¿Basta ya?
¡Basta Ya!
WWW.BASTAYA.ORG DICE AGUR.
Queridos lectores: durante casi ocho años, con diferentes fases, Iniciativa Ciudadana Basta Ya ha conseguido mantener abierta esta página web, desde 2003 actualizada a diario. Conseguimos la hazaña de convertirla en un diario digital especializado en la información y análisis sobre la actualidad política vasca y especialmente sobre sus dos azotes: el nacionalismo obligatorio y el terrorismo. Hemos llegado a tener más visitas diarias que los digitales de muchos periódicos locales muy respetados, y en alguna ocasión hemos publicado los primeros informaciones que luego han recogido –a veces sin citar la procedencia- medios de comunicación nacionales y agencias de prensa internacional. Todo esto se ha hecho a base de mucho trabajo, más entusiasmo y perseverancia, y poco dinero. Tan poco que, sin la ayuda de algunas personas y entidades privadas –nunca hemos recibido, ni pedido, una ayuda pública para preservar nuestra independencia-, habría sido sencillamente imposible mantener la cita diaria que hoy damos por finalizada.
No vamos a citar expresamente a todas las personas más comprometidas con este diario digital; entre las entidades es obligado citar a Trimedia, Fundación de Víctimas del Terrorismo, Con Vosotros y Observatorio Vasco del Terrorismo y de la Violencia Política, que hasta ahora han resuelto las necesidades económicas más acuciantes. Hay quienes prometieron su ayuda y luego fallaron, la restringieron sin justificarse o sencillamente cerraron el grifo cuando encontraron demasiado arriesgado para sus pequeños intereses enajenarse la buena voluntad del Gobierno de turno, o prefirieron castigar nuestro afán de autonomía y libertad de criterio. Por desgracia, la extensión de esta última conducta es la que ha dejado finalmente vacías las arcas de Basta Ya, haciendo imposible la continuidad de esta web. Mantenerla cuesta, en efecto, muy poco dinero en comparación con el coste de cualquier medio comparable, pero tampoco sale gratis.
Nuestro cierre por problemas de financiación francamente ridículos si se comparan con las costosas y artificiosas movidas subvencionadas por todas partes (celebraciones, aniversarios, exposiciones oficiales, cumbres, simposios, propaganda institucional, autobombo bancario, etc.) es sólo, y lamentamos decirlo, una consecuencia inevitable del principal cáncer de la democracia en España: el recurso habitual al estrangulamiento económico y mediático para comprar voluntades o eliminar las que no están en venta.
Así pues, es la carencia de dinero la que nos obliga a cerrar esta web. En un país menos dominado por el sectarismo y más cívico quizás esto fuera inimaginable, pero por desgracia este es el caso en el nuestro. Dejamos este diario con pena, pero sin la menor sensación de fracaso o derrota: ésta les corresponde a quienes no han sabido estar al nivel de lo que se esperaba de ellos según proclaman en sus arengas, porque nosotros tenemos la tranquilidad de saber que hemos venido haciendo todo lo humanamente posible para mantener vivo este foro.
Pero no nos vamos. La web, con sus amplios archivos de documentos, seguirá disponible, aunque estática, por tiempo indefinido. También seguirán activos los blogs alojados aquí o vinculados a nosotros. Esta ha sido una gran experiencia que no morirá en este cierre. Sin duda, mucho de lo aprendido y emprendido en www.bastaya.org tiene y tendrá continuidad renovada en otras organizaciones, colectivos cívicos y partidos, para disgusto de nuestros enemigos, sobre todo de los terroristas. No es esta última una cuestión menor: a partir de cierta edad, cada cual tiene los amigos y enemigos que ha merecido ganarse por méritos propios. Por nuestra parte, nos satisface infinito contar con la amistad y el apoyo de muchas personas estupendas, generosas y realmente comprometidas con la libertad. Hemos dado mucho y recibido mucho también (salvo dinero). Ha merecido la pena.
Basta Basta Ya. Arcadi Espada, en El Mundo, 020408. Cierra Basta Ya, el periódico digital nacido del homónimo movimiento ciudadano. Por dinero: Basta Ya es un lujo que la democracia española no puede permitirse. La lucha civil contra el terrorismo y la lucha ideológica contra el nacionalismo cuentan con un apreciable número de partidarios. Debe de haber, entre ellos, un gran número de rapsodas, meramente declamatorios. Aunque es cierto, como dice el editorial fúnebre, que Basta Ya no salía gratis, sus exigencias no podían turbar las parsimoniosas cuentas de empresarios y banqueros. Los riesgos económicos, por insignificantes que sean, inspiran aquí una extraordinaria devoción: propio de país paupérrimo y muy acostumbrado a serlo. Pero no parece que ese aprecio reverencial del dinero tenga que convivir con el desdén práctico por los riesgos intelectuales y morales que corren otras personas, presuntamente sin capital. Que las gentes de Basta Ya, obviamente marginadas por las instituciones políticas nacionalistas, no puedan seguir en su tarea por unos pocos miles de euros es un hecho que describe la ilusoria fuerza y el dudoso rajo ético de la llamada, siempre con un pleonasmo de sospecha, sociedad civil. No hay vida en España, fuera de la canónica subvención ministerial o autonómica. Puede que para algunos resulte incómoda la defensa de una publicación, en sí misma, más allá de cualquier consideración de mercado. Allá ellos. Mi desconfianza ante el pueblo, tomado en crudo, es lo que en realidad me impide alcanzar el cielo liberal. Cualquier sociedad requiere de los mejores para que la muevan. Y no acabo de comprender por qué la mayor parte de la gente de dinero tiene tan poco interés en desvincularse de este meritorio clan. Tal vez se deba al contagio material, al olor de las letrinas vespasianas, a la evidencia, tan catalana, que “al fons de cada fortuna nia un cuc”. Contemplo asombrado que ningún rico quiere pasar por el ojo de una aguja y salvarse salvando a Basta Ya. El asunto tiene también importancia del lado estricto del periodismo. En América empieza a cuajar una conciencia civil (”los mejores”, of course), sensible a la degradación informativa y a su inexorable vinculación con la degradación de la democracia, que se dispone a recuperar el santo y seña del periodismo: un instrumento surgido de la necesidad social, antes que del mercado o la sociedad política. La conciencia cuaja en ejemplos meditables desde la desolada experiencia española, como el de minnpost.com, un periódico digital de calidad, financiado por gentes prominentes de la comunidad de Minnesota. Aunque las experiencias son difícilmente comparables, no está de más saber que el periódico dispone de un millón de dólares de presupuesto. Una cantidad mucho menor habría permitido sobrevivir a Basta Ya. Lo peor no está, sin embargo, en la antiestética comparación dineraria. Lo peor está en las urgencias: contra lo que lucha minnpost, que es la mentira y contra lo que luchaba Basta Ya, que es la mentira y el crimen. (Coda: “… a quienes no han sabido estar al nivel de sus arengas.” NOTA.- Enlaces [excepto minnpost.com y el enlace de la coda, que son de Arcadi], corchetes, negritas [con perdón] e imágenes son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos, respetando el texto, que puede leerse en el original pinchando los enlaces.




XXL dijo
Triste, pero define la verdad de esta España de clanes que asolan a los independientes. Una vergüenza más, un golpe a la ilusión de proclamar verdades que no interesan a los poderosos, a los que manejan los hilos con sus donaciones interesadas. Una vergüenza que me impedirá seguir bien informado.
3 Abril 2008 | 09:42 AM