La Coctelera

El quicio de la mancebía (EQM)

Reflexiones en torno a las chirriantes bisagras que no nos dejan dormir. Al fondo, las bellas artes.

19 Abril 2009

El planeo de la urraca

.

(Colaboración especial de El Xiquet de Columbretes)

Relato breve.
.

Vivía en las afueras de su pueblo natal con su joven novia y "Pepa", una vieja y charlatana urraca heredada de su difuntos "suegros". La vida les iluminaba hasta que un tormentoso día en el que las gotas de agua amortiguaron el brillo de la larga cola del córvido familiar, quiso el destino que su chica desapareciese sin dejar rastro alguno. La pista se perdió en la parada de autobús de la universidad, a muchos kilómetros, en la gran ciudad. Eso dijeron sus compañeros; nadie más supo de ella con posterioridad. La policía resolvió aparcar el caso, saturada por los malos tratos y creyendo que eran nimiedades de novias lesbianas.

Ella, ante la gravedad del hecho y la nula información que recibía de la autoridad, decidió realizar investigaciones por su cuenta sin éxito alguno. Estaba segura que no se marchó por su propia iniciativa, alguien la había obligado, ya que el amor que le profesaba estaba fuera de toda duda. Sólo había una respuesta lógica: el rapto. Dejó en casa toda la documentación y enseres, no retiró nunca el dinero de su cuenta y sobre todo, no se llevó a su adorable urraca. Una compañía que a ella no le agradaba demasiado y que ahora se pasaba el día pronunciando el nombre de su amada batiendo las alas blancas y negras desde el alféizar de la ventana: "Trini, Trini, Trini..."  para a continuación, joderla con su matraqueo áspero: tcha-tcha-tcha...

El tiempo pasaba, e inquieta y desolada ante la sequía de pistas decidió vender sus pocas pertenencias, dejar el pueblo e irse a vivir a un piso cercano a la universidad, con la intención de conseguir atisbar algo que pudiera llevarle a encontrarla. Una intuición le rondaba todo el día: su amor era presa de algún desequilibrado de la zona. Consumía las horas indagando por el vasto y ajardinado barrio mientras el  astuto pajarraco le seguía con su característico vuelo ondulado y pateando los jardines dando saltitos. Parecía que le estuviese ayudando en su obsesiva búsqueda. 

Trascurrido mucho tiempo desde el día de la fatal pérdida, la esperanza se desvanecía cada vez más, sobre todo cuando sospechaba de algún individuo y siguiéndolo hasta su casa descubría una familia normal. Ella continuaba con sus cábalas: el canalla que retenía a su novia debía de ser solitario y vivir en algún lugar apartado, quizás la tuviera maniatada en un lúgubre sótano. Y su inseparable córvido de alas redondeadas la miraba con sus pequeños ojos, emitiendo un triste graznido.

Una mañana en la que el Sol incidía intensamente sobre las plumas del ave sacándole las iridiscencias de color verde y azulado, la enamorada se percató de que pendía de su pico robusto y negro una filigrana de oro blanco. No era la primera vez que se le presentaba portando algo que no era suyo, a veces le daba por coleccionar arriba del armario infinidad de objetos brillantes. Pero en esta ocasión la actitud del avispado pájaro fue diferente. Agarró el preciado presente con una de sus patas y moviendo el cuello de derecha a izquierda, cantó con una voz menos áspera de lo habitual, pareciendo responder a una alarma: "¡Skaa, skaa, chat-chatchat-chat!"

Cuando tuvo en sus manos aquella alhaja, empezó a jadear de forma incontrolada. La emoción al ver el pendiente que le regaló cuando formalizaron su amor, fue tan brutal que se le empañaron los ojos al tiempo que sintió un desvanecimiento. El animal, a través de su obsesión por robar todo lo que resplandecía, había conseguido dar con la casa en la que se suponía se encontraba su afecto del alma. La teoría que la angustiaba  se estaba confirmando, pero la agitación del momento le mermó su reacción: encaminarse de inmediato hacia la localización de su arrebatado amor.

Pronto superó los sentimientos que le paralizaban y se puso manos a la obra. Montada en su bicicleta, perdida, le susurraba a la urraca posada sobre su hombro: "dime "Pepa", bonita, ¿dónde has encontrado el pendiente? Llévame junto a Trini. Alza el vuelo y dirígeme hacia ella. Trini, Trini, Trini....," le repetía una y mil veces mientras le enseñaba con obstinación el pendiente. En una de esas, el animal salió volando batiendo poderosamente sus cortas alas, de árbol en árbol, dirigiéndose a una urbanización próxima, seguido vertiginosamente, como una superdotada del pedal, por aquella mujer apasionada y expectante.

Cruzaron todas las edificaciones y cuando llegaron al término de la calle principal, en lo más profundo, en una inmensa parcela colindante y montañosa que no parecía permanecer al complejo, vieron una lujosa casa solariega en lo alto. Hasta allí se dirigió la urraca, realizando pequeños planeos cerca del suelo y posándose al final, sobre sus altas tejas rojas. Mientras ella observaba queda y absorta entre los cipreses de la alambrada con sus prismáticos de largo alcance, "Pepa" no paraba de revolotear sobre el gran porche increpando con sus graznidos al hombre que abrazado a su dueña con pasión, la besaba insistentemente en el cómodo balancín. Fue Trini la que irritada, levantándose, expulsó a su urraca arrojándole piedras.

.

El Xiquet de Columbretes [2009]. Todos los derechos reservados.

.

Urraca volando. La urraca (Pica pica) es también conocida como picaraza, picaza o marica es un ave de la familia de los córvidos, siendo una de las más comunes en toda Europa hasta una altitud no superior a los 1500 metros. Imagen vía Wikimedia Commons.


servido por elquiciodelamancebia 10 comentarios compártelo

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Rosa

Rosa dijo

Si a la promiscuidad de las parejas de homosexuales le unes la inmensa soledad del ser humano y la tendencia femenina de marcharse sin avisar, te encuentras con que la urraca se rie de todos nosotros. Desde lo alto.

19 Abril 2009 | 12:18 AM

Carmen

Carmen dijo

Todos alguna vez somos urracas y robamos el amor a otro/a

19 Abril 2009 | 12:34 AM

El Guerreo del antifaz

El Guerreo del antifaz dijo

Las mujeres son todas urracas, te roban siempre, aunque solo sea la libertad. Por eso suelo estar con ellas lo justo.

19 Abril 2009 | 01:09 AM

Pilar

Pilar dijo

Guerrero, los hombres os creeis perfectos y no solo habeis dominado al otro sexo desde el principio de los tiempos, sino que lo habeis usado para vuestros intereses. Vosotros no sois urracas, sois cuervos que sacan los ojos. Lástima que os necesitemos de vez en cuando.

19 Abril 2009 | 09:23 AM

Roberto Alcazar

Roberto Alcazar dijo

Si los hombres somos tan canallas ¿por qué hay tantas mujeres (además es la tendencia) que practican sus modales y formas, incluso estética y copian sus defectos?

19 Abril 2009 | 10:15 AM

Biólogo de la calle

Biólogo de la calle dijo

Bonito relato y atractiva foto. Las urracas, cuervos, grajos, grajillas etc. son animales de mal agüero, córvidos que chirrían con sus graznidos y porte fúnebre. Son supervivientes natos, equivalentes a las ratas en el aire. Son curiosos, atrevidos astutos para aprovechar las oportunidades. Como, por desgracia, muchas mujeres.

19 Abril 2009 | 10:44 AM

ginés

ginés dijo

Ahora les llaman urracas a los policías, convertidos en recaudadores de los nuevos impuestos. Multas por aquí. Multas por allá.

20 Abril 2009 | 09:42 AM

El Cazador furtivo

El Cazador furtivo dijo

El planeo de la urraca está siempre acechando nuestros bolsillos. Más bien se podría decir que el cielo está repleto de urracas planeando sobre nosotros a la espera de quitarnos lo que tanto nos cuesta ganar. Entiéndase impuestos que sobrepasan lo ético y que se malgastan por aquellos gestores que se presentan como salvadores de todo. Creo que debería abrirse la veda para sacar nuestras viejas escopetas de caza y abatirlas.

20 Abril 2009 | 10:22 AM

Nelo Bacoreta

Nelo Bacoreta dijo

Xiquet, esta semana, tras tu encandilador relato, procede cambiar de aires.

A una Mona
Muy taimada
Dijo un dia
Cierta Urraca:
" Si vinieras
Á mi estancia,
¡Cuántas cosas
Te enseñára!
Tú bien sabes
Con qué maña
Robo y guardo
Mil alhajas.
Vén, si quieres,
Y veráslas
Escondidas
Tras de una arca."
La otra dijo:
"Vaya en gracia";
Y al paraje
La acompaña.
Fué sacando
Doña Urraca
Una liga
Colorada,
Un tontillo
De casaca,
Una hebilla,
Dos medallas,
La contera
De una espada,
Medio peine,
Y una vaina
De tijeras;
Una gasa,
Un mal cabo
De navaja,
Tres clavijas
De guitarrra,
Y otras muchas
Zarandajas.
"¿Qué tal? dijo;
Vaya, hermana,
¿No me envidia?
¿No se pasma?
A fe qué otra
De mi casta
En riqueza
No me iguala."
Nuestra Mona
La miraba
Con un gesto
de bellaca;
Y al fin dijo:
"¡Patarata!
Has juntado
Lindas maulas.
Aquí tienes
Quien te gana,
Porque es útil
Lo que guarda.
Si no, mira
Mis quijadas,
Bajo de ellas,
Camarada,
Hay dos buches
Ó papadas,
Que se encogen
Y se ensanchan.
Como aquello
Que me basta,
Y el sobrante
Guardo en ambas
Para cuando
Me haga falta.
Tú amontonas,
Mentecata,
Trapos viejos,
Y morralla;
Mas yo, nueces,
Avellanas,
Dulces, carne
Y otras cuantas
Provisiones
Necesarias."
¿ Y esta Mona
Redomada
Habló sólo
Con la Urraca?
Me parece
Qué más habla
Con algunos
Que hacen gala
De confusas
Misceláneas
Y fárrago
Sin substancia.

LA URRACA Y LA MONA
Fábula XLVII
DON TOMAS DE IRIARTE: OROTAVA (1750)- MADRID (1790)

Nelo Bacoreta.

21 Abril 2009 | 07:37 PM

El Xiquet de Columbretes

El Xiquet de Columbretes dijo

Nelo Bacoreta, tu fábula es perfecta. Muchas vidas se pierden acumulando cosas inservibles mientras cierran los ojos a lo verdaderamente importante.
Hay que hacer muchos caminos para aprender a discernir.
Un abrazo.

Gracias a todos por vuestros comentarios.

25 Abril 2009 | 11:56 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de elquiciodelamancebia

El quicio de la mancebía (EQM)

ver perfil »
contacto »
Apoyado en el quicio, perplejo y preocupado ante una sociedad blanda que pasa de historias, tratando de averiguar por qué chirría con su amado óxido. Para mis adentros. Será la edad (España).



La partida continúa hasta la derrota del terrorismo. Fot. Mitxi.

Algunas versiones de 'Ojos verdes'

['Apoyá en er quisio de la mansebía...']:

Aquí para escuchar a Dña. Concha Piquer. Vía Aiseilles.

Aquí para escuchar el collage digital [dueto] de Rocío Jurado & Pasión Vega.

Aquí para escuchar a Isabel Pantoja.

Aquí para escuchar a Carlos Cano.

Aquí para escuchar a Amália Rodrigues.

Aquí para escuchar a Concha Buika.

Aquí para escuchar a Martirio.

Aquí para escuchar a Rocío Jurado.

Aquí para escuchar a Plácido Domingo.


ADVERTENCIA SOBRE COPYRIGHT: Este es un blog no comercial. Las imágenes, música y documentos se editan citando la fuente gratuita [donde se encuentra, de forma libre y sin exigencia de abono de derecho alguno, exactamente lo mismo]. En caso de existir COPYRIGHT si, por error, se hubiera publicado algo inadecuadamente, comuníquenoslo y el documento, la imagen o la música serán eliminados de forma inmediata. Gracias.

No a la violación de las comunicaciones en internet. Sí a los derechos de autor ajustados a las nuevas tecnologías. No a la subsistencia de intermediarios videográficos sin futuro, encarecedores artificiosos del valor del producto. Sí al precio y comercio justo. No a la estafa.

Locations of visitors to this page




Fotos

elquiciodelamancebia todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera