Claude Chabrol [1930-2010]
.

'Le boucher' [El carnicero, 1969]. Compuesta por Pierre Jansen [Francia, 1930], para la banda sonora de la película del mismo nombre [1970], de Chabrol. Vía paschicchic.
.
Claude Chabrol [París,1930-2010]
Director de cine francés. Junto a Jean-Luc Godard y Jacques Rivette el último superviviente de la Nouvelle Vague, movimiento vinculado a Les Cahiers du cinéma, de André Bazin.
Su primera colaboración con Les Cahiers du cinéma será con la crítica de Cantando bajo la lluvia (1953 de Stanley Donen y Gene Kelly). Más tarde, en el número 39, un ensayo sobre Hitchcock, 'Hitchcock por encima del mal', que precede a su monografía sobre el director británico que realizará junto a Éric Rohmer.
En 1956, funda la productora AJYM Films, en la que comenzarán sus andanzas cinematográficas varios miembros de la Nouvelle Vague, como Jacques Rivette, Éric Rohmer, Philippe de Broca o Jacques Gaillard. El mismo Chabrol usará AJYM Films para producir sus primeros cinco largometrajes antes de su cierre definitivo en 1961.
Su cine se basa en tramas simples con personajes complicados. Los autores de referencia en la creación de los personajes de Claude Chabrol son Alfred Hitchcock, Fritz Lang y Ernst Lubitsch, con los que comparte una visión similar de la realidad, y, sobre todo, una visión similar de la importancia de la estructura y de la construcción cinematográfica como lo más importante de la película. Lo que busca es crear personajes que estén entre la apariencia y la realidad, entre la superficialidad y la profundidad, y presentarlos en la película de una forma muy teatral, como un arte de las apariencias.
En sus palabras: La construcción es mucho más importante que la intriga. El ideal sería que la forma de una película manifestara para todos la esencia, pero es evidente que esto nunca pasa. Los personajes y la intriga existen sólo para suscitar el interés del espectador, ya sea porque recobran lo que ya conoce, o porque le proponen aventurarse por un nuevo terreno. Pero lo que da forma a una película es siempre la construcción: es decir, todo lo referente al ritmo, la armonía de la forma escrita -la conexión entre las escenas- y el conjunto de señales que se disponen para que puedan comprenderse sin ambigüedad. La clave que permite pasar de la bidimensionalidad de la pantalla a la esencia de la película se encuentra sobre todo en la construcción.
El juego de miradas, el uso de las panorámicas para describir los momentos más importantes de sus películas, el uso del tráveling, del encuadre, y especialmente el lenguaje no verbal que sus personajes expresan gracias a trabajar con grandes actores, son algunos de los recursos formales que intervienen en la construcción de la realidad dentro del film, pero esta construcción nunca se convierte en una referencia estética, sino que ha de desaparecer completamente para dejar a los personajes actuar de forma autónoma.
El triángulo Charles-Hélène-Paul es sin duda la creación formal más característica de la obra de Chabrol. Esta contraposición surge con Los primos (1959), los primeros Charles y Paul de la filmografía chabroliana. En esta película, Gérard Blain es Charles, un chico de provincia que se matricula en la facultad de derecho de París, a donde irá a vivir a casa de su primo Paul, interpretado por Jean-Claude Brialy. Paul está más interesado en organizar noches de juerga que en estudiar, mientras que Charles es estudioso y tímido. Todo se convierte en tragedia cuando aparece en escena Florence, interpretada por Juliette Mayniel, de la que Charles se enamora locamente, un amor que se desvanece tan rápido como surge, cuando Paul se la quita. Cuando llega el día del examen más importante, Charles, deprimido por la convivencia con la pareja, falla clamorosamente, mientras que Paul lo supera gracias a sus trampas y sobornos. Cuando vuelve a casa, Charles, frustrado, introduce una bala en la pistola de su primo mientras duerme, pero el disparo no sale. Cuando se levanta, Paul comienza a jugar con la pistola sin saber que está cargada, y la mala suerte quiere que se dispare, matando a Charles.
Aquí aparecen por primera vez el Charles víctima y el Paul verdugo, que tendrán que esperar hasta 1961, en El tercer amante (1961) para encontrar a Hélène, encarnada siempre por Stéphane Audran. Hélène es su personaje. En ella coinciden la bondad de Charles y la maldad de Paul, Hélène es la ambigüedad personificada en Stéphane Audran, sensual y distante, deseable y fría, esposa y amante, adúltera y fiel.
La época dorada en la que se desarrolla hasta las últimas consecuencias este triángulo será la época de la exitosa colaboración con el productor André Génovès. La construcción de estas películas es siempre la misma: un extraño aparece para perturbar la vida de una pareja, con consecuencias fatales. Todas presentan esta simetría a tres bandas, pero los tres papeles son éticamente intercambiables. Hélène es a veces la esposa engañada (Al anochecer (1971)), otras es ella la adúltera (La mujer infiel (1968)), cuando no es la amante (Accidente sin huella (1969)). De la misma forma, Charles no es siempre la víctima (sólo en La mujer infiel, bajo el nombre de Victor, y en La Ruptura), también puede ser él el verdugo (en Accidente sin huella), o ser símplemente una encarnación del destino, del azar (como en El carnicero (1970)).
No siempre están los tres, al menos "de nombre", pero todas las películas de esta etapa se desarrollan con este simple y a la vez complejo esquema. Jean Renoir dijo que los grandes directores hacen la misma película una y otra vez; quizás sea Chabrol el que se ha tomado esa frase más en serio.
Es su primera etapa [1958-1962], el díptico formado por El bello Sergio (Le Beau Serge, 1958) y Los primos (Les cousins, 1958) serán sus dos primeras películas. Estas dos películas forman un retrato casi especular la una de la otra, la primera desarrollada en el campo, la segunda en la ciudad, la primera termina con un nacimiento, la segunda con una muerte, etc.. Nada en Chabrol es casual. El bello Sergio obtiene el premio a la mejor dirección en el Festival de Locarno, y el Premio Jean Vigo al año siguiente. Los primos, rodada en julio de 1958 consigue el Oso de Oro en el Festival de Berlín. En mayo de 1959 rueda "Una doble Vida" (A double tour, 1959), con la que su protagonista, Madeleine Robinson obtiene la Copa Volpi a la interpretación femenina en la Mostra de Venecia. Durante el rodaje de Los primos, Gérard Blain le presenta a Stéphane Audran, cuya aparición provoca el divorcio entre Claude y Agnès, de la que se separa ese mismo año de 1958. La primera aparición de Stéphane Audran en una película de Chabrol será en Les bonnes Femmes (1960), película que supone su primer fracaso en taquilla.
Durante la etapa Génovès [1967- 1974] se desarrolla su creación más característica, el triángulo argumental formado por los personajes Paul, Hélène y Charles de una forma más precisa, evidente y magistral, si bien todos los personajes habían nacido en la etapa anterior. Con Génovès Chabrol establecerá de forma definitiva su estilo cinematográfico y su esquema constructivo. En esta época su musa será Stéphane Audran, madre de su tercer hijo, Thomas Chabrol, actor en muchas de las películas de su padre desde finales de los 80. A pesar de la importancia de la estructura del relato cinematográfico que había creado, en general la crítica de esos años le consideraba una especie de desertor y de cínico, por haber abandonado los principios estéticos de la Nouvelle Vague y haberse pasado a un cine comercial. La primera afirmación es cierta, pero la comercialidad de las películas de Chabrol puede llevar a engaño. Muchas fueron éxitos de taquilla, trabajó con actores y actrices establecidos dentro del star-system, pero la arquitectura cinematográfica que hay detrás de sus relatos nos obliga a darnos cuenta de que en su cine hay algo más. Respecto al abandono de la Nouvelle Vague, Chabrol sólo dijo: No existe una "nueva ola", sólo existe el mar.
Su colaboración con el productor Marin Karmitz ha sido la más larga y la más fructífera [1985-2003], en la que podemos encontrarnos las obras de la que serían su segunda juventud, a partir de La ceremonia (La cérémonie, 1995). Es en esta etapa cuando hace su aparición un nuevo tipo de mujer interpretado por Isabelle Huppert, que deja de lado el triángulo de poder anterior, tomando el personaje femenino el control total sobre el relato cinematográfico. En esta etapa se sucedieron los premios internacionales en festivales como Cannes, Venecia, Toronto o Montreal, o San Sebastián y Valladolid en España, premios tanto para él y sus películas como para las interpretaciones de Isabelle Huppert en particular.
En ésta su última etapa [2006-2009], casi su "tercera juventud" a sus casi 80 años, Chabrol ha retomado algunas de sus características del cine anterior, como el triángulo amoroso de Una chica cortada en dos (Une fille coupée en deux, 2007), o la participación de Isabelle Huppert en Borrachera de poder (L'ivresse du pouvoir, 2006).
De Wikipedia y elaboración propia [EQM]
Claude Chabrol ha muerto
Santiago González en su blog, 130910.
Ayer, a la hora de desayunar, mi mujer empezó a leer un perfil del ministro del Interior en El Correo, en el que se presentaba a Alfredo Pérez Rubalcaba como "el nieto del carnicero de Solares". "Podría ser asunto para una película de Chabrol", dijo y yo asentí. No sabíamos que uno de los más grandes talentos del cine francés acababa de morir, a los 80 años. De aquella cuadrilla de cineastas que revolucionaron el cine francés y aún el europeo, él era uno de los más sólidos y prolíficos. Ha seguido los pasos de Truffaut, Louis Malle y Eric Rohmer. Solo quedan, también octogenarios, Alain Resnais, Jean Luc Godard y Agnes Vardà.
Culto, fino, elegante, apegado a los placeres de este mundo, era un reputado gastrónomo que tenía prohibidos los sandwiches en el catering de sus rodajes. Diseccionó como nadie el alma de la burguesía francesa, tanto si era la provinciana como la capitalina. Gran aficionado al género negro, dirigió algunas películas memorables. Tenía un toque especial. Incluso cuando se equivocaba, como en la película cuyo arranque reproducimos aquí: 'La ceremonia', que se basa en la novela de Ruth Rendell 'Un juicio de piedra', que ha sido una de mis obras favoritas dentro del género, desde que leí aquel impresionante comienzo: "Eunice Parchman asesinó a la familia Coverdale porque no sabía leer ni escribir".
La novela estaba ambientada en Inglaterra al filo de los años sesenta del siglo pasado y contaba la tragedia íntima de la protagonista, una analfabeta en un mundo lleno de referencias a lo escrito. Para mayor abundamiento, la familia en cuya casa sirve es culta e intelectual. Su afán por ocultar su vergüenza será el factor desencadenante de la tragedia. Chabrol traslada la acción a Francia en la época actual, con lo que pierde la explicación de Rendell al analfabetismo de Parchman: era una niña desplazada durante su edad escolar, en la segunda guerra mundial. Finalmente, el desenlace de la novela no funciona en la película: la prueba del asesinato.
En 1960, para grabar un concierto de la televisión, había que colocar un micrófono que permitía grabar sonidos, conversaciones... y disparos. En 1995 se podía grabar con una conexión directa. Pese a todo, la historia atrapa y envuelve al espectador, al menos a mí, y el trabajo del trío protagonista, Jacqueline Bisset, Isabelle Huppert y Sandrine Bonaire es admirable.
Hace bastantes años leí una entrevista con Chabrol, en la que dejó una frase imperecedera: "La estupidez humana es infinitamente más fascinante que la inteligencia, porque mientras ésta tiene límites, aquella no".
Disidente entre los suyos
Diego Galán en El País, 130910.
Claude Chabrol perteneció a la generación de la llamada Nouvelle Vague pero no formó parte de sus premisas. En realidad, no las hubo. Todo aquel movimiento consistió en un grupo de muchachos ambiciosos que necesitaban matar al padre para reemplazarlo. Los viejos clásicos del cine francés fueron despedazados con mordacidad en sus críticas, la mayoría de ellas publicadas en la revista Cahiers du Cinéma, y cuando lograron dirigir sus propias películas cada cual tomó un camino distinto.
Salvo la modernidad del lenguaje, ningún otro elemento común apareció en ellas. Godard, Rivette y Resnais, supervivientes de aquel movimiento, casaban mal entre ellos, y aún menos con Chabrol, Truffaut, Louis Malle, Eric Rohmer, Marguerite Duras o Alain Robbe-Grillet... Fueron individualidades que renovaron la cinematografía francesa, y de paso también la europea y parte de la mundial, más por su ímpetu creativo que por ajustarse a normas.
Chabrol se interesó por Hitchcock y, aunque ya es un clásico el libro que Truffaut publicó sobre el genio del maestro inglés, Chabrol fue en realidad su más fiel heredero. Le interesó el conflicto moral que a menudo subyace en el cine de Hitchcock, y sobre todo su sentido del humor. Chabrol escudriñó las contradicciones de la burguesía francesa, especialmente la rural o durante la ocupación nazi, y a ella dirigió sus dardos. El carnicero, La ceremonia, Inocentes con manos sucias, Un asunto de mujeres, La flor del mal, En el corazón de la mentira, Pollo al vinagre... Rodó tantas películas Chabrol, más de sesenta, que lógicamente no todas pudieron ser buenas.
Se le reprochó que su cine acabara siendo tan clásico como el que criticaba de joven, pero, cada uno en su medida, fue ese un destino común a los innovadores de la Nouvelle Vague, dejando a Godard siempre aparte. No sé si Chabrol se encasilló en la repetición de fórmulas y acabó siendo un director sin savia. El tiempo lo dirá, pero ya hoy es difícil no encontrar ironías interesantes en cualquiera de sus películas, un atisbo de genial malignidad en el que no queda títere con cabeza. Se reía de sí mismo y de sus contemporáneos con la zorrería de un viejo perverso, sabiendo ver la maldad escondida bajo la apariencia de las gentes respetables. Una mordaz radiografía de la Francia de hoy.
NOTA.- Enlaces [en azul], corchetes, negritas [con perdón] e imágenes son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.



ADVERTENCIA SOBRE COPYRIGHT: Este es un blog no comercial. Las imágenes, música y documentos se editan citando la fuente gratuita [donde se encuentra, de forma libre y sin exigencia de abono de derecho alguno, exactamente lo mismo]. En caso de existir COPYRIGHT si, por error, se hubiera publicado algo inadecuadamente, comuníquenoslo y el documento, la imagen o la música serán eliminados de forma inmediata. Gracias.
Doctor Llilett dijo
Un grandísimo director.
18 Septiembre 2010 | 12:52 AM