A mal tiempo, nueva cara.
elquicio070408-2
Como EQM ya comentaba el pasado 13 de marzo, Mariano Rajoy es un buen profesional, un buen gestor y, sobre todo, una buena persona: bonhomía. Sin embargo, para arrastrar a millones [o casi] de chiquilicuatres se precisa algo de maldad y bastante de autoridad. Indudablemente, le falta carisma, es decir, capacidad de fascinar, de hacerse perdonar sus limitaciones, de atraer irracionalmente. Y anda sobrado de timidez. Por eso, condicionábamos su continuidad a la incorporación de un segundo que compensara sus carencias. Pero en estos días lo visto parecere alejarse de tal panorama: no sólo se ha liquidado a su equipo 04' argumentando -bien es verdad que indirectamente- ¡que no era el suyo!, sino que: - Ha finiquitado a un prometedor Manuel Pizarro, incorporado, a bombo y platillo, por él mismo. - Desecha a figuras-fuerza como Estebán González Pons o Juan Costa, nombrando Portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso a Soraya Sáenz de Santamaría que, o mucho me equivoco o no es una persona que haga bajar la voz al televidente para escuchar lo que dice. - Juega, con la ventaja que da la Presidencia, a montar un Congreso del PP de modo y manera cualquier lista alternativa no sepa de sus intenciones hasta última hora. - Intenta neutralizar a uno de los legítimos aspirantes, Esperanza Aguirre, barajando la idea de contar en su equipo con el contrincante acérrimo a tal aspiración, también opositor suyo: Alberto Ruiz-Gallardón. Todo lo cual -y más- divide internamente la organización generando malestar e incertidumbre, cuando lo lógico sería que pusiera el partido en manos de una gestora y presentar su candidatura, como otro cualquiera. En fin, no hay que olvidar que en su debe se encuentra tanto el haber perdido ante un rival que pasará a la historia por su endeblez, como el desmantelamiento practicamente total de su partido en Cataluña y País Vasco y la preocupante situación virreinal del PSOE en manos de Manuel Chaves. Algún día sabremos por qué José M. Aznar, en el momento de su retirada, optó por él en detrimento de Rodrigo Rato, que, en mi opinión, hubiera arrasado al actual Presidente. O dicho de otra manera: Rato, Gallardón o E. Aguirre, cualquiera de ellos, se merendaría a Zapatero y darían buena centa del proceso confederal, antisocialista e insolidario que éste, con la ayuda del independentismo nacionalista, se lleva entre manos. Esperemos acontecimientos. EQM. Las niñas de Rajoy. Luis María Anson, en El Mundo, 040408. Vía e-pesimo. Tres eran tres las niñas de Rajoy: Ana Pastor, la indiscutible, la que todo el mundo quiere, la médica sabia de cuerpos y almas, la que mejor conecta con la opinión pública; Soraya Sáenz de Santamaría, inteligente, capaz, excelente dialéctica, carita adolescente de becaria de El País, torbellino de ideas y entusiasmos; y Cayetana Alvarez de Toledo que es la cultura, la firmeza, la claridad de ideas, la alarmante inteligencia, la periodista dorada y ágil de Pedro J. La niña de Rajoy no era una sino tres. El dirigente popular, a pesar de las ampollas levantadas y escocidas, ha acertado de lleno al robustecer con ese trío de damas la dirección de su grupo parlamentario. Rajoy fue un ministro diez, un formidable gestor, y lo acaba de demostrar una vez más. Es, sin embargo, un mediocre candidato. Lleva al hombro con fatiga el muerto de sus dos derrotas electorales. No será fácil, además, encontrar en el futuro un rival que acumule tantos errores como Zapatero en la pasada legislatura. Ni siquiera el propio Zapatero puede alcanzar semejantes cotas. Rajoy, en fin, ha acertado con la renovación recental del PP. Se equivoca, sin embargo, al quedarse. Puede ganar las elecciones del año 2012. Puede. Pero tendría más probabilidades una cara nueva, un dirigente joven con capacidad de comunicación y desembarazado de los fardos que oprimen la musculatura del líder derrotado. Rajoy quiere permanecer en el poder de la oposición, haciendo gloriosa una derrota sin paliativos. Esta idea que desarrollé en su momento ha sido asumida por varios articulistas sagaces. Génova es un ministerio dotado de suculentos presupuestos sufragados sustancialmente por el Estado y, desde ese ministerio, se reparten cargos, prebendas, enchufes, mamandurrias y favores. Da la sensación de que Rajoy se está aferrando a su poltrona genovita, expeliendo a los críticos y encumbrando a los adictos. Está claro que quiere seguir sacrificándose por España. Ha acertado el presidente del PP en la renovación y rejuvenecimiento de su partido. Lo que ocurre es que la verdadera renovación pasa porque él se retire y dé paso a un hombre o a una mujer que pueda erectar nuevas ilusiones. No es imprescindible que Rajoy siga sacrificándose por la patria. Lo que le conviene a la España popular es que deje de hacer tamaño sacrificio y abra el camino en el próximo Congreso levantino, no a su reelección, sino al aire fresco de un líder capaz de hacer frente a Zapatero en el año 2012 con más probabilidades de ganar de las que tiene Rajoy. En todo caso, el presidente del PP ha acertado al no encapsularse en el búnker genovita, abriendo senderos a la juventud y, sobre todo, a ese trío de damas que darán nervio y producirán agitación en la vida política española, tan mansurrona y lanar. - Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española. NOTAS.- El título es una ironía en base al dicho popular 'a mal tiempo buena cara', que en este caso parece no va a bastar. Enlaces, corchetes, negritas [con perdón] e imágenes son aportados por EQM.



Rosa dijo
Principio de Peter:
- fue un buen Ministro que auguraba una buena jefatura de Gobierno.
- es un horrendo candidato, porque le falta espíritu competitivo.
Mi impresión es que o abandona con ocasión del Congreso o le harán abandonar antes de que acabe la legislatura.
7 Abril 2008 | 12:47 PM