Dentaduras infantiles
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+50, +70 y nonagenarios
Sobre el nombramiento de Alberto Oliart [81 años], como presidente de RTVE, con el consiguiente debate relativo a su avanzada edad:
Nuestro franquista 'muro' [ZP dixit] gobernó España sin oposición de relevancia y hasta morir de viejito: 83.
Fraga gobernó Galicia hasta los 83 años. Y no más porque, a pesar de ganar en 2005 por amplia mayoría (37 escaños), el bipartito [PSdeG (25) y BNG (13)] lo impidió.
Quizás por esto último los políticos dedican más atención a las masturbaciones que a los ancianos. No vaya a ser.
TVE echó a la calle a los mayores de 52 años, fantástico indicador de cuándo, por lo general, esta sociedad te considera finiquitado.
En los anuncios de la tele los mayores de 50 años no existen salvo cuando se trata de vender prótesis dentales o viajes para la tercera edad, siempre con ancianos mostrando sonrientes dentaduras, que no obedecen, ciertamente, a la cobertura de una 'laureada' sanidad pública que, en tal especialidad, se limita a las más burdas tareas de sacamuelas, en sentido literal.
Esto algún día tendrá que acabar porque cada vez hay más viejitos y con más edad, con lo cual se produce una trascendente novedad: la antigua vejez ha dejado de ser vieja, porque cada vez es más frecuente rondar el siglo. Y, repito, cada vez son más... votos.
¿Solución? Sabremos que ha llegado cuando las niñatas dejen de ser ministras.
¿La vía? Una vertebración social de los mayores de 50 años -ya son multitud- que ponga en jaque la gobernabilidad infantil.
Pero, por el momento, esa inmensa sociedad afectada permanece muda, como exige el Gobierno para el caso Alakrana.
Contemplando, verbigracia, en qué risa ha quedado la Ley de Dependencia; cómo, periódicamente, las pensiones se reducen en su cuantía inicial -alterando el proceso para su cálculo, con efectos retroactivos- porque dicen que el sistema no da para más; o, en fin, la inexistencia de residencias geriátricas para bolsillos medios.
En todo caso, mantengo la esperanza de que tal silencio no dure mucho porque, entre muchas otras razones, cuando nos recuperemos de la crisis económica, los mayores de 45 años que hayan perdido su empleo ya pueden irse olvidando de conseguir trabajo, salvo que pongan este país patas arriba. Y no creo que se queden parados.
Porque no es cierto -como dijo ayer El País- que tildar de 'senior' a alguien sea un prejuicio. En España es el fruto de una eficaz y catastrófica política gubernamental, aplicada a conciencia por el optimista_profesional incluso en su propio partido.
NOTA.- Enlaces, corchetes, negritas [con perdón] e imágenes son aportados por EQM.



brigadista dijo
Sr. Quicio, además de apoyar su reflexión sobre los mayores, hay otro asunto que también quisiera subrayar: ZP tiene que recurrir al muro franquista para proveerse de altos cargos con una pizca de sentido común.
Veamos:
(Alberto Carlos Oliart Saussol; Mérida, 1928) Político y abogado del Estado franquista español. Licenciado en Derecho por la Universidad franquista de Barcelona, obtuvo la plaza de Abogado del Estado en 1953, en pleno régimen franquista, es decir, 22 años antes de que el dictador se muriera.
Durante el régimen franquista desempeñó, entre otros cargos franquistas:
- 1963.- Jefe del Gabinete Técnico de la Subsecretaria de Hacienda.
- 1965.- Director Administrativo y Financiero de RENFE.
- 1967.- Secretario General de Renfe.
- 1968.- Abogado del Estado en el franquista Tribunal Supremo.
Es decir, como tantos actuales demócratas, criado a los pechos de la dictadura.
Después, con Suárez contribuyó brillantemente a consolidar la democracia como Ministro.
Sin llegar al nivel de Martín Villa, pero merodeando. Tipo el progenitor A de la Vicepresidenta Salgado, que -según acabo de leer- también coqueteaba con el yugo y las flechas.
Por eso me da tanta pena que los zapatéticos se empeñen en matar al padre.
13 Noviembre 2009 | 11:12 AM