La Coctelera

El quicio de la mancebía (EQM)

Reflexiones en torno a las chirriantes bisagras que no nos dejan dormir. Al fondo, las bellas artes.

15 Enero 2012

El último deseo

.

[Colaboración especial de El Xiquet de Columbretes].

Relato breve.

.

El abuelo tenía noventa años y conservaba toda la densidad de su pelo, bien blanco. Y a los que se lo recordaban con envidia les explicaba: "el pelo no sirve para nada", e inmediatamente les ofrecía un cambio: "mi pelo por tu dentadura". Y todos se callaban. Provenía de los campos del interior, agricultor de toda la vida. Siempre recordaba que durante la niñez, en su pueblo, los Reyes Magos sólo le dejaban dentro del zapato una naranja, que devoraba con avidez esa misma mañana. Era otra época, decía.

En su juventud el abuelo era divertido, sobre todo con un vaso de tinto en la mano; tocaba el laúd en la rondalla del pueblo y esa afición musical le facilitó el contacto con abundantes muchachas de todas las localidades de alrededor. No se consideraba mujeriego, sólo un melifluo con las mujeres. Ni un sólo acorde mantiene ya hoy en la memoria y las cuerdas de su instrumento musical las tiene tan viejas y desafinadas que ya no son capaces de emocionar ningún alma. Son tiempos de senilidad, de contemplación. Aún recuerda su energía cuando cruzaba a nado con sus amigos el inmenso río para robar uva en la otra orilla. Lo peor era el regreso, llevando entre los dientes todos los racimos que podían, luchando contra la corriente y contra los insultos, maldiciones y pedradas del dueño. "Ahora soy incapaz de meterme hasta en la irrisoria bañera", dice guasón.

Desde que se quedó viudo vive en casa de su hija, en la capital. Allí le han acondicionado una habitación para él solo. Larga a todo el mundo que se siente muy a gusto y muy bien tratado y que le gustan jugar con sus nietos. Rechaza la TV, dice que hay demasiada violencia gratuita y cuando ve escenas agresivas se levanta y con sus nerviosos y rígidos andares, se marcha. Quizás la guerra civil tuvo mucho que ver en eso. Sin embargo, de más joven, en el pueblo, le gustaba leer a los amigos de su padre en voz alta y clara el semanario "El Caso", un periódico de sucesos que relataba en sus páginas los crímenes y episodios dramáticos más escabrosos de la posguerra española. Seguro que de esa costumbre le ha quedado la imposibilitad de leer para sí mismo, en silencio. Cuando lo intenta, siempre se le oye un murmullo de palabras y los nietos no pueden evitar una sonrisa.

Hace días que no se siente bien y ya no juega con los críos. Piensa excesivamente en "la pobre María", su mujer. En urgencias no le ven nada: "es normal, a estas edades ya nada funciona del modo correcto", afirma el médico de guardia. Las visitas a los diferentes especialistas tampoco ayudan a definir enfermedad alguna, y ya no se sabe si es que es incapaz de explicar lo que le pasa o es que exagera los síntomas. El caso es que, de nuevo en casa, cada vez tarda más en levantarse y habla menos que de costumbre. Las ganas de comer se le van mermando y sólo los caros batidos energéticos le mantienen medianamente fuerte. No hay un sólo día que los nietos, junto a su hija y su yerno, no pasen por su cuarto para desearle las buenas noches y darle un sincero beso.

La otra tarde se sintió tan mal que quisieron llamar a urgencias, pero él lo prohibió. No quería más médicos. Ante la situación, que se presentaba preocupante, la hija llamó a sus seis hermanos y éstos se presentaron con sus correspondientes hijos. En un momento dado el abuelo se vio rodeado de sus siete hijos más sus nueras y yerno, y sus veinte nietos. Una gran masa humana que no cabía en aquella habitación. Todos estaban en silencio, atentos a cualquier necesidad o requerimiento de él. Y cuando menos se lo esperaban dijo con voz suave: "dejarme sólo; quiero estar sólo, por favor". Y contrariados fueron saliendo uno a uno, despacio, sin ganas de hacerlo.

Su hija fue la última en resistirse. Ella siempre creyó que los que presienten que van a irse de forma inmediata, prefieren hacerlo rodeados de sus seres queridos. Sin embargo, únicamente se fue cuando oyó de nuevo a su padre decirle: "por favor..., sal; me duele ver lo mucho que dejo." Aquella observación le produjo un fuerte impacto, pues nunca había pensado de esa manera. Comprendió entonces que, ante la muerte, uno siempre está sólo por muy acompañado que se encuentre y que la soledad absoluta ayuda a asumirla más fácilmente. Cuando abandonó la habitación, lo hizo cerrando al unísono la puerta y sus ojos hinchados de lágrimas.

.

El Xiquet de Columbretes [2012]. Todos los derechos reservados.

.

El Caso, semanario de sucesos [España, 1952-1887]. Fundado por Eugenio Suárez [España, 1919] -como también, entre otras publicaciones, de 'Sábado Gráfico', 'El cocodrilo Leopoldo', 'Velocidad', 'Discóbolo', 'Cine en 7 días' o 'El Burladero'- y en el que fue colaboradora fundamental la fabulosa Margarita Landi [España, 1918-2004].

El número al que pertenece esta portada contaba la historia de Pilar Prades Expósito [BejísCastellón, España, 1928-1959], última criminal ejecutada en España, que lo fue por garrote vil, caso que dió lugar a 'El verdugo' [1963], film de Luis García-Berlanga [España, 1921-2010] y, en 1985, al correspondiente episodio de la serie de TVE La huella del crimen, dirigido por Pedro Olea [España, 1938] y protagonizado por Terele Pavez [España, 1939].

NOTAS.- Enlaces, corchetes, negritas [con perdón] e imágenes son aportados por EQM.

servido por elquiciodelamancebia 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Travery

Travery dijo

"Me duele ver lo mucho que dejo" En esas palabras se encierra todo el dolor de una marcha forzada.

15 Enero 2012 | 11:18 AM

Rosa

Rosa dijo

El alma se va acomodando a la partida que le pide el cuerpo...

15 Enero 2012 | 01:54 PM

Luis

Luis dijo

Quién pudiera revivir la vida con la experiencia del que se despide de la misma! Que mal enseñados que estamos!

15 Enero 2012 | 02:45 PM

Quique Gómez

Quique Gómez dijo

Los abuelos sólo por sus experiencias ya son sabios. Sabiduría que hoy en día no se les reconoce, desgraciadamente.

15 Enero 2012 | 07:25 PM

ss

ss dijo

A abuelo que huye, puente de plata.
Firmado: la Seguridad Social.

15 Enero 2012 | 11:35 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de elquiciodelamancebia

El quicio de la mancebía (EQM)

ver perfil »
contacto »
Apoyado en el quicio, perplejo y preocupado ante una sociedad blanda que pasa de historias, tratando de averiguar por qué chirría con su amado óxido. Para mis adentros. Será la edad (España).



La partida continúa hasta la derrota del terrorismo. Fot. Mitxi.

Algunas versiones de 'Ojos verdes'

['Apoyá en er quisio de la mansebía...']:

Aquí para escuchar a Dña. Concha Piquer. Vía Aiseilles.

Aquí para escuchar el collage digital [dueto] de Rocío Jurado & Pasión Vega.

Aquí para escuchar a Isabel Pantoja.

Aquí para escuchar a Carlos Cano.

Aquí para escuchar a Amália Rodrigues.

Aquí para escuchar a Concha Buika.

Aquí para escuchar a Martirio.

Aquí para escuchar a Rocío Jurado.

Aquí para escuchar a Plácido Domingo.


ADVERTENCIA SOBRE COPYRIGHT: Este es un blog no comercial. Las imágenes, música y documentos se editan citando la fuente gratuita [donde se encuentra, de forma libre y sin exigencia de abono de derecho alguno, exactamente lo mismo]. En caso de existir COPYRIGHT si, por error, se hubiera publicado algo inadecuadamente, comuníquenoslo y el documento, la imagen o la música serán eliminados de forma inmediata. Gracias.

No a la violación de las comunicaciones en internet. Sí a los derechos de autor ajustados a las nuevas tecnologías. No a la subsistencia de intermediarios videográficos sin futuro, encarecedores artificiosos del valor del producto. Sí al precio y comercio justo. No a la estafa.

Locations of visitors to this page




Fotos

elquiciodelamancebia todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera