De profundis
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'De profundis' [1980]. Obra minimalista sacra para coro, interpretada The Hilliard Ensemble [Reino Unido, 1974]. Compuesta por Arvo Pärt [Estonia, 1935]. ♪♪ ♫ musicaergosum. Letra. [+]
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"Desde lo más profundo
te llamo a ti, Señor:
¡Señor, escucha mi voz!. [...]"..
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Libros no recomendados
Fernando Savater en El PaÃs, 190112.
En vÃsperas de finalizar el pasado año, nuestro periódico publicó un reportaje en el que varios historiadores, politólogos y filósofos recomendaban lecturas a los polÃticos para encaminarles en el buen gobierno. Todas eran estupendas, de Platón y Maquiavelo hasta el Algo va mal, de Tony Judt, que se ganaba doble mención. Nadie podrÃa ponerles un pero... de modo que yo seré ese nadie: las obras elegidas resultan apropiadas para la cabecera de cualquier gobernante, sin duda, pero casi ninguna se refiere especÃficamente a los problemas nacionales que tendrán que afrontar los representantes españoles recién nombrados. Por remitirme al expresivo tÃtulo del libro de Tony Judt, son libros que tratan de lo que va mal en nuestras democracias, pero no de ese "algo" que va peor en España que en otros paÃses.
No deja de ser chocante el interesado desinterés con que son acogidos en el debate público ciertos ensayos morales y polÃticos de actualidad sobre nuestro presente. Naturalmente no digo que debieran ser aceptados y celebrados sin rechistar, pero me extraña que no merezcan más que alguna convencional reseña en el mejor de los casos y en otros ni eso. La piedra cae en el estanque sin apenas alterar su plácida superficie, se hunde calladamente hasta el fondo, mientras las ranas se apartan con discreción y siguen croando luego sus lemas rutinarios como si nada. Algo asà ha pasado, por ejemplo, con El mal consentido (Alianza), de Aurelio Arteta, razonado análisis de las actitudes de quienes conviven con atrocidades como el terrorismo y siempre encuentran motivos para desentenderse de su evidencia o justificar su inhibición ante ellas.
Hay obras que aún guardan más directa relación con los intereses de los polÃticos. No caben muchas dudas de que los nacionalismos que pretenden privilegios amenazando con la separación son uno de los problemas más acuciantes de España. De ellos no habla Platón ni Maquiavelo, y Tony Judt solo de refilón. En cambio son el tema de La trama estéril (Montesinos) de Félix Ovejero, centrado en la paradójica colusión entre la izquierda y el nacionalismo. El autor es un reputado politólogo que ya habÃa dedicado otro notable ensayo a este tema: Contra Cromagnon: nacionalismo, ciudadanÃa, democracia (Montesinos). En La trama estéril comienza haciendo una consideración general sobre qué son las naciones y cuáles sus lÃmites, respondiendo en cierto modo a aquella observación del entonces presidente Zapatero sobre lo discutible que resulta el concepto de nación. Después repasa detalladamente, con minuciosa documentación y bibliografÃa, los principales problemas polÃticos de la cuestión, empezando por la relación entre la lengua y la ciudadanÃa, tan pervertida por unos como cÃnicamente minimizada por otros, para seguir con las cuestiones económicas y el tema de la igualdad, reivindicación clásica de la izquierda hasta que fue relegada en beneficio de la posmoderna exaltación de la diferencia.
El profesor Ovejero encuentra difÃcilmente comprensible, desde el plano de los principios, que los partidos de izquierda -desazonados por los cambios sociales y económicos que han hecho dudosos sus apoyos tradicionales- hayan buscado nuevos votantes por medio de tesis nacionalistas que se oponen a lo que siempre fue su proyecto polÃtico caracterÃstico. Su argumentado planteamiento puede y sin duda debe ser discutido, pero difÃcilmente puede ser pasado por alto o despachado con los habituales dicterios de "facha", "españolista", "neofranquista" y las demás rutinarias lindezas con las que muchos pretenden escamotearse de la fatigosa tarea de razonar inteligiblemente. Ahora que los desarbolados socialistas, por ejemplo destacado, tratan de reorganizar su mensaje polÃtico, esta reflexión académica en su rigor pero no menos apasionada serÃa probablemente más útil que los manifiestos de vacuas generalidades que enfrentan a aspirantes al mando pero no inciden en los temas de fondo.
Y sin embargo, uno tiene la melancólica impresión de que ya hay ciertos disparates que se dan por indiscutibles e irremediables. Será por eso quizá que los doctores renuncian a recomendar estos libros a los gestores que tanto necesitarÃan conocerlos para que algún dÃa saliésemos de la actual zona pantanosa.Â
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NOTAS.-
De profundis.- Salmo 130, sobre cuyo texto se han escrito numerosos motetes y composiciones musicales:
Desde lo más profundos grito a ti, Yahveh: ¡Señor, escucha mi clamor! ¡Estén atentos tus oÃdos a la voz de mis súplicas! Si en cuenta tomas las culpas, oh Yahveh, ¿quién, Señor, resistirá? Mas el perdón se halla junto a ti, para que seas temido. Yo espero en Yahveh, mi alma espera en su palabra; mi alma aguarda al Señor más que los centinelas la aurora; mas que los centinelas la aurora, aguarde Israel a Yahveh. Porque con Yahveh está el amor, junto a él abundancia de rescate; él rescatará a Israel de todas sus culpas.
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El Enmascarado dijo
Piensa el polÃtico español: ¿Instruirse, para qué? Yo ya lo se todo. Formarse e ilustrarse son cosas del pasado, cuando uno está en la universidad. Ahora, en la acción de gobierno hay que actuar. Ese es el error, desconocer que la polÃtica es lo más parecido a la medicina, profesiones ambas que necesitan para ejercerlas, tener vocación de servicio a los demás y una puesta a punto diaria que exige mucha lectura y estudio. Mientras no se enteren seguiremos errando de continuo.
20 Enero 2012 | 10:07 AM