¿El País, también se independiza?

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Copia de alquiler.
Editorial de El País, 190907.
El Gobierno presentó ayer dos medidas para incentivar el mercado de la vivienda que corren el riesgo de convertirse en un aparatoso fiasco político. El presidente del Gobierno y la Ministra de Vivienda informaron de que a partir del 1 de enero los jóvenes de entre 22 y 30 años podrán percibir una ayuda mensual de 210 euros mensuales para alquilar una vivienda; pero se da la circunstancia de que está en vigor un plan nacional aprobado en Consejo de Ministros que subvenciona el alquiler de una vivienda con 240 euros mensuales a los jóvenes de hasta 35 años. La segunda medida es una desgravación fiscal a los alquileres del 10,05% en el IRPF que, junto con el tramo autonómico, sumaría una desgravación de hasta el 15% en la declaración de la renta. Pero como el tramo autonómico no tiene por qué aplicarse, la idea difundida ayer desde el Gobierno de que se quiere equiparar el tratamiento fiscal del alquiler con el de la compra de vivienda peca de cierta exageración.
Resulta un poco ridículo que el Gobierno presente como nueva una política de ayudas que ya existe. El hecho de que la subvención patrocinada por Carmen Chacón se aplique a rentas de hasta 24.000 euros en lugar del ámbito más reducido de la norma aprobada en julio de 2004, no es causa suficiente para pronosticar que estamos ante un tratamiento novedoso y casi definitivo de las dificultades que tienen los jóvenes para encontrar una vivienda. Existe, además, una objeción de orden estratégico: la subvención directa, en versión Trujillo o en la extendida copia de Chacón, estimula la demanda de alquileres, pero el principal problema del alquiler en la actualidad es la oferta de pisos que puedan arrendarse. Hasta ahora, el Gobierno no ha conseguido convencer a los propietarios de pisos libres de que el mercado del alquiler es una opción rentable. Sin oferta, los jóvenes no encontrarán un alquiler por el que puedan solicitar los 210 euros previstos.
Resulta irritante el evidente ánimo electoral con el que se tramitó ayer la presentación de una ayuda pública que no es más que la corrección de otra que ya existe, sin explicar que ya existe y por qué no funciona. No está de más recordar que estas medidas son costosas: los 210 euros mensuales supondrán al erario público casi 450 millones de euros. En España no se ha producido el debate público necesario sobre el destino del superávit presupuestario y, por ello, no están claros los criterios con los que debe utilizarse política y socialmente. Esta falta de criterio se aprecia en la aparición inarticulada de ayudas sociales que han brotado como champiñones las últimas semanas.
Rajoy mantuvo una cita secreta con Ignacio Polanco en la que se pactó el fin del boicot a Prisa y donde Zapatero salió muy malparado.
Nada se ha contado de este encuentro secreto, porque ambos interlocutores han querido mantenerlo en el ámbito de la más estricta privacidad. Sin embargo, El Confidencial Digital puede revelar que el líder del PP, Mariano Rajoy, y el hoy presidente de Prisa, Ignacio Polanco Moreno, mantuvieron un encuentro en el que, entre otras cosas, pactaron el final del boicot al grupo periodístico.
Fuentes solventes consultadas por ECD confirman que en ese cara a cara, celebrado este verano, se acordó también que la normalización de las relaciones, que ponga fin al plante acordado por el Partido Popular el 26 de marzo, como respuesta a las acusaciones de Jesús Polanco, se ‘visualice’ de forma gradual. Y eso es lo que ya se está aplicando, aunque no se ha hecho ningún anuncio “oficial”.
El boicot mediático, que provocó la cancelación de contratos publicitarios con este grupo de comunicación y la ausencia en sus medios de los políticos ‘populares’, tuvo su origen en unas declaraciones de Jesús Polanco durante la Junta general de Accionistas de la compañía. En esa ocasión, expresó abiertamente sus dudas sobre la vuelta del PP a La Moncloa: “Si recupera el poder –dijo textualmente-, van a venir con unas ansias de revancha que me dan mucho miedo”.
Todo esto ha quedado atrás, como decimos, tras el discreto encuentro celebrado este verano entre Mariano Rajoy e Ignacio Polanco. Las fuentes consultadas por ECD revelan también que el nuevo presidente de Prisa estuvo “muy cordial”, intentando en todo momento evitar cualquier roce con el líder del PP.
Pero Ignacio Polanco fue más allá. Según fuentes conocedoras de lo tratado en esa cita, el máximo directivo de Prisa se mostró muy crítico con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Expresó sin tapujos algunos desencuentros con el jefe del Ejecutivo, así como determinadas circunstancias que no han sido bien asimiladas por la compañía. Mientras tanto, relatan las mismas fuentes, Mariano Rajoy asentía un tanto perplejo.
Según lo hablado en esa reunión, el fin del boicot se va visualizar de forma gradual, con acercamientos dirigidos en primer lugar a ‘dirigentes del PP en la periferia’ para, finalmente, acabar rompiendo el hielo con la presencia de los primeros espadas del centro-derecha español en los medios de Prisa.
En este contexto, se entiende mejor lo publicado el pasado 4 de septiembre en estas mismas páginas –véalo aquí-, sobre la ‘extraña’ aparición de Daniel Sirera en El País, con una entrevista concedida en agosto. Según logró confirmar ECD en aquella ocasión, Sirera llamó a Génova para preguntar sobre la conveniencia o no de responder a las preguntas de Prisa. La respuesta que recibió desde la dirección nacional fue: “Adelante”.
Vía ECD, 190907.
Lanzamiento del diario de Mediapro.
El nuevo diario, Público, saldrá la próxima semana pese a que Zapatero lo quería para 2008.
Puesta en escena -es decir, fiesta- por todo lo alto y salida inmediata al mercado con una tirada inicial de 250.000 ejemplares. La próxima semana Jaume Roures ya tendrá en la calle su periódico ‘Público’ para seguir haciendo la pascua a PRISA. Hay quien dice con evidente mala fe que es el periódico de la Moncloa zapaterista, la izquierda de ‘El País’. Sin embargo, Zapatero pidió a Roures que no sacara su diario hasta después de las próximas elecciones generales. Pese a todo, lo cierto es que Roures –Mediapro/La Sexta- ya tiene su apuesta personal. Y a decir verdad, no ha reparado en fichajes ni en gastos. Claro, que posibles, los tiene.
Fuentes de toda solvencia han afirmado a Diariocritico que el presidente Rodríguez Zapatero pidió al productor Jaume Roures que retrasara la salida de su periódico, ‘Público’, hasta después de las elecciones generales de marzo de 2008. El presidente alegó dos razones, según él ‘de peso’. Primera, que no quería que la gente identificara lo evidente: que el nuevo periódico iba a ser la punta de lanza de Zapatero en la precampaña y campaña electoral; y, segunda, que no quería enfadar sobremanera a PRISA, de manera que no estuviera tentada a hacer caer personalmente sobre él el poder de todos sus medios de comunicación, especialmente de ‘El País’.
Pero Jaume Roures tenía prisa, llevaba más de un año perfilando el periódico y ‘Público’ estará por fin en los quioscos la próxima semana, después de haber aplazado su salida –estaba inicialmente prevista para el 20 de septiembre- y la fiesta de presentación, que se iba a celebrar el 19 y ha quedado pospuesta hasta el martes 25 de septiembre.
En todo caso, ‘Público’ es la apuesta personal del polifacético empresario de la comunicación audiovisual Jaume Roures: será su empresa Mediapubli Sociedad de Publicaciones y Ediciones, SL, evidentemente asociada al grupo de empresas vinculadas a Mediapro, la encargada de tender la ‘alfombra’ al periódico que se define a sí mismo como ‘rojo’ y será –o debería ser- La Sexta su caja de resonancia. Pero el nuevo producto sale con un hándicap: una especie de halo envolvente que, pese a lo que decíamos arriba, lo sitúa como el ‘diario de cabecera’ del actual presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero.
El periódico surge en una época muy propicia –el inicio de la precampaña electoral- y a nadie se le oculta que detrás de la idea y de la realización ha estado Miguel Barroso, anterior secretario de Estado de Comunicación y alter ego de Rodríguez Zapatero. Incluso, nos dicen, otro hombre de confianza de Zapatero será el encargado del enlace entre ‘Público’ y el Gobierno socialista.
NOTAS.-
Como habrán observado, mis citas de 'El País' -cuando se producen- sólo son una deferencia para todos aquellos que creen en que continúa siendo el Diario Independiente de la Mañana, de conformidad con el rezo de su cabecera.
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