La Coctelera

El quicio de la mancebía (EQM)

Reflexiones en torno a las chirriantes bisagras que no nos dejan dormir. Al fondo, las bellas artes.

15 Septiembre 2009

Impuestos de puño en alto

EQM_150909

Una cuestión dialéctica

Santiago González en su blog, 130909.

Tesis: Bajar los impuestos es de izquierdas (José Luis Rodríguez Zapatero, 2005)

Antítesis: Subir impuestos también es de izquierdas (Manuel Chaves, 2009).

Síntesis: Lo nuestro es mandar. Una vez en el machito, haremos lo que nos salga de los compañones/ovarios.   Para que luego digan que no hacemos lo mismo todo el tiempo. La entrevista de Luis Rodríguez Aipeolea en El País a Manuel Chaves explica el misterio de la designación del entrevistado como vicepresidente tercero del Gobierno, al mismo tiempo que desvela la clave del éxito de José Luis: su extraodinaria perspicacia como 'head hunter'.   La aventura puede ser loca, pero el aventurero debe ser cuerdo y aunque el líder no necesite saberes específicos, ni le haga falta un pensamiento complejo, tiene que saber hacer buenos equipos; ése es su rasgo definitorio.

Los partidarios de historiadas teorías conspirativas han sido incapaces de comprender la candorosa sencillez con que José Luis afronta la tarea de gobernar. Nos lo explica Manuel en la entrevista:

P. El ex dirigente socialista Gregorio Peces Barba criticó recientemente en un artículo al presidente por no aprovechar a algunos valores del PSOE. Citaba a Jesús Caldera, Juan Fernando López Aguilar y Ramón Jáuregui. [También están en este grupo Manuel Marín, Juan Manuel Eguiagaray, Jordi Sevilla, Paco Vázquez, Nicolás Redondo y un etcétera.]

R. Quizás el problema es que el PSOE tenga mucho banquillo, con personas veteranas y jóvenes. Entre todas, el presidente elige lo que cree lo mejor y más eficaz. [Por ejemplo: Leire Pajín, Bibiana Aído, Bernat Soria, Carmen Calvo, Mariano Bermejo, Maleni Álvarez, Mª Antonia Trujillo, Miguel A. Moratinos, Beatriz Corredor, González Sinde, Mamá Chacón, aquella ministra de Educación, sí hombre/mujer, ¿cómo se llamaba? Ah, sí, San Segundo, y, aunque me esté mal el decirlo, este vicepresidente tercero del Gobierno.]

 

El desconcierto se extiende en el PSOE

Nadie se atreve a decirlo en voz alta, pero preocupa la improvisación ante la crisis.

El País, 140909.

"No hay confrontación, ni fractura en el PSOE, porque estar en el Gobierno apacigua mucho. Te pueden llamar por teléfono y ofrecerte una secretaría de Estado o un ministerio. Pero sí se habla entre nosotros del desasosiego que produce ver la improvisación y las dudas ante la crisis". La frase de un dirigente del PSOE, pronunciada la pasada semana, resume la situación de desconcierto y desánimo que se vive en el partido, entre la inquietud por los mensajes a veces contradictorios que emite el Gobierno frente a la crisis y los temores por el desgaste que puede provocar la anunciada subida de impuestos. Sobre todo porque no se han concretado aún las líneas de la reforma fiscal, lo que deja un flanco abierto al PP, según admite la cúpula del PSOE.

"Zapatero toma cada vez más decisiones en clave absolutamente personal. Antes consultaba algo, ahora casi nada", explica un dirigente, que recuerda que, en la última etapa, el presidente ha configurado equipos que se caracterizan más por su supuesta "chispa" que por su probada experiencia. "Se opta por la táctica en lugar de la estrategia. Esto cada vez va a más, la crisis obliga a tomar decisiones más aventuradas y, por tanto, se produce improvisación. Antes había gente mínimamente critica, ahora nadie le dice no".

Esta situación interna ha coincidido con la imagen de huida de los ex ministros que dejan la política (tras la salida de Jordi Sevilla y Cesar Antonio Molina, el partido cree irremediables las de Pedro Solbes, Mercedes Cabrera, Bernat Soria y Mariano Fernández Bermejo). Es lo que el catedrático, ex presidente del Congreso y ponente constitucional Gregorio Peces-Barba apuntó hace dos semanas en un artículo en este diario: "En la preferencia del presidente del Gobierno de la juventud sobre la experiencia, está quizás el error más de fondo que ha podido propiciar estos lodos. Exilios externos como los de Jáuregui o López Aguilar, o internos como el de Jesús Quijano o Caldera, tienen sin duda mucho que ver con la bisoñez con la que se toman algunas decisiones".

Un diputado apuntala esta tesis: "Las leyres y las bibianas han sustituido a los jáureguis o los sevilla, perfiles que tenían más fondo, conocimiento e ideología. Por eso, el camino que eligen los ex ministros es el de irse. Jordi Sevilla se ha ido porque no le hacían ni caso. Otro de los que está harto es Caldera, pero ahora le han metido en 59 segundos para calmarle".

"El debate orgánico se ha sustituido por el cortesanismo", señala otro alto dirigente. "En las ejecutivas de Felipe González se producían debates a fondo y muchos iban a ver quién hacía la exposición más eficaz y brillante. Ahora hay una sensación de funcionariado entre los dirigentes socialistas respecto al jefe. Los espacios tradicionales de debate y conformación de decisiones colectivas se han sustituido por los distintos instrumentos que hay para influir sobre la percepción o la decisión del que manda, Zapatero".

Nadie en el partido discute la necesidad de recurrir a los impuestos para hacer frente a los gastos sociales que genera la crisis, pero sí se cuestionan los titubeos del Gobierno. El reflejo de esa situación es la decisión de Zapatero de intentar hacer frente a esas acusaciones con mayor presencia pública del partido y el Gobierno, lanzando a los tres vicepresidentes a ocupar los medios casi todos los días de la semana.

El debate y la crítica larvada no llegan a las reuniones de la dirección del partido, donde nadie se atreve a levantar la voz, pero se traduce en un runrún en los cuadros medios e insinuaciones en algunos foros, como los plenos del Grupo Parlamentario Socialista. Zapatero gobierna el partido con mano de hierro en guante de seda; la disidencia y el debate brillan por su ausencia. Como admiten casi todos, nunca nadie atesoró tanto poder en el PSOE como Zapatero. Ni González, que tenía el contrapunto de Alfonso Guerra. "La clave ideológica la maneja bien. Zapatero tapa esos flancos, su discurso socialdemócrata es intachable, ahí no deja ningún hueco para la crítica o la discrepancia", señala otro diputado.

En la Ejecutiva del pasado lunes, fue Zapatero quien puso sobre la mesa el asunto de los impuestos, con la tesis que resume la frase "podemos explicarlo". A partir de ahí, hubo varias intervenciones para respaldar esa posición, con el denominador común de la exigencia de pedagogía, pero siempre desde el apoyo a Zapatero, como suele ocurrir en las reuniones de la Ejecutiva.

Crítica e inquietud

Aún así, hubo algún episodio que pone de manifiesto que, al menos, la inquietud y la crítica sí llegan a la dirección del partido. Fue el vicesecretario general, José Blanco, quien sacó a colación las declaraciones de Antoni Castells, consejero de Economía de la Generalitat de Cataluña y destacado miembro del PSC, que aseguró la semana pasada que Zapatero "no coge la crisis por los cuernos". Blanco arremetió contra Castells mirando a Miquel Iceta, representante del PSC en el Ejecutiva, y éste le contestó con sorna algo así como: "Me han confundido muchas veces con mucha gente, pero nunca con Castells. Eso díselo a él".

La dirección del partido y del Grupo Socialista mantiene que el periodo de incertidumbre sobre los impuestos que se vive es consecuencia de su situación de minoría parlamentaria, que les obliga a hacer piruetas en el Congreso y que se traducirá en una difícil negociación presupuestaria.

A ese dato objetivo añade un miembro de la Ejecutiva que, precisamente por eso, hubiera sido deseable evitar determinadas declaraciones, a la espera de concreción en el proyecto de Presupuestos. Así, mientras la intervención de Zapatero en el Pleno tranquilizó y gustó en el Grupo Socialista, su anuncio, en la aciaga rueda de prensa con Berlusconi, de que subirían también los impuestos indirectos, ha devuelto la inquietud. "Tras oír a Zapatero que afectaría a las rentas altas y al capital, ¿cómo explico en tertulias y actos públicos que todos los ciudadanos lo notarán en el IVA?", asegura un miembro del PSOE.

El anuncio de subida de impuestos ya tuvo un inicio accidentado en junio cuando el PSOE pactó con Joan Herrera (ICV) una enmienda con modificaciones de los tipos del IRPF y la retiró sólo unas horas después. Ahora, el Gobierno vuelve con su plan casi con idénticos sobresaltos. El 20 de agosto, José Blanco, vicesecretario general y ministro de Fomento, aseguró en la SER: "Si es necesario elevar determinados tipos impositivos de los que tienen más renta para garantizar políticas sociales, habrá que hacerlo".

El anuncio estuvo precedido de una conversación por teléfono con Zapatero en la que éste dio vía libre a su número dos para lanzar la idea de la subida de impuestos. Sin embargo, esa idea fue luego matizada por otros miembros del Gobierno y algunos dirigentes socialistas consideraron que se había lanzado "a destiempo".

Se empezó en verano con un planteamiento fiscal socialdemócrata clásico y salió Blanco con un discurso que marcaba una línea determinada. Pero, a la luz de las críticas, se cambió el paso y se le desautorizó ligeramente. Blanco empezó sugiriendo retocar el IRPF para gravar a las rentas más altas (de 50.000 euros para arriba), luego se apuntó hacia las rentas del capital y ahora el debate está en gravar el consumo. Se da por descontada la retirada de la deducción de los 400 euros.

También en agosto se produjo la rectificación sobre los 420 euros, asumida por Zapatero desde sus vacaciones en lugar de dejar que lo hiciera el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. Como remate, el portavoz en el Congreso, José Antonio Alonso, desautorizó a Corbacho al pactar con la izquierda la fecha de entrada en vigor de la ayuda a los parados.

Ambos episodios tienen que ver con la estructura del Gobierno, en la que también hay distorsiones. Por ejemplo, que Blanco sea el número dos del partido, pero que en el Gobierno sea un ministro más y que en la práctica actúe como vicepresidente. O que Zapatero extienda a la economía su tendencia a ocuparlo todo. Según un dirigente socialista, hasta hace poco, cuando Zapatero asumía un compromiso público de gasto, todos temían el siguiente paso, el que se resumía como "convencer a Solbes". Un ex miembro del Gobierno llega hasta el extremo de asegurar que Zapatero se autonombró ministro de Economía porque Solbes actuaba como un consejero delegado que tomaba decisiones. Ahora, Salgado, cuenta el mismo dirigente, es una jefa de personal que gestiona decisiones de otro.

La gestión de pagar 420 euros a los parados que perdieron la prestación por desempleo provocó además una cierta intranquilidad entre los barones del partido, preocupados por la situación en cada una de sus comunidades. Uno de ellos censura el profundo desconocimiento del Estado de las autonomías que supone poner en marcha medidas y luego pedir que las autonomías las complementen. De hecho, el presidente andaluz, José Antonio Griñán, se opuso a la petición de Corbacho de que las autonomías asumieran el pago de prestaciones sociales a los parados cuando éstos dejaran de cobrar los 420 euros mensuales. El PSOE tiene dos poderes: el de Zapatero (personal e intransferible) y el de los barones autonómicos. Muchos de ellos son críticos con la forma de gestionar la crisis, pero no están unidos ni forman ningún grupo de oposición al presidente.

--

Menos titubeos y más precisión

El pasado martes, en la reunión a puerta cerrada del Grupo Parlamentario Socialista, hubo sólo tres intervenciones ante la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y la secretaria de Organización, Leire Pajín. Con matices, Manuel de la Rocha, Herick Campos y José Antonio Pérez Tapias coincidieron en apoyar el fondo de la posición del Gobierno, pero dejaron traslucir la petición de que mejore la comunicación de las medidas y que se acaben los titubeos a la hora de exponerlas.

De la Rocha, miembro destacado del sindicato UGT y de Izquierda Socialista, apoyó la reforma fiscal, pero habló de la conveniencia de que se concrete cuanto antes para poder defenderla con argumentos concretos. Campos, diputado por Alicante y ex secretario general de Juventudes Socialistas, pidió campañas concretas de información para contrarrestar al Partido Popular, mientras que Pérez Tapias se centró en la futura ley de economía sostenible, aún en fase de elaboración, para proponer que la norma se debata también en el seno del Grupo Parlamentario Socialista, con participación de los diputados, para poder defenderla públicamente.

Este último, diputado por Granada, tiene un blog en el que, en las últimas semanas, incluye referencias críticas a la gestión del Gobierno ante la crisis económica. Por ejemplo, escribe: "Hay que hacerlo mejor al hablar de impuestos, de prestaciones a parados, de economía sostenible, de financiación autonómica y estatutos reformados, de inmigración, de TDT, de aborto, de libertad religiosa, de política internacional... y, por supuesto, de qué hacemos en Afganistán".

Sobre impuestos, Pérez Tapias asegura que "es conveniente cargarse de razones y darlas, dejando atrás titubeos". Del mismo modo, critica abiertamente y con dureza las palabras de la vicepresidenta económica, Elena Salgado, descartando gravar las Sicav (sociedades de inversión en las que se refugian las grandes fortunas por sus enormes ventajas fiscales). Significativamente, el texto crítico a Salgado termina con una cita de Francisco de Quevedo: "Madre, yo al capital me humillo...".

Por cierto, la subida de impuestos a las Sicav fue descartada por Elena Salgado y aceptada como posible por José Luis Rodríguez Zapatero en dos ocasiones posteriores. Las frases de José Antonio Pérez Tapias no pasarían de la anécdota crítica y aislada de un destacado miembro de Izquierda Socialista si no fuera porque son compartidas en privado por parlamentarios y barones del PSOE.

La 'huida' de ex ministros continúa

En el Congreso se suele conocer como "el Valle de los Caídos" a los escaños que ocupan los ex, es decir, los diputados que han sido ministros y que tienen difícil encaje en la actividad parlamentaria diaria. El PSOE, tras cinco años en el Gobierno, ha incrementado notablemente ese grupo, pero ahora asoma la posibilidad de una cierta desbandada de muchos de ellos, lo que abona una imagen de huida crítica.

Tras la salida ya consumada de Jordi Sevilla y César Antonio Molina, el PSOE cree irremediables las de Pedro Solbes, Mercedes Cabrera, Bernat Soria y Mariano Fernández Bermejo. Molina considera que su paso por la política "está acabad" tras haber sido ministro de Cultura y alega que dejó el escaño al no ver buen encaje. "Cuando avanza la legislatura está todo repartido y es difícil acoplarse. Ya sé que hay mucho diputado que está de coro, pero creo que yo puedo hacer otro tipo de trabajo", alega en una entrevista en la edición Galicia de EL PAÍS (que puede consultarse en elpais.com).

Sólo Solbes ha comunicado ya a la dirección del grupo su próxima salida. Juan Fernando López Aguilar y Magdalena Álvarez se fueron en junio al Parlamento Europeo y Narbona ya dejó su escaño al inicio de la legislatura. Quedan María Antonia Trujillo, Carmen Calvo y Jesús Caldera, los tres con larga trayectoria de militancia en el partido.

El Grupo Socialista admite las dificultades para encajar a ex ministros sin antecedentes políticos que son designados para gestionar una materia y luego se quedan en el Parlamento sin posibilidad de intervenir en el día a día de la Cámara. Algunos consideran que el empeño de Zapatero de meter en las listas a ministros como Bernat Soria, Molina o Bermejo no aporta réditos electorales y a la larga crea un problema en el grupo que, inevitablemente, termina con su renuncia y la imagen de abandono.

En la mayoría de esos casos se ha producido, además, una imagen de alejamiento abrupto de Zapatero, con quien no hablan desde hace mucho. Sevilla ha escrito notas abiertamente críticas en su blog y, como prueba de distancia, su última conversación con el presidente se produjo antes del verano en el Hemiciclo, a la vista de todos, en una agria discusión de 25 minutos sobre Garoña y la energía nuclear. Cuando el ex ministro dejó el escaño hace dos semanas, recibió llamadas de Soraya Sáenz de Santamaría, Rita Barberá o Rodrigo Rato, pero no la de Zapatero.

Los ex ministros de Zapatero no están articulados entre ellos, ni representan ningún grupo crítico. A lo más que llegan es a celebrar amables comidas periódicas de lo que ellos mismos califican como "el club de los ex".

NOTAS.-

La imagen es de Leire Pajín cantando La Internacional [socialista] en Rodiezmo [+].

-

Son 'directos' los impuestos que se aplican sobre la renta y el patrimonio e 'indirectos' aquellos que gravan el consumo.

-

Enlaces [en azul], negritas [con perdón] e imágenes son aportados por EQM.

 

 

 

servido por elquiciodelamancebia 7 comentarios compártelo

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

rp

rp dijo

El último, Pedro Solbes. Zapatero califica de “traidores” a los ex ministros que están abandonando el escaño y ha comentado: “Me quieren crucificar”

Vía ECD, 150909.

Tras las salidas de Jordi Sevilla, o de César Antonio Molina, ayer se consumó el abandono por parte de Pedro Solbes, que ha dejado también su escaño en el Congreso de los Diputados. Una fuga anunciada pero que ha sentado muy mal al presidente del Gobierno. Zapatero está que trina.
Fuentes vinculadas al Gobierno, a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital, confirman que Rodríguez Zapatero está recibiendo con enorme disgusto la serie de defecciones de quienes fueron ministros suyos. Es más, añaden que ha afirmado que “son traidores”. Una frase que ha llegado a conocimiento de otras personalidades del Ejecutivo.

Días antes de que se consumara el adiós de Solbes, el presidente del Gobierno había llegado a comentar, sobre estos abandonos y el negativo efecto que estaban produciendo en la opinión pública: “Me quieren crucificar”.

-
http://www.elconfidencialdigital.com/Articulo.aspx?IdObjeto=22113...

15 Septiembre 2009 | 09:56 AM

STOP

STOP dijo

Nunca jamás pensé que la izquierda de este país me pudiera joder tanto. Estoy en el paro desde hace cuatro años y me han dicho que los 400 euros son para los que acaban de dejar de cobrar en el paro. ¿Y yo? que llevo cuatro años pasando la mano por la pared. ¿Es que soy una mierda? Encima, para más inri me suben todos los impuestos al consumo, es decir, ¿Qué puede hacer un parado de larga duración todo el día sino fumar algún cigarrillo y tomar una cerveza mirando al Sol? Pues ni eso me dejan. Ahí donde más me duele me vuelven a joder subiéndome los precios a base de impuestos "progresistas". Si esto es la izquierda que venga Dios y que lo vea. ¡A la mierda con ellos!

15 Septiembre 2009 | 10:37 AM

El Guerrero del Antifaz

El Guerrero del Antifaz dijo

Cuando veo a la Pajin levantando el puño en alto con esa convicción, me quedo asombrado. ¿Cómo se puede ser tan cínica? Con lo que cobra al mes vivo todo el año, esa es la puta realidad. ¿Qué me está queriendo decir esta mujer? ¿Que tenga agallas para llegar a final de mes? ¿Me está dando fuerzas para que resista mientras ella a mis espaldas se está cagando de la risa? Menudo ejemplo para el socialismo. ¿Y estos se hacen llamar progresistas? Claro, progresistas porque progresan ellos, a los demás que los jodan.

15 Septiembre 2009 | 10:43 AM

rp

rp dijo

De impuestos

Carlos Rodríguez Braun, 150909.

¿Por qué sube los impuestos Zapatero?

Porque el efecto combinado del aumento del gasto público y la caída en la recaudación impulsará el déficit hasta cifras de dos dígitos en relación con el PIB. Su incremento indefinido es política y económicamente insostenible. ¿Por qué no termina de aclarar a quién se los va a subir? Por temor a que el coste político de recaudar supere al beneficio político de gastar.

De ahí los globos sonda y la confusión. ¿Tiene alternativa el Gobierno? Puede recortar el gasto público, pero esto exige principios liberales y valentía para defenderlos y explicarlos. Se supone que representa un coste político muy elevado, aunque en realidad el asunto no es tan evidente, porque el 90 % de los españoles no quieren pagar más impuestos.

¿Hasta cuándo puede aumentar la deuda pública? No se sabe. En Japón es del 180 % del PIB. En todo caso, la deuda pública también son impuestos, aunque futuros. Su aumento indefinido tampoco se sostiene.

¿Quién paga los impuestos? Los que no pueden evitarlo.

-
http://www.larazon.es/private/admin/posts/show/de-impuestos

15 Septiembre 2009 | 11:21 AM

rp

rp dijo

La triple crisis.

Carlos Martínez Gorriarán, responsable de Comunicación y Programa de UPyD
15 de septiembre de 2009

En las segundas Jornadas de Llanes del pasado fin de semana afloró una coincidencia muy ilustrativa: la mayoría de los ponentes, todos de lo más variado –economistas, sindicalistas, científicos y analistas, ligados a UPyD o independientes, con ideas diversas-, coincidían en que atravesamos una crisis triple: económica desde luego, pero también política e institucional y, además, ética o de valores. ¿Están relacionadas? Lo están, y el vínculo causal entre las tres no sólo es de lo más interesante, sino que apunta tanto al origen de nuestros problemas como a las soluciones necesarias.

La triple crisis reclama tres reacciones: de política económica, constitucional y de ética pública. La primera es cosa de quien gobierne (y de un Pacto de Estado), la segunda de un gran acuerdo político (otro Pacto de Estado) y la tercera de la sociedad y de cada uno de nosotros. Vista la cosa con optimismo –imprescindible en este caso, en que tantos datos aconsejan migrar a países más sensatos que el nuestro-, la crisis por triplicado nos da la oportunidad de acometer un conjunto de reformas que de otro modo serían imposibles, por impopulares, audaces y progresistas. Es decir, porque tienen un costo, porque asustan y porque tocarán privilegios.

El diagnóstico de la crisis económica tiene ya pocos secretos: es una crisis financiera internacional empeorada en España por los vicios de nuestra economía, sobre todo por la baja competitividad y la burbuja inmobiliaria. Pero agravada también por la estructura institucional del país, es decir, por su sistema político y la deriva constitucional de los últimos años (cuya última opereta es la autodeterminación de Arenys de Munt).

¿Cuál es el nexo entre crisis económica y política? Para captarlo, basta con recordar la actitud de Zapatero, su gobierno y su partido en este periodo: negó la burbuja inmobiliaria, negó la crisis económica y ahora niega su profundidad, adoptando erráticas medidas fiscales y económicas, populistas, que la están agravando.

En una democracia más exigente, con mayores contrapesos institucionales y civiles, las inacabables mentiras, chapuzas y desmanes del Gobierno de Zapatero habrían tenido un precio muy alto para éste. Pero en España no, porque el sistema político y la opinión pública son tales que garantizan la impunidad de los responsables políticos de la mala gestión, la pasividad, el engaño masivo y el derroche con corrupción.

Pese a las broncas por este traje o aquél tránsfuga, los partidos tradicionales se apoyan unos a otros y comparten el reparto de la tarta, sea ésta la Justicia o, ahora, la nueva Financiación Autonómica. Pronto veremos, por ejemplo, como las acerbas críticas del PP a ese inaceptable sistema de financiación quedarán en nada por los altos beneficios que reportará a los gobiernos de la sra. Aguirre o del sr. Camps, por ejemplo.

Mientras protesta con la boca pequeña, el PP asumirá con la boca grande el saqueo del Estado en beneficio de las autonomías ricas. Al tiempo. Lo cual permite a Zapatero cometer error tras error y perpetrar dislates sin sufrir demasiado.

¿Es la española una sociedad de avestruces? No, sólo es una sociedad de nuevos ricos que viven por encima de sus posibilidades, enfrentados a un empobrecimiento repentino que para algunos será pavoroso, que sacrifica el futuro de jóvenes e innovadores por los de colocados y rutinarios, y sumida en una profunda crisis de valores. Esa crisis de valores explica por qué un gobernante tan mentiroso, irresponsable e intelectualmente inane como Zapatero apenas se vea afectado por tamaño pandemónium.

Si la veracidad, la responsabilidad y la calidad intelectual fueran valores apreciados y exigidos por la ciudadanía española, la mayoría social no soportaría a los políticos mendaces, irresponsables e ignorantes que dominan el cotarro a día de hoy. Pero, por desgracia, la mayoría social española prefiere que le canten nanas, le eviten las malas noticias y le pinten el futuro de rosa (aunque será magenta). De ahí Zapatero y sus apoyos, de ahí la blanda y vacua, aunque chillona, oposición mayoritaria.

Pero no puede durar. Dos instantáneas de estos días anuncian la que se avecina. Una es la digna actitud de los parados catalanes que abuchearon a sus insoportables autoridades en la última Diada, con el preciso grito de “más trabajo y menos banderas”. En castellano, como no podía ser de otra manera ya que han convertido al catalán en idioma único de la Cataluña imaginaria que les oprime.

La otra es de signo inverso: esos padres que han denunciado a la policía por agredir a sus brutales retoños en los “incidentes” de Pozuelo: su pretensión de impunidad e inocencia total y sin educación está en el polo opuesto de cualquier concepto de ciudadanía responsable educada. Y esto es lo que hay. Así como la II República murió por falta de suficientes republicanos de verdad –todos se la querían cargar, los supuestos partidarios y los enemigos conjurados-, la democracia de la Constitución de 1978 se va deshaciendo por carecer de suficientes ciudadanos y demasiados parásitos o aspirantes al chollo, la sinecura y la subvención.

Esto último es lo que se debe cambiar, precisamente.

-
http://www.upyd.es/index.jsp?seccion=5¬icia=27380

15 Septiembre 2009 | 11:30 AM

rp

rp dijo

El rumbo del Gobierno [y II]: El embrollo fiscal

EDITORIAL EN EL PAÍS, 170909

Subir los impuestos es ahora una decisión de alto riesgo; los vaivenes del Gobierno causan alarma

Con toda seguridad, el embrollo fiscal que el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha organizado este verano con anuncios sucesivos y contradictorios, rectificaciones, desautorizaciones y vuelta a empezar, ha sido uno de los factores que más ha contribuido a extender entre los ciudadanos la sensación de improvisación y falta de rumbo ante la crisis económica. Su comparecencia en el Parlamento -cabe recordar que a petición propia- sólo añadió confusión, de tal manera que, a día de hoy, la opinión pública todavía desconoce con exactitud qué quiso decir al anunciar un aumento fiscal de 15.000 millones en 2010.

Ni subir impuestos es automáticamente de izquierdas ni bajarlos de derechas. Ni lo primero equivale a políticas sociales ni lo segundo a estimular la economía. La política fiscal es, sencillamente, otro instrumento de redistribución. Y como tal debe ser manejado con rigor y competencia. Por eso están fuera de lugar los anuncios imprecisos e irreflexivos de subidas de impuestos: no queda claro por qué razón Zapatero confirmó en Italia, en una surrealista conferencia de prensa con Berlusconi, que estudia también aumentar los impuestos indirectos, cuando debió hacerlo el día anterior en el Parlamento, y no lo hizo.

El objetivo fundamental de la política económica es sostener el bienestar de los ciudadanos. Y lo que está sucediendo en España es que se está reduciendo a ritmos inquietantes el PIB por habitante, en gran medida porque lo está haciendo el empleo. El paro ya es más del doble del promedio de la OCDE. Detener esa sangría es la condición necesaria no sólo para reducir pérdidas de bienestar de los ciudadanos, sino también para sanear las cuentas públicas a medio plazo.

Una economía en la que la inversión cae a ritmos del 20% hipoteca su producción futura, su modernización y capacidad competitiva a medio plazo. Sin un aumento de inversión pública que compense el desplome de la privada se corre el riesgo de retrasar más la salida de la crisis.

Es pues indiscutible que sanear las finanzas del Estado es una obligación de cualquier Gobierno. Pero las dos vías para conseguirlo son el aumento de los ingresos y la reducción del gasto, alternativas ambas que reducen los estímulos al crecimiento en el corto plazo. De ahí que resulte decisivo elegir bien el momento de recurrir a cualquiera de ellas, en particular a la subida de impuestos. Si, como ocurre en España, la recesión es muy pronunciada y la recuperación lenta y distante, cuadrar las cuentas públicas no puede ser la máxima prioridad. Eso no significa que el plan no tenga que estar preparado, a ser posible con el respaldo de la oposición. Pero su aplicación ha de esperar a que se detenga la destrucción de empleo.

Entonces, y sólo entonces, será el momento de elevar los impuestos, una decisión que, se quiera o no, tendrá que ser adoptada para reconducir las cuentas públicas deterioradas por la crisis. Pero antes es imprescindible avanzar en la productividad de las administraciones públicas, Gobierno incluido, y en la eficacia recaudatoria. También en aquellas reformas no destructoras de empleo y favorecedoras de la modernización del país.

No parece ser ése el camino emprendido por el Gobierno, encastillado en una rancia retórica que se olvida de la obligación central de la socialdemocracia de compatibilizar la gestión económica eficiente con el compromiso social, en vez de convertirlos en objetivos excluyentes. La diferencia entre las medidas populistas y la política social es más nítida de lo que parece entender Rodríguez Zapatero -ahí están los 400 euros-. De que lo entienda a partir de ahora dependerá en gran parte el futuro inmediato de este país.

-
http://elcomentario.tv/reggio/el-embrollo-fiscal/17/09/2009/

17 Septiembre 2009 | 11:04 AM

Tercera Opinión

Tercera Opinión dijo

Lo mejor de todo es que gracias a este incremento "proporcional" del IVA me he dado cuenta de que soy rico.

Te invito a leer mi artículo al respecto:
http://www.terceraopinion.net/2009/09/27/ayer-supe-que-era-rico/

Un saludo.

29 Septiembre 2009 | 10:09 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de elquiciodelamancebia

El quicio de la mancebía (EQM)

ver perfil »
contacto »
Apoyado en el quicio, perplejo y preocupado ante una sociedad blanda que pasa de historias, tratando de averiguar por qué chirría con su amado óxido. Para mis adentros. Será la edad (España).



La partida continúa hasta la derrota del terrorismo. Fot. Mitxi.

Algunas versiones de 'Ojos verdes'

['Apoyá en er quisio de la mansebía...']:

Aquí para escuchar a Dña. Concha Piquer. Vía Aiseilles.

Aquí para escuchar el collage digital [dueto] de Rocío Jurado & Pasión Vega.

Aquí para escuchar a Isabel Pantoja.

Aquí para escuchar a Carlos Cano.

Aquí para escuchar a Amália Rodrigues.

Aquí para escuchar a Concha Buika.

Aquí para escuchar a Martirio.

Aquí para escuchar a Rocío Jurado.

Aquí para escuchar a Plácido Domingo.


ADVERTENCIA SOBRE COPYRIGHT: Este es un blog no comercial. Las imágenes, música y documentos se editan citando la fuente gratuita [donde se encuentra, de forma libre y sin exigencia de abono de derecho alguno, exactamente lo mismo]. En caso de existir COPYRIGHT si, por error, se hubiera publicado algo inadecuadamente, comuníquenoslo y el documento, la imagen o la música serán eliminados de forma inmediata. Gracias.

No a la violación de las comunicaciones en internet. Sí a los derechos de autor ajustados a las nuevas tecnologías. No a la subsistencia de intermediarios videográficos sin futuro, encarecedores artificiosos del valor del producto. Sí al precio y comercio justo. No a la estafa.

Locations of visitors to this page




Fotos

elquiciodelamancebia todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera