La Coctelera

El quicio de la mancebía (EQM)

Reflexiones en torno a las chirriantes bisagras que no nos dejan dormir. Al fondo, las bellas artes.

31 Octubre 2009

Bernarda de Utrera [España, 1927-2009]

.

Bulerias. Bernarda de Utrera. Vía MusicAgesTV.

Nadie más flamenco que Bernarda

Arcadi Espada en El Mundo, 291009. Vía su blog.

Ha muerto la que metía la guía telefónica por bulerías, doña Bernarda de Utrera y de Pinini. Muerta en cuanto alcanzó los años que había vivido su hermana. Fernanda fue, oficialmente, la gran trágica del hermanato. Lo comprendo. Se dio a un cante grande y solemne, como las soleares, y sus manos levantadas buscando el aire eran una prueba sólida del dilema: o la música o la muerte. Por detrás siempre venía Bernarda, algo más menuda y desaliñada, procesando las raspas y metiéndolas en compás. Un reciclaje.

Los cuplés, beatles y boleros por ella tratados salían convertidos en una de esas barritas de biomasa que se utilizan ahora para alimentar las calderas. Gran ecológica. Hay muchas historias de flamencos en Nueva York. Antropologías gamberras, como Carmen asando sardinas en los somieres del Waldorf. La más bella y contenida, sin embargo, es la carita de Bernarda asomada a la ventana de un rascacielos y preguntándose con voz absorta: «¿Por dónde caerá Utrera

Hace años pasé un verano buscando flamencos. Todos muertos. Mairena, Camarón, Terremoto, Joselero (ya había muerto el del Gastor) y las hermanas de Utrera. Empezaba a estar de moda la pureza. La discusión, por apoderarse de la denominación de origen del cante, era entre andalucistas y gitanistas. Yo iba con los buenos, porque al menos no cobraban subvenciones. Pero unos y otros compartían un error de principio ¡y de principios!: toda la evidencia flamenca apunta a la inexistencia de lo originario. No hay cerdo negro.

El flamenco consiste, precisamente, en meter el aire que pase a compás. Lo que sople. Lo que le sople al hombre. El flamenco es un actitud de supervivencia. Está el hambre, desde luego, cuando estaba. Pero hoy, con los lujos, domina la supervivencia estética.

Así pues yo no conocí a nadie más flamenco que Bernarda. Ni el Mairena asistido de la célebre «razón incorpórea» de su letrista Ricardo Molina. Ni siquiera Fernanda, tan grandiosa que imponía un exceso de silencio al ambiente. Bernarda de Utrera y de Pinini era el ambiente sometido a la implacable horma de su genio.

Por si fuese poco yo tenía y tengo una sospecha: que toda su vida de soltera y de hermanita, no exenta de drama y soledad y de trenes en marcha que partieron, nada singular, caso de mil vidas, la ahormó también en los 12 tiempos y así la zanjó. Su cante nada tuvo de humo de tugurio, de bohemia y artisteo, de impostación poética. Todo lo que iba pasándole en los tercios era tan natural y explicable como el niño que nace, abre los ojos y llora.

Geografía de Bernarda de Utrera

Antonio Burgos en Abc, 301009.

Cuando empezaban a despuntar como artistas, yo me acuerdo haberlas visto de muchacho en la zapatería de mi madre, comprando chicarros. Me dijo la que me parió:

-Estas muchachas que se acaban de ir son La Fernanda y La Bernarda de Utrera.

Seguramente estarían cantando en El Guajiro, que era entonces, antes de la apertura de Los Gallos, la pista de despegue para el cante y el baile en Sevilla. Luego las escuché ya cantar en algún espectáculo flamenco de Festivales de España. Muchas noches, José Antonio Blázquez me hablaba de ellas, cuando venía de escuchar a sus Niñas de José por algún festival. Pero en persona no conocí a Fernanda y Bernarda hasta mucho más tarde, en un festival de Mairena del Alcor.

Me las presentó Chumy Chúmez, su gran partidario. El genial dibujante era un vasco loquito por el flamenco, y en aquella época hacía documentales para TVE, como más tarde el arcense José María Velázquez con «Rito y geografía del cante». Tan aficionado al flamenco era Chumy Chúmez y tan metido estaba en el mundo del cante, que fue quien se llevó a Madrid a José Menese. No es que lo animara a marchar a la Corte, no. Se lo llevó literalmente: en el transportín de su moto, de La Puebla de Cazalla a Madrid, de un tirón.

Fernanda y Bernarda no fueron en moto a Madrid. Fueron contratadas. Ya eran gente en el mundo del cante. Fernanda, un perfil de desterrada princesa de la India, o de sacerdotisa de Egipto, algo así oriental, desvanecido, pero por soleá. Bernarda no parecía su hermana, con su nariz chatona, plantada con nervio en el escenario, donde si se lo proponía era capaz de meter por bulerías la Crítica de la Razón Pura de don Emmanuel Kant, pero con notas a pie de página y todo. Y con toda la gracia.

Lo que más siento de esta galería del cante que se nos va yendo (Pericón, Beni, Chano, Chocolate) es que desaparece con ella la gracia. Los flamencos funcionariales de ahora no tienen anécdotas, no se cuentan de ellos historias de tirarte y de pegarte chocazos por las esquinas.

¿Y los flamencos en el Pabellón de España de la Feria Mundial de Nueva York de 1964? ¿Había allí arte? Podría hacerse un libro con el anecdotario de los flamencos en aquella Feria. En la que estuvieron Fernanda y Bernarda, ya triunfantes. Con cuyas anécdotas neoyorquinas no sé si un libro, pero una edición especial de «Vía Marciala» sí que puede hacerse. Era la vez primera que se iban lejos de Utrera, y Bernarda, para no asustar a su madre, tuvo una salida genial. Cuando le dijeron que se iban a trabajar a Nueva York, la señora Inés Peña le preguntó a Bernarda:

-Niña, ¿y eso dónde está?
-Omá, una mijita más pallá de Barcelona.

Ooooooooole. Y luego, ya en la ciudad de los rascacielos, ese día de la llegada, con las horas cambiadas, y ese alojamiento en la planta cuatro mil ochocientos doce de un hotel altísimo de Manhattan. Y esas niñas de José asomadas a la ventana para endiquelar y novelerear. Y esos taxis amarillos que desde allí arriba se ven así de chiquetitos. Y Bernarda, muy seria, que le pregunta a Fernanda, sin dejar de mirar el horizonte del río Hudson:

-Hermana, ¿Utrera pá dónde cae? ¿Pallá o pacá?

Mágica geografía de Bernarda, que ahora se habrá completado con el mapa celestial. Llegó Bernarda al cielo y allí, acodada en el barandal del arte, estaba ya Fernanda. Quien al verla llegar, y acordándose de Nueva York, seguro que le dijo:

-Bernarda, no te preocupes, que yo aquí sí sé pá dónde cae Utrera. Utrera cae pallá.

Y Fernanda señalaría a Bernarda el lugar exacto donde estaba la Virgen de Consolación en persona. Con un barquito de verdad y de arte en la mano.

 

NOTA.- Enlaces, corchetes, negritas [con perdón] e imágenes son aportados por EQM.

servido por elquiciodelamancebia 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Jork

Jork dijo

Única. Descanse en paz y gracias, niña.

31 Octubre 2009 | 11:01 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de elquiciodelamancebia

El quicio de la mancebía (EQM)

ver perfil »
contacto »
Apoyado en el quicio, perplejo y preocupado ante una sociedad blanda que pasa de historias, tratando de averiguar por qué chirría con su amado óxido. Para mis adentros. Será la edad (España).



La partida continúa hasta la derrota del terrorismo. Fot. Mitxi.

Algunas versiones de 'Ojos verdes' ['Apoyá en er quisio de la mansebía...']:

-


Dña. Concha Piquer. Vía Aiseilles.

-

Aquí para escuchar el collage digital [dueto] de Rocío Jurado & Pasión Vega.

Aquí para escuchar a Isabel Pantoja.

Aquí para escuchar a Carlos Cano.

Aquí para escuchar a Amália Rodrigues.

Aquí para escuchar a Concha Buika.

Aquí para escuchar a Martirio.

Aquí para escuchar a Rocío Jurado.

Aquí para escuchar a Plácido Domingo.


ADVERTENCIA SOBRE COPYRIGHT: Este es un blog no comercial. Las imágenes, música y documentos se editan citando la fuente gratuita (donde se encuentra, de forma libre y sin abono de derecho alguno, exactamente lo mismo). En caso de existir COPYRIGHT si, por error, se hubiera publicado algo inadecuadamente, comuníquenoslo y el documento, la imagen o la música serán eliminados de forma inmediata. Gracias.

Locations of visitors to this page




Fotos

elquiciodelamancebia todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera