Roy Scheider [EEUU, 1932-2008]
Roy Scheider.
Fue un atleta infantil, participando en competiciones organizadas de béisbol y boxeo. Realizó sus estudios en el Columbia High School, y posteriormente estudió drama en la Universidad de Rutgers y en el Franklin and Marshall College. Después de servir tres años en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, participó en el New York Shakespeare Festival, ganando un Premio OBIE (Off-Broadway Theater Award).
Su primer papel cinematográfico fue en 1963, en la película de terror 'Curse of the Living Corpse', seguido de roles en series de televisión hasta 1968, cuando obtuvo un papel en el film musical 'Star!' . Luego de participar en otras películas, en 1971 logró roles en dos populares filmes, 'Klute' del director Alan J. Pakula y 'The French Connection' del director William Friedkin -en este último logró una nominación al Oscar al mejor actor de reparto-, los cuales lo consagraron como actor cinematográfico.
En 1975 protagonizó el clásico de Steven Spielberg 'Tiburón' (Jaws). Ésta película se convirtió en la más taquillera de todos los tiempos hasta esa fecha. En ella, la frase "Vas a necesitar un barco más grande" (You're gonna need a bigger boat) fue elegida la 35ª mejor en la historia del cine por el American Film Institute. Repitió su rol en la secuela de 1978, Tiburón 2 (Jaws 2), para liberarse de su contrato con Universal Studios. Antes [1976], Marathon Man, de John Schlesinger.
En 1979, rompió con el estereotipo de "tipo duro" que había adquirido, haciendo el papel del director de teatro musical Joe Gideon en la película autobiográfica de Bob Fosse, All That Jazz, por la que fue nominado al Oscar al mejor actor.

Cartel de la película. Vía IMP Awards.
All That Jazz ('Empieza el espectáculo', en su título español) es una película de 1979 dirigida por Bob Fosse. El guión fue escrito por Robert Alan Aurthur y fue nominada a diferentes Oscars, ganando los de a la mejor dirección artística y nominado a la mejor dirección, mejor vestuario y mejor montaje.
El film juega con un esquema muy simple: Gideon se levanta cada mañana, pone a Vivaldi, se toma unas pastillas, enciende un cigarrillo, se ducha, se mira en el espejo y pronuncia cada día más agotado ‘It´s show time!’ [¡comienza el espectáculo!]. Una secuencia que funciona de maravilla y refuerza el irresistible ritmo y montaje de ‘All That Jazz’. Precisamente el ritmo se aprecia más en el virtuoso montaje de las imágenes que en los números musicales (que los hay, y muy buenos).
La interpretación de Roy Scheider es magnífica, quien construye un Joe Gideon sensible y magnético, pese a las desagradables aristas del personaje. El film irá adoptando progresivamente un tono más pausado que coincidirá con el ingreso hospitalario de Gideon pero que estallará en un electrizante final, donde nuestro protagonista se despedirá de la Vida celebrándola con un número musical inolvidable. Uno no puede contener las lágrimas tras haber conocido las luces y sombras de Gideon y ver cómo desaparece en el vértice de una fantasía que sólo él parece conocer.
La soledad del artista, su imperfecta faceta cotidiana, el irremisible desgaste que produce el éxito, los fracasos amorosos… retratados con veracidad, sin concesiones pero sin abandonar una romántica perspectiva del Arte.Obra llena de sabores y texturas que la hacen perenne y de lo más revisionable. Una pieza revolucionaria de cine musical, tierna y dura al tiempo, como la vida misma.
En su presentación de la película en Madrid, septiembre de 1980, comentó que la historia de Gideon es la de un coreógrafo de Nueva York, mujeriego, un tanto neurótico y con el corazón fatigado, que, en el cénit de su fama, repasa su vida a través de un diálogo con la muerte.
Schneider djo sentirse bien en Nueva York porque «la gente allí conoce sus defectos: sabe que está loca». Por eso «el actor sólo tiene que escarbar en el fondo de neurosis que todos tenemos». También se consideró mujeriego (dijo un enorme sí en castellano), aunque «de todas las mujeres que me gustan prefiero a mi mujer y a mi hija de diecisiete años».
En cuanto a la muerte, confesó que piensa en ella de cuando en cuando, pero sin obsesionarse. Y sin adoptar una postura tan cáustica hacia sí mismo como su personaje, cree conveniente tomarse el trabajo con un tanto de ironía, sin abandonar la dignidad profesional.
Roy, dejas un huella indeleble en el mundo del cine.
Vía Wikipedia, Starman Magazine y elaboración propia.
EQM les deja con el inolvidable adiós de la película, que es tanto como decir el adiós a la vida: 'Bye Bye Love' [1957], interpretada por Roy Scheider y Ben Vereen [EEUU, 1946].
'Bye Bye Love' [10:07], compuesta por Felice [EEUU, 1925-2003] y Boudleaux Bryant [EEUU, 1920-1987] e interpretada por Roy Scheider y Ben Vereen, en All That Jazz. Vía RichardContact1962. Aquí para escucharla en mp3, vía armagideon-time.
Más sobre la película. Ver también IMDb.
NOTA.- Enlaces, corchetes, negritas [con perdón] e imágenes son aportados por EQM.
Los mp3 y vídeos se pueden disfrutar directamente en la misma ventana 'SNAP' que se abre al señalar el enlace.



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cine dijo
Emocionante y maravillosa despedida de la vida...
Eso es Bob Fosse.
16 Febrero 2008 | 01:24 PM