España, al toque
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Obertura de la ópera 'Los Esclavos Felices' [1820], de Juan Crisóstomo Arriaga [España, 1806-1826], con libreto de Luciano Francisco Comella [España, 1751-1812]. ♪♪ ♫ TheCrazyCello. Partitura completa.
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Balonazos reales
Ésta es una sociedad débil que, con frecuencia, tiene dolores en el tránsito intestinal, cuando vienen duras. Le complace que la gobiernen, a poder ser, 40 años al dictado, iluminados obamistas por la Catedral de León o, regionalmente, simples catalanistas denunciantes mundiales de su esclavitud durante 300 años.
Aquí, cuando no hay más remedio, se juega a la democracia sólo porque está bien visto, por el puro placer del qué dirán, de la elegancia en el vestir, mientras corre a raudales la contada facilidad de enriquecerse, corruptamente, a costa de los que ya ni cobran un salario.
Todo ello explica perfectamente lo que está pasando. Como la exigencia de los independentistas por jugar en el Bernabeu para poder volver a insultar impunemente al Rey, el himno o lo que toque y, mientras, se entrenan con el yerno. El R. Madrid ha sido muy torpe al fundamentar su negativa en unas obritas. Con lo fácil que tiene razonar:
1.- Nadie nos garantiza que, en nuestro estadio, la inmensa mayoría de los desplazados no agravien a los símbolos de Estado, gratis total. 2.- El Presidente de la ‘nación' que dice representar el club catalanista acaba de manifestar en ‘Le Monde' que «Pertenecemos al Estado español por la fuerza desde hace 300 años». 3.- Cederemos el Estadio cuando la Vuelta Ciclista a España pueda recorrer habitualmente el País Vasco.
O el colmo del viernes en la Audiencia Nacional, donde el jefe del terrorista comando Otazua, Daniel Pastor, Txirula, renunció a ejercer su derecho a la última palabra alegando que los funcionarios que le habían trasladado desde la cárcel "no le habían dejado descansar", por lo que no estaba "en disposición" para hablar en euskera.
"Es el idioma que tanto quiero, pero no lo controlo, y no lo puedo hacer", dijo.
Este Txirula quiere aquello que desconoce, precisamente porque no tiene conocimiento alguno.
No es nada más que un juego, recuerden.
EQM.
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"Dr. Asclepio en el Blog de Santiago González 180212:
La idea de que la lengua propia de los vascos no es la lengua hablada mayoritariamente por éstos, es decir el español, que es la lengua materna del 80 por ciento, sino la lengua materna del 20 por ciento, el euskera, es un delirio compartido por la mayoría de los partidos y de la población del País Vasco y de toda España. Esta falsedad deriva de una idealización nacionalista sobre "lo vasco", también compartida por otros, y sostenida después por el terror, por el prestigio del crimen.
Así, tenemos que pagar las clases de euskera del lehendakari López, ejemplo vivo de el sometimiento al ideario nacionalista y al delirio sobre el euskera. Así, en este país no se puede ser conserje, funcionario o profesor de universidad sin saber euskera, pero sí miembro del gobierno o lehendakari.
Así, mediante la cobardía y el sumisión hemos llegado a las más altas cumbres del ridículo: una población que acepta que su lengua no es en realidad su lengua, sino la lengua del Otro, del amo, y asume las injusticias laborales y sociales que esto acarrea. Pero apenas se queja esta sociedad, no se atreve. Ha aceptado someterse. Por milares estudian euskera millones de horas, o mandan a sus hijos a ikastolas abandonando la lengua de sus vidas. Y lo pagan con sus impuestos: financian el proyecto de los nacionalistas de hacer desaparecer el español. Nos quedaremos con una lengua impropia para nuestra cultura.
Decididamente pensaba en su país Juan Crisóstomo Arriaga cuando compuso su sinfonía "Los esclavos felices". Se adelantó más de un siglo.".
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Varennes
Arcadi Espada en El Mundo, 180212. Vía e-pesimo.
Querido J.:
Desde hace meses, y sin que haya tenido aún la oportunidad de decirle al juez una sola palabra, el yerno del Rey está diariamente sometido en los medios a graves acusaciones. Algunas de ellas constituyen delitos nítidos, pero lo demoledor es la luz inmoral que proyecta el conjunto. Sombrío, el pueblo se pregunta qué será de nosotros si personas situadas en la cumbre social se comportan con semejante desdén a las leyes y a las normas.
Nada de lo que se publica ha obtenido aún la garantía de verdad de una sentencia; pero los verbos del sujeto titular son inequívocos: Urdangarin recibió, evadió, cobró, ingresó, coló, desvió. Los periódicos pueden utilizar esos verbos sin que medie una sentencia; y así lo hacen con la mayoría de asuntos de lo real, que no están sometidos al escrutinio de un juez. El problema es que los hechos que afectan al yerno del Rey están todavía en curso y por elucidarse.
Los periódicos sólo están publicando el relato fiscal (policial) de los hechos. Un relato que se distribuye a trozos, dosificadamente, en razón de las necesidades comerciales, como truculentas piezas separadas: múltiples cabezas desgajadas de su tronco, que aún se mueven pero cuya inteligibilidad es dudosa. Y en el que deslumbra una ausencia: los packs de los periódicos titulan, con su arrogancia habitual, Todo sobre el caso Urdangarin, y es lástima grande que en el todo falte la voz del propio Urdangarin.
En cualquier otro asunto no sometido al protocolo judicial, el político, por ejemplo, ningún periódico se atrevería a escribir en esos términos sobre nadie sin incluir lo que tuviera que decir el nadie. ¡Buenos son ellos para no acogerse a las llamadas versiones de los hechos! Pero, cuando se trata de determinados procesos judiciales, los periódicos abandonan toda prudencia. Hasta el punto de que, tras los primeros compases, desaparecen incluso las construcciones gramaticales precautorias. Si en los primeros días aún se lee que la Policía acusa, el fiscal responsabiliza, o el instructor cree, en las semanas siguientes los hechos se presenten sin padre ni madre, y sin piedad: Urdangarin cobró.
De modo que lo primero que cabe considerar sobre el juicio mediático es que suele producirse sin la participación de las defensas, como es tradición en Moscú. Las razones de este silencio son múltiples. Y la primera, casi conceptual: se trata de defensas. Esta posición es siempre el handicap de partida, mucho más lacerante cuando las acusaciones, aún sometidas al secreto de sumario pero ya filtradas, están en los periódicos sin que los abogados las hayan aún examinado.
También es evidente que la defensa suele ser para los medios la realidad que estropea una noticia. Y, desde luego, en el privilegio dado al relato acusatorio hay una viscosa cuestión de tráfico de intereses: los periodistas especializados viven, noticiosamente hablando, de la Policía y el fiscal: los abogados pasan, pero el fiscal y la Policía permanecen.
Los abogados, desde luego, suelen quejarse de la indefensión del juicio mediático; pero lo cierto es que harían bien en abandonar esa retórica plañidera y ponerse manos a la obra desde la consideración inexorable de que en los periódicos, al menos en los españoles, se dirime la suerte civil de los acusados. La realidad, sin embargo, es que la gran mayoría de los abogados no está preparada para ese trabajo: a diferencia de policías, fiscales y jueces desconocen cómo gestionar el trabajo con los medios.
Es sorprendente que hasta una fábrica de peluches tenga su jefe de prensa y que grandes despachos no se hayan planteado jamás incorporar a su plantilla a especialistas de la jungla mediática. La ausencia del relato exculpatorio tiene la consecuencia que cabe esperar: el que calla, otorga. La opinión pública concluye que ni el yerno del Rey ni su abogado dicen nada porque nada tienen que decir, salvo admitir los hechos y su condena.
El juicio mediático tiene, por último, su sentencia y su ejecución de condena, que consiste en la llamada pena del telediario. El acusado pasa, a veces sucio, despeinado y con esposas, por la horca caudina del prime time, es decir, por el tribunal del pueblo de nuestra época. El pueblo, previamente engrasado por centenares de titulares, dicta entonces su sentencia inapelable. Tan inapelable que ni siquiera una absolución de los jueces la conmoverá. Cabe señalar, no obstante, que la ejecución de la pena del telediario está, básicamente, en manos de la instancia judicial. Porque puede impedir su ejecución o facilitarla, como parece que va a hacer ahora el juez con el yerno del Rey.
Es un caso de altísima hipocresía el que los jueces partidarios de aplicar el garrote del telediario lo hagan en nombre de la igualdad ante la ley. Yo admitiría que lo hicieran en nombre de un suplemento de justicia que se acerca plácidamente a la venganza: que el poderoso se lleve algo más. Pero en nombre de la igualdad... Lo que la pena del telediario prueba, precisamente, es que todos no somos iguales ante la ley: unos pueden ir a declarar ante el juez paseando y gozando de la mañana mientras otros deben hacerlo entre los insultos de los característicos del pueblo, esa horda mafiosa que se agolpa ante los juzgados cada vez que la convocan y que espera jadeante ser recompensada por los medios con su pedacito de alcachofa sanguinolenta.
Sobre el yerno del Rey, sin embargo, y cuando aún faltan siete días para su primera declaración, el juicio mediático ya ha cumplido todos sus protocolos. Incluido el de la ejecución de condena. Ya es indiferente de qué modo vaya a declarar, si andando o bajo vidrios tintados. El pasado martes, Telecinco emitió unas tremendas imágenes de su culo corriendo por las calles de Washington, cuando trataba de librarse del acoso de una dulce reportera. Las imágenes no explicaban nada del caso Urdangarin, pero trazaban un autobiografía completa de los que filman, montan y emiten.
Ese culo nos humilla a todos. Los ciudadanos sueñan con príncipes valientes, que planten cara a la vida con elegancia, contundencia y honor, y es cierto que la reacción del yerno del Rey fue decepcionante. Pero en el fondo no hay en ella otra cosa que la democratización de la Monarquía, con la que se llena la boca tanta gente honorable. Mientras mostraban el regio dorso, una voz en off, el fétido corifeo, iba diciendo: «¡¿De qué huye Urdangarin, de qué huye?!» La voz iba buscando la guillotina de la metáfora: ¡míralo, pueblo, el pelele, cómo huye de la justicia! Sin embargo el yerno solo hacía lo que cualquier demócrata asustado: huir de los navajeros.
Sigue con salud
A.

Ilustración de Sequeiros para el artículo de A. Espada.
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Una lengua propia, pero prestada
Santiago González en su blog, 180212.
Es lo malo de tener una lengua materna impostada, que no la controlamos y hablarla no es el ejercicio sofisticado de la comunicación, un fluir gozoso de palabras que comunican ideas, sentimientos, noticias, que relatan, fabulan o mienten. Una lengua propia, pero que tenemos en régimen de alquiler y desde hace poco tiempo; por eso no sabemos aún donde está la cocina y cuál es la puerta que conduce al cuarto de baño y la hablamos por deber patriótico y también por el qué dirán. Qué tragedia más acabada la de un pueblo bilingüe en el sueño de los más coherentes de sus hijos: tener dos lenguas y que la propia, la materna, sea justo la que peor hablamos. Qué putada, mi brigada.
Hé aquí un hijo de este pueblo coherente a más no poder. Tanto que esta dispuesto a derramar sangre por la primera de sus causas. Preferentemente la ajena, todo hay que decirlo. El tipo al que ven en la foto se llama Daniel Pastor, ‘Txirula' y ayer se vio en la Audiencia Nacional una de las causas que se le siguen. Al serle ofrecida la última palabra antes del ‘visto para sentencia', el tipo dijo:
"querría decir algo en euskera, ese idioma que tanto quiero, y no lo puedo hacer, porque no lo controlo (...) Sus funcionarios (los guardias civiles) no me han dejado descansar (durante el traslado) y no me encuentro en disposición física para hacerlo".
Uno se imagina el acopio de fuerzas necesario. Concentración, inspiración, se tensan los músculos y: ‘kaixo! zer moduz?' El deber patriótico de hablar la lengua propia mientras levantas la cúbica de 100 kilos o te pasa la redonda alrededor del pescuezo. Y encima nos reprocharán faltas de sintaxis, no te jode. Vistas así las cosas, parece natural que el jayán prefiera expresarse en la lengua extraña.
El sufrí miento (gran calembur) de Txirula me ha hecho recordar el gran ‘Libelo contra la cultura en euskera‘, que Matías Múgica publicó hace algunos años y que da cuenta de toda esta superchería.
Zazpi mila urte eta gero hau. Lo dicho: hay que joderse.
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Mas, a «Le Monde», 170212:
«Pertenecemos al Estado español por la fuerza desde hace 300 años»
«Cataluña podría perfectamente ser un Estado independiente dentro de la Unión Europea», asegura el presidente regional al vespertino francés
Artur Mas, presidente de la Generalitat catalana no excluye la convocatoria de un referéndum, para pedir la independencia de Cataluña, si el gobierno español rechazase el nuevo pacto fiscal que el gobierno catalán espera presentar a finales de este año. «Cataluña podría perfectamente ser un Estado independiente dentro de la Unión Europea», asegura en una entrevista concedida al vespertino francés «Le Monde».
A la pregunta «¿ha llegado para Cataluña la hora de emanciparse de España?», Mas responde:
«Cataluña dispone de su autonomía desde hace treinta años. Esa autonomía ha funcionado bien; pero esa etapa ha llegado a su fin. La autonomía no nos permitirá conseguir más autogobierno. Hay que trazar un nuevo camino, una transición nacional guiada por este principio: Cataluña es una nación, y debe tener derecho a decidir su futuro. En ese esquema, podemos quedarnos cerca de España; incluso dentro. O podemos ir más lejos, incluso fuera. Es lo que será necesario determinar los próximos años».
«A título personal», Mas se dice próximo a los catalanes independentistas, y agrega: «A mi modo de ver, Cataluña podría perfectamente ser un Estado dentro de la Unión Europea». Perspectiva que el presidente de la Generalitat se apresura a matizar en el mismo párrafo: «Políticamente, la realidad es mucho más complicada. Porque Cataluña es una sociedad muy mezclada: más de la mitad de su población es de origen español o extra español. Porque pertenecemos al Estado español desde hace más de quinientos años, más de trescientos por la fuerza, tras haber perdido dos guerras. Porque muchas empresas catalanes tienen en España su mercado natural. Hay muchos intereses cruzados».
Más poder a Bruselas, menos a Madrid
Tras esas matizaciones, Mas vuelve a aventurarse por la política ficción de una Europa de «otra naturaleza», que él imagina muy libremente, de este modo: «Nuestra idea de la Europa del futuro es una Europa con menos Estados centrales y más gobiernos territoriales. Una Europa más federal con más poder para Bruselas, menos poder para París, Madrid o Berlín, con más poder para Barcelona y Toulouse». En esa lejana Europa teórica, alejadísima de la realidad política, Mas llega a pesar que «si Cataluña fuese un Estado independiente, el gobierno catalán tendrán de 10.000 a 15.000 millones de euros de más».
Volviendo de la futurología europea al terreno político español, Mas anuncia que, a corto y medio plazo, durante los próximos meses, tras el voto previsto en el Parlamento catalán, su gobierno presentará al gobierno y los partidos políticos españoles un proyecto de nuevo pacto fiscal, entre Cataluña y el Estado. Ese proyecto de nuevo pacto catalán debería estar listo a finales del 2012 o principios del 2013. «A partir de ahí, ya veremos», dice.
Vía ABC, 170212.
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Rosa dijo
Portada de El País, hoy:
http://www.elpais.com/static/misc/portada20120220.pdf
"La venganza en la nueva Libia desemboca en limpieza étnica"
Lo cuenta el mismo medio llamaba a los actuales asesinos 'primavera árabe' y que defendía nuestra intervención patrocinada por José Luis de León. el mismo que había colaborardo a armar a Gadaffi hasta los dientes para, después colaborar en el bombardeo de Libia y en que la muchedumbre lo linchara.
Pero claro, era José Luis y no era la guerra de Irak.
Y duermen tranquilos.
Rosa
20 Febrero 2012 | 01:07 AM