidad de Torrente es como... una pajilla.
Ya delanté su presencia en 'Friki de verano', 060806.
Visión recomendable (3 sobre 5).
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Cartel vía La Butaca.
El gran silencio (2005).
TITULO ORIGINAL Die Große Stille (Die Grosse Stille).
DURACIÓN 164 min. PAÍS Alemania. DIRECTOR Philip Gröning [+]. GUIÓN Philip Gröning. MÚSICA Michael Busch, Philip Gröning. FOTOGRAFÍA Philip Gröning. REPARTO Documentary. PRODUCTORA Coproducción Alemania-Francia-Suiza.
WEB de la película [+].
SINOPSIS: En 1984 el director alemán Phillip Gröning pidió permiso a la Orden de los Cartujos para rodar una película en el interior de uno de sus monasterios. Le dijeron que era demasiado pronto. Quizás más adelante. Dieciséis años después recibió una llamada. Había llegado la hora...
Los preparativos llevaron dos años, el rodaje uno y la postproducción dos más. Han transcurrido, por tanto, veintiún años hasta su completa finalización. El Gran Silencio muestra por primera vez el día a día dentro del "Grande Chartreuse", el monasterio de referencia en los Alpes franceses de la legendaria Orden de los Cartujos.
Presentada en el Festival de Venecia y premiada en el Festival de Sundance (Gran Premio del Jurado) y en los Premios del Cine Alemán (Mejor Documental), el film ha sido un gran acontecimiento cultural en Alemania, Italia y Austria, donde ha obtenido gran éxito entre público y crítica. Una película austera, cercana a la meditación, al silencio, a la vida en estado puro. Sin música excepto los cantos de los monjes, sin entrevistas, sin comentarios, sin material adicional. Ciento sesenta minutos de cine en silencio... (FILMAFFINITY)
Entrevista a Philip Gröning [+].
CRITICA.-
(...) Quien asista a esta peculiar cinta documental tendrá similar experiencia religiosa, pues ante todo recoge la vida de oración de estos ascetas que buscan la santidad a través de la renuncia de todo y de la piedad. Sin embargo, quien no concilie con la fe cristiana también se sentirá fascinado por la paz y sosiego que trasmiten sus rostros, por su libertad interior y clarividencia de lo que buscan en la vida, por su ejemplar humildad y sentido de lo terreno.
La película requiere en el potencial espectador una particular actitud al asistir a su proyección: ir sin prisas y estar dispuesto a la contemplación (...). Gröning ha realizado un film muy “cartujo”, con un ascetismo formal sólo comparable a la realidad mostrada. (...) No hay actores porque quienes aparecen no representan a nadie ni nada, sino que muestran su vida con una humildad que resulta desarmante. (...) No es una obra para un público indiscriminado, pero tampoco hay que entenderla como sólo apta para el creyente. Quien se acerque con la mente y el corazón abiertos y libres de prejuicios, se beneficiará de un clima de paz (...).
De Julio Rodríguez Chico en La Butaca.
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Mi opinión.
Sorprende que todo sean alabanzas. Yo fuí a verla después de haberlas leído. Y tengo que decir que me aburrí. No es cine. No es documental. Repetitiva hasta la saciedad. Sobra, al menos, una hora de metraje. Incomprensible para el no iniciado. Simple para el conocedor. Por no oirse, silencia hasta la naturaleza. Finalmente, la simpleza del mensaje o, lo que es lo mismo, las creencias se pueden cultivar.
La sala estaba llena de monjas y vacía de curas y jóvenes.
Visión poco recomendable (2 sobre 5)
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Web de los cartujos.
Estatutos de la Orden Cartujana.
Bienvenido a la Chartreuse (licor).
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Cartel vía.
Casino Royale (2006).
EE.UU., Reino Unido, República Checa. DURACIÓN 144 min. DIRECTOR Martin Campbell. GUIÓN Neal Purvis, Robert Wade, Paul Haggis (Personaje: Ian Fleming)
MÚSICA David Arnold. FOTOGRAFÍA Phil Meheux. REPARTO Daniel Craig, Eva Green, Mads Mikkelsen, Jeffrey Wright, Caterina Murino, Giancarlo Giannini, Simon Abkarian, Isaach De Bankolé, Jesper Christensen, Ivana Milicevic. PRODUCTORA Coproducción GB-USA-República Checa; EON Productions / MGM / Columbia Pictures. WEB OFICIAL www.casinoroyalemovie.com
SINOPSIS: "Casino Royale" sigue la pista del principio de la carrera del agente británico James Bond (Daniel Craig). Su primera misión como agente 007 le lleva hasta Le Chiffre (Mads Mikkelsen), banquero de terroristas de todo el mundo. Para detenerlo, y desmantelar la red terrorista, Bond debe derrotar a Le Chiffre en una partida de póquer con apuestas altas en el Casino Royale. Al principio Bond está molesto cuando asignan a una hermosa oficial del Tesoro, Vesper Lynd (Eva Green), para entregar la apuesta para la partida y vigilar el dinero del gobierno. Pero, mientras Bond y Vesper sobreviven a una serie de ataques mortales por parte de Le Chiffre y sus secuaces, se desarrolla una atracción mutua que les conduce a peligros mayores y acontecimientos que marcarán la vida de Bond para siempre... (FILMAFFINITY)
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“El último vehículo de James Bond - llámelo Bond, Bond 6.0 - muestra a un espía británico más conciso, más malvado y mucho más oscuro.”
Manohla Dargis: The New York Times, 17/11/2006
“Reinventando James Bond como una especie de marine con un problema de actitud, 'Casino Royale' resulta ser casi un buen entretenimiento, así como un nuevo inicio para la permanente franquicia.”
Stephen Hunter: The Washington Post, 16/11/2006
“Daniel Craig es un fantástico Bond [...] por primera vez en añios, realmente estoy esperando ver la próxima película de James Bond.”
Valoración: **** (sobre 5)
Peter Bradshaw: The Guardian, 04/11/2006
“Lo primero: Daniel Craig no es un buen Bond. Es un gran Bond. Concretamente, es un 007 tal y como lo concibió Ian Fleming [...] es el primer actor que realmente clava la definición característica de 007.”
Valoración: **** (sobre 5)
Paul Arendt: BBC, 17/11/2006
“... la primera adaptación canónica del texto origina [...] La buena noticia de 007 Casino Royale es que Daniel Craig es un Bond tan distinto a los que ya hemos conocido como pertinente, impecable, casi perfecto.”
Valoración: *** (sobre 5)
Jordi Costa: Fotogramas, 20/11/2006
Vía linkara.
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Mi opinión.
Gran interpretación de Daniel Craig, interpretando un Bond a semejanza de la actual cultura occidental: sin alma. Por ello, los atisbos de cariño -y algunas cosas más- recuerdan a la magistral -para mí, de culto- Blade Runner de Ridley Scott.
Los efectos especiales van decayendo, afortunadamente, porque cualquier video-juego gana de carrerilla.
Visión recomendable (3 sobre 5).
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lorenzo dijo
formidable lectura de tres películas.
gracias.
8 Diciembre 2006 | 06:46 PM