Sastrería a medida
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EQM_160309
El periodismo de investigación
S. González en su blog, 150309.
La portada de El País abre hoy con las declaraciones de José Tomás, no el torero, sino el sastre de Milano que ha declarado al juez Garzón y al diario de referencia que el presidente de la Generalitat valenciana está implicado en una trama de corrupción, la Operación Gürtel, en la que él recibía trajes mientras su Gobierno hacía encargos millonarios a las empresas del capo de la trama, Francisco Correa.
Es verdad que esto no llega a afirmarse así, ni en el diario ni en la instrucción del juez viajero y salarialmente ubicuos, sólo se da a entender. Vean, por ejemplo, los hechos que se amontonan en la portada:
"Testigo de Garzón y sastre del presidente valenciano"
[José Tomás, testigo y sastre, duce el antetítulo. El héroe de Le Carré tenía más títulos: calderero, sastre, soldado, espía. El antetítulo debería decir: "Falsificador de facturas, testigo de Garzón y sastre del presidente valenciano". Es mejor no insistir mucho en este aspecto, porque llevaría a una flagrante contradicción: Si José Tomás formaba parte de una trama de corrupción en la que se encargaba de proveer de facturas falsas a la organización, ¿es razonable que se ponga en cuestión la honorabilidad de un presidente autonómico con tan insuficiente testimonio? Dicho de otra manera, no parece razonable que así, de primeras se acepte que el falsificador de facturas sólo hacía facturas verdaderas las que extendió a nombre Camps. No es imposible, pero sí improbable.]
"Pagaban los trajes de Camps con billetes de 500 euros". En la entradilla de primera añade que "(Pablo Crespo) venía cada seis meses con un fajo de billetes de 500 euros y pagaba 30.000 ó 35.000 euros".
[¿Cuántas veces, hijo mío?, habría que preguntar aquí. Según el auto de Garzón, referido en un humilde despiece aparte, sin que el periodista haga notar a su entrevistado la contradición, el total de los regalos en trajes que recibió Camps fue de 12.783 euros. De ellos, 4.700 corresponden a cuatro trajes que devolvió porque estaban mal hechos. Es decir, que la voluntad de Camps fue atrapada con 7.083 euros en género. También sostiene el auto de Garzón y también lo refiere El País en el despiece, sin que interfiera en el extraordinario titular, que todos los trajes "fueron pagados a las tiendas por las empresas de Correa a través de cheque o transferencia bancaria, salvo un pedido de 3.300 euros cuya forma de pago se desconoce". También es improbable, aunque no sea imposible, que un presidente autonómico que, al igual que todos sus iguales, puede cargar las facturas de sus trajes a sus gastos de protocolo, se deje untar por esa especie.]
"Me despidieron tras declarar ante Garzón", dice al entrevistador,
[sin que éste le replique: "¿No es más probable que le despidieran por el lío de las facturas falsas?". Claro que si olvidamos esto, es más coherente llamarle 'testigo' que 'imputado' en el antetítulo.]
En la entrevista hay una declaración que sí tiene interés:
"El domingo 8 de febrero, antes de mi declaración ante la policía, me llamó cuatro o cinco veces. Le noté muy nervioso. Me preguntó si habría alguna factura de Milano a su nombre. Yo le tranquilicé diciéndole que los cuatro trajes que encargó a Milano se habían devuelto y eso había sido antes de los encargos a Forever Young. Fue cuando me dijo que Álvaro era un bocazas".
Tomás ratifica lo que consta en el auto de Garzón. "Sí, es cierto, mientras estaba declarando [ante la policía] tenía el móvil abierto y me llamó entre ocho y diez veces. No cogí el teléfono y no he vuelto a hablar con él. Creo que ya estaba fuera de lugar. Todavía siguió llamándome un par de días más".
[En efecto, las llamadas telefónicas dejan rastro. Exáminense la factura telefónica y el móvil de Tomás. Si Camps llamó entre doce y quince veces al imputado ("el sastre valiente", le han llamadeo en la SER esta mañana) en vísperas y durante su declaración, será un indicio sólido de que Camps se ha dejado agasajar por una organización corrupta y de que mintió al decir "claro que me pago mis trajes" y deberá dimitir por ello.]
Mientras, guardemos un respetuoso minuto de silencio en recuerdo del periodismo.
Entrevista de El País a José Tomás, el sastre que se refiere a Francisco Camps.
Continúa hoy la campaña de El País, en portada: ¡Trajes para todos!
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NOTA.- Enlaces, corchetes, negritas [con perdón] e imágenes son aportados por EQM. 


Rosa dijo
Desde que los de PRISA están que se quiebran se dedican al corte y confección, como pasaba en las casas señoriales.
16 Marzo 2009 | 10:19 AM